Los cuidados básicos del cordón umbilical

Cordón umbilical cuidados

El cordón umbilical contribuye a la magia de la vida en los bebés mientras están dentro del vientre materno. Les permite vivir puesto que les aporta oxígeno, nutrientes y alimento suficiente para crecer y desarrollarse. Una vez que nace el bebé el cordón umbilical pierde su función y por lo tanto, se corta. En algunos casos se desecha, en otros se dona, en otros se congela por las células madre y se guarda en un banco especializado por si alguna vez hiciera falta.

Cuando nace el bebé el cordón umbilical se corta y queda un muñón de tejido adherido al ombligo del bebé. El muñón se seca y se arruga gradualmente hasta que se cae, generalmente entre 1 y 2 semanas después del nacimiento.

Es importante mantener limpio y seco el muñón del cordón umbilical y la piel circundante. Un cuidado básico pero imprescindible para prevenir infecciones. Además, el mantener la zona seca y limpia ayudará a que el muñón se caiga antes y que quede la cicatriz como ombligo y sane más rápidamente.

Cómo limpiar el cordón umbilical

Para que el muñón del cordón umbilical del bebé y la piel circundante quede bien limpia y seca, sigue los siguientes pasos:

  • Remoja un hisopo de algodón en agua tibia y jabón suave. Exprime el exceso de agua. Limpia suavemente los lados del muñón y la piel que lo rodea.
  • Limpia cualquier sustancia húmeda, pegajosa o sucia.
  • Seca suavemente el área con un paño suave.
  • El muñón generalmente se cae en 1 o 2 semanas, pero a veces tarda más tiempo. Limpia alrededor del ombligo hasta que el área haya sanado por completo.

Mantener el área seca

Además de lo mencionado más arriba, es importante que mantengas el área seca. Puedes ayudar a que el muñón del cordón umbilical del bebé se caiga y sane más rápido manteniéndolo seco entre las limpiezas, para ello:

Mantén el pañal del bebé doblado debajo del muñón del cordón umbilical. Si doblarlo no funciona bien, intenta cortar un área en la parte delantera del pañal (antes de ponérselo a tu bebé) para mantener el muñón expuesto al aire. También ayuda a evitar que el contenido del pañal, como la orina, irrite el muñón. Existen bañeras para bebés que tienen una pendiente suave para que sea más fácil colocar a los bebés en el baño y limpiar mejor el cordón.

Cómo curar el cordón umbilical del bebé

¿Qué debes esperar?

La mayoría de los muñones del cordón umbilical se ven peor de lo que realmente están. Inmediatamente después del nacimiento, el muñón del cordón umbilical generalmente se ve blanco y brillante y puede sentirse ligeramente húmedo. A medida que el muñón se seca y cicatriza, puede verse marrón, gris o incluso negro. Esto es normal. Por lo general, no se desarrollarán problemas siempre que se mantenga el área limpia y seca.

El muñón del cordón umbilical suele caer en 7 o 14 días. A veces, el muñón se cae antes de la primera semana. Otras veces, el muñón puede permanecer más tiempo. Es posible que veas una mancha roja de aspecto en carne viva justo después de que se caiga el muñón. Una pequeña cantidad de líquido a veces teñida de sangre puede salir del área del ombligo. Es normal que esto dure hasta 2 semanas después de que se caiga el muñón. Si no se cura o se seca por completo en 2 semanas, tendrás que llevar a tu bebé al pediatra. Igualmente si huele mal la zona o supura, tendrás que llevarle a que le vea un profesional médico.

¿Cuándo llamar al pediatra?

Tendrás que llamar al pediatra inmediatamente si:

  • Sale pus y/o huele mal
  • Tiene la piel roja y está sensible alrededor de la base del cordón
  • El bebé llora cuando se le toca el cordón o la piel de alrededor
  • Tu bebé tiene fiebre
  • Si hay un bulto rojo y húmedo en el ombligo del bebé que dura más de dos semanas. Puede ser un trozo de tejido adicional llamado granuloma umbilical. El médico de tu bebé puede tratar este problema menor.
  • Si hay tejido abultado alrededor del ombligo, que generalmente se nota después de que se cae el cordón umbilical. Esto puede ser una hernia umbilical, que generalmente desaparece por sí sola. Pero debe ser supervisado por un médico.

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