Familia, Salud

El desarrollo del bebé de 23 meses de edad

Bebé de 23 meses
Jennifer Delgado

Jennifer DelgadoEducadora, psicóloga y psicopedagoga

¡El bebé está a punto de cumplir sus primeros dos años de vida! A esta edad el pequeño está mucho más activo y derrocha energía, por lo que no es extraño que cada vez pase menos tiempo durmiendo. Ya es capaz de hacer actividades sencillas por su cuenta, sin la ayuda de sus padres, lo que le conferirá una mayor independencia. 

Su lenguaje se va perfeccionando y ya puede contestar preguntas sencillas y hasta mantener una conversación corta. Sus habilidades sociales también se van consolidando, de manera que comenzará a interactuar con otros bebés de su edad y a interesarse por lo que hacen, el primer paso para que más adelante sea capaz de relacionarse con sus coetáneos.

Cambios físicos en el bebé de 23 meses

A punto de cumplir dos años de edad, el cambio físico del bebé para este entonces es sorprendente. Si bien apenas ha aumentado de talla y peso desde los últimos meses debido a que pasa gran parte del día en constante actividad lo que hace que consuma muchas calorías, su motricidad, equilibrio y coordinación han mejorado mucho. A esta edad el pequeño ya camina, corre, sube escaleras y escala los muebles con gran facilidad y destreza. Su enorme energía, sumado a su gran curiosidad, hará que no esté quieto ni un solo instante y pase gran parte de la jornada haciendo travesuras allá donde vaya mientras intenta explorar su entorno. 

Ahora ya es capaz de jugar de manera autónoma, sin la presencia de los padres, por lo que pasará mucho tiempo inmerso en sus juegos preferidos. A esta edad el pequeño ya puede hacer puzles sencillos, armar torres, combinar figuras y entretenerse jugando con sus peluches o muñecos favoritos. Asimismo, puede imitar algunas de las conductas de los adultos, por lo que es habitual que muestre interés en hacer como si limpiase los muebles, cocinase o lavase los platos. Una especie de juego simbólico que los padres deben estimular ya que sentará la base de muchas rutinas futuras.

Su motricidad fina también está muy desarrollada a esta edad. Para los 23 meses el bebé es capaz de comer con cubiertos, beber de un vaso sin derramar el contenido, desenroscar tapones y hacer garabatos con trazos mucho más controlados. De hecho, en algunos casos es probable que haga sus primeras formas con sentido, aunque todavía falta un poco para que dibuje sus primeros paisajes o figuras completas. A pesar de ello, sus dibujos ya comienzan a tomar forma. Para este momento, el bebé ya empieza a mostrar preferencia por el uso de una o otra mano, la primera señal de si será diestro o zurdo.

A esta edad el bebé también va teniendo un mayor control de los esfínteres. De hecho, aunque todavía no es capaz de controlar las ganas de ir al baño, es probable que quiera cambiar al orinal y abandonar el pañal. Se siente un “niño grande” y quiere hacer lo mismo que hacen los adultos, por lo que ya empezará a decir a sus padres cuándo quiere ir al baño. Se trata de una etapa muy importante en su desarrollo que los padres deben alentar, sin precipitarse ni presionar al bebé para evitar retrocesos en el proceso.

Desarrollo cognitivo y del lenguaje

A los 23 meses el desarrollo cognitivo del bebé va viento en popa. Ya es capaz de escuchar los sonidos, incluso los más bajos, e identificar de dónde proceden. Su visión también mejora, tiene un mayor ángulo de visión, puede detectar muchos más detalles de su entorno y distinguir diferentes tonalidades de colores, aunque todavía seguirá necesitando sus manos para explorar su entorno y percatarse de los detalles que puede pasar por alto. Asimismo, el resto de sus sentidos se van entrenando. 

En cuanto a su lenguaje, los cambios son impresionantes. El bebé de 23 meses ya domina entre 20 y 50 palabras y es capaz de formar frases de hasta 4 palabras. Es capaz de reconocer animales, objetos y algunas partes del cuerpo. De hecho, puede llegar a aprender hasta 10 palabras nuevas al día, lo que muchos de esos términos los olvidará si no los utiliza posteriormente. Ya puede responder a preguntas sencillas y es capaz de expresar lo que necesita. El pequeño ya utiliza los verbos y sustantivos y, poco a poco, comienza a utilizar pronombres personales en su vocabulario. ¡Y es capaz de cantar canciones cortas y sencillas!

Su comprensión también mejora. De hecho, comprende mucho más de lo que es capaz de expresar con palabras, a la vez que comienza a entender conceptos sencillos como pequeño y grande, dentro y fuera o alto y bajo. Asimismo, no solo entiende mejor las conversaciones de los adultos, sino que puede darse cuenta de si están enfadados, alegres o tristes a través de sus reacciones emocionales. Además, ya es capaz de seguir órdenes más complejas o incluso dos órdenes seguidas como, por ejemplo, “coge el peluche y guárdalo en la caja” o “toma el vaso y bébete la leche”. 

