Enterovirus en niños

Conoce qué es el enterovirus, los síntomas, complicaciones, riesgos, tratamiento y prevención

Enterovirus en niños sintomas

Hace apenas unas semanas los periódicos centraron su atención en el contagio por enterovirus de unos 60 niños en Cataluña. Ha sido una de las peores infecciones por enterovirus que se ha desarrollado en las últimas décadas en España ya que muchos de los niños afectados desarrollaron complicaciones neurológicas inesperadas. Sin embargo, aunque la noticia alarmó a muchas personas, lo cierto es que los enterovirus no son un problema nuevo.

Los enterovirus fueron descubiertos en la década de 1960. De hecho, se trata de la segunda causa de infección más frecuente entre las personas, después del virus del resfriado. También son unos de los principales responsables de las enfermedades respiratorias y gastrointestinales, así como de la conjuntivitis y la poliomielitis.

¿Qué son los enterovirus?

Los enterovirus son una familia de virus que incluye más de 60 especies que pueden afectar a todos los mamíferos, incluyendo los seres humanos. En sentido general se dividen en cuatro grandes grupos que pueden causar distintas enfermedades según los órganos que afecten: los Poliovirus, los Coxsackie A, los Coxsackie B y los Echovirus.

El problema es que estos virus son muy contagiosos ya que contienen ácido ribonucleico positivo, lo que significa que pueden infectar rápidamente las células sanas. De hecho, suelen reproducirse con facilidad y pueden habitar prácticamente en cualquier ambiente, aunque las infecciones por enterovirus suelen ser más comunes durante el invierno y el verano, cuando las temperaturas son más extremas.

Algunas de las variedades más comunes son los poliovirus, responsables de la poliomielitis, y el enterovirus D68, que afecta al sistema respiratorio y es una de las principales causas de infección respiratoria entre los niños menores de seis años.

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Las vías de transmisión

Básicamente, los enterovirus se transmiten por vía oral, a través de las secreciones nasales y bucales, como la saliva y la mucosidad de la nariz. Sin embargo, también se pueden transmitir mediante besos, abrazos y el contacto directo con restos fecales, lo que explica por qué las guarderías, los colegios y los entornos cerrados son ambientes propicios para que se propague la infección.

En sentido general pueden afectar a cualquier persona, aunque quienes tienen un sistema inmunitario débil se exponen a un riesgo mayor. De hecho, los niños son un grupo de riesgo ya que no solo tienen un sistema inmunitario inmaduro sino que tampoco están inmunizados de forma natural contra los enterovirus. Además, los pequeños que padecen problemas respiratorios, como asma crónica o neumonía recurrente, suelen tener mayores probabilidades de desarrollar una enfermedad respiratoria debido al contagio con un enterovirus.

Los síntomas principales de una infección por enterovirus

Se conoce que alrededor del 90% de las personas que han sido contagiadas por enterovirus no presentan síntomas, por lo que es probable que muchos estén enfermos sin saberlo. No obstante, los síntomas son bastante similares a los del resfriado común:

  • Fiebre repentina
  • Estornudos y tos frecuentes
  • Dificultad para respirar
  • Exceso de mucosidad
  • Inapetencia
  • Debilidad en todo el cuerpo
  • Dolor muscular y sensación de agotamiento
  • Diarreas y vómitos
  • Erupción en la piel

Las complicaciones que puede provocar una infección por enterovirus

La mayoría de las personas logran recuperarse de una infección por enterovirus sin mayores problemas. No obstante, hay casos, sobre todo cuando el sistema inmunitario ya está debilitado, que pueden sufrir complicaciones respiratorias que, si son tratadas a tiempo, pueden llegar a convertirse en un peligro para la salud.

También hay casos en los que los enterovirus causan problemas más serios, desde una meningitis vírica linfocitaria y una infección de la médula espinal hasta una encefalitis, una rombencefalitis o una parálisis del sistema nervioso central.

¿Cuál es el tratamiento de los enterovirus?

No existe un tratamiento específico para los enterovirus, con excepción de la vacuna para los serotipos que causan la poliomielitis. No obstante, una vez que se ha detectado la presencia de un enterovirus en el organismo, ya sea a través de un análisis de sangre o de mucosidad o mediante el test rápido para la detección del EV-D68, es importante comenzar cuanto antes a tratar los síntomas. Lo más habitual es recurrir al paracetamol para bajar la fiebre, aunque también se recomienda mantener una alimentación rica en proteínas que ayude a fortalecer al sistema inmunitario.

¿Es posible prevenir el contagio por enterovirus?

Por el momento, no existen medicamentos o vacunas que puedan proteger a los niños del contagio con enterovirus. No obstante, los padres pueden implementar algunas medidas para reducir el riesgo de infección:

  • Recordarle que debe lavarse las manos con abundante agua y jabón, sobre todo antes y después de ir al baño.
  • Enseñarle a no tocarse la nariz, la boca y los ojos con las manos sucias.
  • Promover el uso pañuelos desechables cuando tose o estornuda.
  • Que evite besar, abrazar o compartir objetos personales con las personas infectadas.

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