La delicada cabecita del bebé, ¿por qué hay que tener tanto cuidado?

La delicada cabecita del bebé

Todo el mundo sabe que cuando nace un bebé hay que tener extremo cuidado con su cabecita ya que es muy delicada, mucho más de lo que parece a simple vista. Es necesario que los profesionales de salud controlen que la cabecita del bebé está creciendo correctamente y además, que no se está aplanando por ninguna parte. Pero, ¿qué es lo que todos los padres deben saber sobre la delicada cabecita del bebé?

Las fontanelas en la cabeza del bebé

Cuando un bebé nace los huesos de su cabeza son más blandos que los huesos de la cabeza de un niño más grande o de un adulto, esto es así para que pueda salir por el canal del parto en el momento del nacimiento. De esta manera la cabeza del bebé es más flexible y puede permitir además un crecimiento del cráneo a medida que el cerebro también va creciendo y va desarrollándose junto con el niño antes y después del nacimiento.

Cuando se acaricia suavemente la cabeza de un bebé se puede percibir como hay algunos espacios más blanditos que laten débilmente, esto son las llamadas fontanelas y son huesos que no están cerrados y por tanto, son muy delicados. En la parte superior de la cabeza hay una fontanela grande y en forma de rombo, y justo encima de la nuca hay otra que tiene una forma triangular.

Las fontanelas no están para siempre abiertas en la cabeza de los niños y se irán cerrando a medida que el bebé crece estando totalmente cerradas aproximadamente a los 18 meses de vida del pequeño. Siempre hay que tener mucho cuidado con la cabeza del bebé, no solo por el control del cuello durante los 3 primeros meses de vida sino también por las fontanelas, sobre todo cuando están aún abiertas. Es muy importante cuidar al bebé para evitar cualquier tipo de golpe ya que podría tener serias consecuencias para su desarrollo cerebral.

La cabeza del bebé

¿Qué pasa si la cabecita está aplanada?

Es posible que la cabecita del bebé se aplane por un lado o por la parte de atrás del cráneo. Lo primero que hay que hacer es no asustarse y buscar el por qué ha ocurrido. Normalmente ocurre por poner al pequeño siempre a dormir en la misma postura, por lo que a causa de la flexibilidad del cráneo se puede aplanar.  Por eso hay que ir cambiando siempre la postura del bebé cuando duerme.

También puede ocurrir que al nacer lo hagan con una parte más aplanada que otra, esto puede ocurrir a causa de una mala posición cuando estaba en el vientre materno o a las dificultades que puedan haber durante el parto. Este es un problema que se suele solucionar por sí solo con el paso del tiempo. Aunque será el pediatra quien te diga si realmente tu hijo/a necesita alguna atención adicional para llevar un buen control del cráneo y mejorar el equilibrio de los huesos craneales del bebé.

El crecimiento de la cabecita del bebé

Cuando lleves a tu bebé al pediatra te darás cuenta que medirá el perímetro craneal de tu pequeño en todas las visitas de control (la primera vez que lo hacen es en el hospital después de nacer). Junto con el peso de tu pequeño y su altura, el pediatra apuntará el perímetro craneal para llevar un buen control. Esto es necesario porque permitirá saber el correcto desarrollo el sistema nervioso central de tu bebé. 

Cuando un bebé nace, independientemente de que sea niño o niña, suele medir unos 35 cm de circunferencia y cuando llegan al año, normalmente suele medir unos 45 cm. Esto es importante comprobarlo porque si no tiene estas medidas el pediatra deberá decidir qué procedimientos seguir para evaluar el desarrollo del pequeño o la pequeña.

Deja un comentario sobre “La delicada cabecita del bebé, ¿por qué hay que tener tanto cuidado?”

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Reglas para comentar en Etapa Infantil

Etapa Infantil es un blog plural abierto a los padres, educadores y todas las personas interesadas en la crianza y la educación de los niños. Nos gusta dialogar porque pensamos que el debate enriquece. No obstante, también es necesario mantener cierto orden en la web. Por eso, antes de escribir un comentario, te recomendamos que leas las siguientes normas:

  • No escribas comentarios ofensivos, difamadores, vulgares o que puedan considerarse como un ataque personal. Si vas a expresar una opinión diferente, que sea de forma respetuosa.
  • No envíes SPAM ni hagas comentarios con fines publicitarios. Si vas a incluir un enlace, cerciórate de que realmente aporta valor a la lectura.
  • Asegúrate de que el comentario se corresponde con el tema del artículo. Si no es así, busca el artículo correspondiente. En el blog hemos tratado muchísimas temáticas.
  • Sé breve, no escribas comentarios muy largos. Ten en cuenta que nuestro tiempo es limitado y nos resulta más fácil responder si eres conciso.
  • Utiliza adecuadamente el castellano, recuerda que todos los lectores deben entender lo que escribes.
  • No escribas en mayúsculas, es como si estuvieras gritando y resulta incómodo de leer.

¡Gracias por compartir tus opiniones y experiencias!