Francia con niños: 7 ciudades francesas perfectas para visitar en familia

Francia con niños

Cuna del romanticismo, Francia es uno de esos países que deberíamos visitar al menos una vez en la vida. Con una gran riqueza cultural y arquitectónica a sus espaldas, el país atesora muchísimos monumentos, edificios y obras de arte que merece la pena descubrir. Desde la romántica ciudad de París, la medieval Carcassonne y la cinematográfica Lyon hasta los numerosos destinos gastronómicos de la Provenza, el país cuenta con sitios muy variopintos para visitar.

A pesar de ser un destino perfecto para parejas, Francia también tiene muchos rincones para disfrutar en familia. Desde preciosos destinos naturales y castillos de sueño hasta parques temáticos y museos, en Francia no faltan espacios para que los más pequeños de casa se diviertan. Aunque si queréis apostar por seguro y organizar un plan perfecto para viajar con niños, os ofrecemos algunas de las ciudades francesas donde los peques podrán disfrutar de unas vacaciones inolvidables.

7 ciudades en Francia ideales para descubrir en familia más allá de París

1. Carcassonne

Carcassonne con niños, en Francia

Visitar esta ciudad ubicada en la región de Occitania es como emprender un viaje al pasado medieval. La ciudad atesora uno de los conjuntos medievales más completos y mejor preservados de todo el país, un destino perfecto para que los más pequeños dejen volar su imaginación y se conviertan en príncipes o princesas por un día. El solo hecho de dar un paseo por la Cité Médiévale y descubrir sus murallas y construcciones inspiradas en los siglos XI al XV ya será una aventura para ellos, pero si a eso se le suma la visita a sus espectáculos la diversión está garantizada. Por supuesto, no puede faltar la visita al Château Comtal, uno de sus magníficos castillos, así como el recorrido por la basílica de Saint-Nazaire y las puertas de Narbonne y Aude.

2. Colmar

Colmar con niños, en Francia

La Petite Venise

Considerada una de las ciudades más bonitas de Francia, Colmar es uno de los destinos que no puede faltar en vuestro viaje. Ubicado en la región de Alsacia, tiene muchísimos rincones para descubrir con los niños. Sin duda, uno de los espacios que no podéis perderos es La Petite Venise, un pintoresco barrio de casitas de colores con entramados de madera y flores en los balcones que se erigen a orillas del río Launch y que podéis descubrir a través de un paseo en barca. Por supuesto, también tenéis que llegar hasta la Rue des Marchands, una de las calles más típicas y fotogénicas de la ciudad y visitar la Place de l´Ancienne Douane, la plaza más importante. Y, si viajáis en Navidad, no podéis dejar de visitar sus maravillosos mercados navideños que parecen salidos de un cuento de hadas.

3. Annecy

Annecy con niños, en Francia

Lago de Annecy

Si buscáis un destino natural para descubrir Francia, esta ciudad ubicada en la región de Auvernia-Ródano-Alpes es una de las zonas más bellas de los Alpes franceses. Sin duda, una de las primeras paradas obligatorias será en el Palais de l’Île, un castillo medieval que se encuentra en pleno canal del Thiou, y luego podéis emprender rumbo hacia el Castillo de Annecy, uno de los más emblemáticos de la ciudad. Por supuesto, también tendréis que visitar el Pont des Amours erigido sobre el Canal du Vassé y que termina en el Lago de Annecy, famoso por ser considerado uno de los lagos más limpios del mundo.

4. Lyon

Lyon con niños, en Francia

Parque de la Tête d’Or

Lyon es una ciudad monumental en la que también podéis disfrutar de una experiencia única con los más pequeños de casa. Cuenta con muchísimos espacios arquitectónicos para visitar, desde teatros y termas romanas hasta imponentes catedrales y edificios históricos. Sin embargo, uno de los planes que seguramente más disfrutarán los pequeños es la visita al Musée Miniature et Cinéma, un museo de escenas hiperrealistas en miniatura, con exposiciones cinematográficas y muchísimas referencias al mundo del cine. En Lyon también está el parque de la Tête d’Or, uno de los parques urbanos más grandes de Francia que atesora un su interior un jardín botánico y un parque zoológico en el que los niños podrán conocer a algunos de sus animales preferidos.

5. Bordeaux

Bordeaux con niños, en Francia

Place de la Bourse

Capital de Aquitania, esta ciudad situada en la amplia desembocadura del río Garona está considerada una de las más bonitas de Francia, no en vano le apodan la “pequeña París”. Sin duda, uno de sus sitios icónicos es la Place de la Bourse, considerada una de las obras representativas de la arquitectura clásica francesa junto a la Cathédrale Saint-André y la torre Pey-Berland. Otro de los sitios que los niños adorarán será la Porte Cailhau, una de las puertas de entrada a la ciudad más antigua, el Monument aux Girondins erigido en honor de los revolucionarios girondinos y la Miroir d’eau, la piscina reflectante más grande del mundo. Y, por supuesto, no podéis iros de la ciudad de los vinos sin ir a una cata. Encontraréis espacios como la Cité du Vin en los que integran a los más pequeños a sus visitas a través de rutas guiadas, talles y catas de mosto y bebidas sin alcohol.

6. Clermont-Ferrand

Clermont-Ferrand con niños, en Francia

Vulcania

Los más pequeños aficionados a las aventuras de Astérix y Obélix estarán encantados de visitar esta ciudad, la patria de Vercingétorix, el auténtico líder galo al que se hace referencia en esta historieta infantil. Sin embargo, no es su único distintivo, Clermont-Ferrand también es tierra de volcanes. Su catedral se construyó en piedra volcánica negra y desde lo alto del Puy de Dôme se pueden apreciar los cerca de 80 volcanes inactivos que hay en los alrededores. De hecho, muy cerca encontraréis Vulcania, un parque temático sobre los volcanes en el que los niños podrán vivir la experiencia de sobrevolar un volcán en erupción, viajar a las entrañas de la tierra y atravesar un río de lava.

7. Nantes

Nantes con niños, en Francia

Les machines de l’île

Ubicada a orillas del río Loira, en la región de Alta Bretaña, esta ciudad atesora una larga historia que podéis descubrir a través de su arte y arquitectura. Sin duda, uno de los sitios que no podéis perderos es el Château des ducs de Bretagne, el castillo donde vivieron los duques de Bretaña, y donde nada más entrar os parecerá haber emprendido un viaje al pasado. También está la imponente Cathédrale Saint-Pierre-et-Saint-Paul y la Place Royale que son de visita obligada. Sin embargo, uno de los destinos que más disfrutarán los niños serán las Les machines de l’île, un animalario de esculturas urbanas inspirado en la imaginación de Julio Verne, la inventiva de Leonardo da Vinci y la historia industrial de la ciudad. Y, para los que disfrutan del mundo marino, está el Carrousel des Mondes Marins, un parque de atracciones en el que el aburrimiento no tiene cabida.

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