Desde el punto de vista social, el bebé empieza a mostrarse más comunicativo a partir de esta edad. A los 23 meses el bebé se relaciona mejor con los adultos de su entorno y empieza a interesarse por lo que hacen otros niños de su edad. Ya no solo se contentará con mirar la actividad de otros bebés, sino que se animará a jugar con ellos, prestarles alguno de sus juguetes o experimentar con los ajenos. Eso sí, a veces también intentará probar fuerza y quitarle el juguete al otro bebé, es una reacción completamente normal que le ayuda a conocer sus límites. 

De hecho, no es extraño que a esta edad las rabietas se vuelvan frecuentes. El bebé está forjando su carácter y así pone a prueba su autonomía. Sin embargo, no porque sea un comportamiento natural significa que los padres deban permitirlo. También es importante marcar normas y reglas claras que ayuden al pequeño a saber lo que puede o no hacer a medida que crece y esta es una excelente oportunidad para comenzar a poner límites en casa.  

Alimentación y cuidados del bebé de 23 meses

A esta edad el bebé puede comer de todo. Eso sí, su dieta debe estar basada en las frutas, vegetales y hortalizas frescos y tener un aporte regular de legumbres, pescado, carnes y, por supuesto, leche. Ten en cuenta que para este momento el pequeño ya puede consumir derivados de la leche, por lo que el queso, el yogurt o los batidos sin azúcares añadidos son otra alternativa para incrementar su aporte de calcio y proteínas. También se puede incluir alimentos como las uvas o los frutos secos, siempre y cuando estén triturados o como parte de otros platos para reducir el riesgo de atragantamiento.

Desarrollo bebé 23 meses

Todavía no se recomienda el consumo de azúcares, sal o grasas saturadas ya que estos ingredientes pueden tener un impacto negativo en su crecimiento. De ahí que los alimentos ultraprocesados, como los refrescos, las golosinas, las tartas o bollos industriales no estén recomendados a esta edad. Lo ideal es apostar por los alimentos en su versión más natural y sencilla posible, intentando siempre variar su presentación para evitar que el pequeño se aburra del mismo. 

Respecto a los cuidados del bebé, a esta edad es importante reforzar su vigilancia. A los 23 meses el bebé es muy activo y tiene un gran instinto aventurero que le lleva a explorar todo su entorno, un comportamiento que, sumado a su falta de percepción de riesgo, le expondrá a situaciones peligrosas que conviene prevenir. Por tanto, es importante que los padres tomen las medidas de seguridad tanto dentro como fuera de casa para evitar accidentes prevenibles.  

La estimulación del bebé a los 23 meses

A esta edad la estimulación del bebé sigue siendo fundamental, por lo que los padres deben motivar al pequeño a participar en actividades que motiven su desarrollo. En este sentido, los juegos de obstáculos y circuitos en casa son ideales ya que además de fomentar su motricidad, estimulan su coordinación, equilibrio y sus reflejos. Además, son fáciles de implementar ya que lo único que necesitas es colocar algunos muebles a los que pueda subirse o por donde pueda pasar por debajo de manera que se convierta en una especie de circuito. Asimismo, los juegos con pelota son otro buen ejercicio que, además, estimularán su coordinación mano-ojo.

Por supuesto, los juegos simbólicos o que estimulan la imaginación infantil no pueden faltar. Animar al pequeño a imitar a los padres o representar a alguno de sus personajes de ficción favoritos es un buen ejercicio para fomentar su creatividad, entrenar sus habilidades sociales y familiarizarlos con algunas rutinas. De hecho, es una buena manera para comenzar a introducir algunos hábitos que, más adelante, el pequeño podrá realizar por su cuenta. 

Asimismo, otra idea consiste en estimular al bebé a través del juego, animándole a que arme rompecabezas, forme torres o se divierta dibujando. Se trata de una buena manera de entrenar su motricidad fina, así como su capacidad de razonamiento, su pensamiento lógico y su creatividad. Por supuesto, la lectura debe seguir formando parte de la rutina cotidiana del pequeño ya que es una de las mejores actividades para estimular su lenguaje, enriquecer su vocabulario y mejorar su comprensión.

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Si estás interesado en seguir aprendiendo sobre el desarrollo de tu bebé, Etapainfantil.com tiene más recursos para ti. A continuación, te compartimos una tabla que incluye mes a mes los dos primeros años de vida del pequeño.

Mes 1Mes 7Mes 13Mes 19
Mes 2Mes 8Mes 14Mes 20
Mes 3Mes 9Mes 15Mes 21
Mes 4Mes 10Mes 16Mes 22
Mes 5Mes 11Mes 17Mes 23
Mes 6Mes 12Mes 18Mes 24
  • American Academy of Pediatrics. (2019). Caring for your baby and young child: Birth to age 5. https://doi.org/10.1542/9781610023443
  • Murkoff, H., & Mazel, S. (2016). Qué se puede esperar el segundo año: De los 12 a los 24 meses. Editorial Planeta, S.A.

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