7 poemas cortos de Navidad para fomentar la bondad y la humildad en niños

Poemas cortos de Navidad con los que pasar un agradable tiempo en familia y fomentar el espíritu navideño en los pequeños

Poemas de Navidad

Son muchos los autores que nos han dejado una gran cantidad de cuentos, leyendas y poemas con sus reflexiones acerca de la Navidad. De hecho, en cada uno de ellos podemos encontrar grandes mensajes para transmitir a nuestros hijos: el valor de la familia, el origen de muchas tradiciones de Navidad y el valor de la humildad, entre muchos otros más. Para que vosotros podáis pasar tiempo de calidad con vuestros pequeños durante esta Navidad, fomentar la lectura y, sobre todo, hacer relevantes ciertos valores, os dejamos con 7 poemas cortos de diferentes autores.

7  poemas cortos de Navidad

Existen multitud de poemas, cuentos, historias y leyendas relacionadas con la Navidad y cada uno de ellos, nos traslada al mágico mundo navideño, del que podemos aprender muchísimo. Introducir la lectura de estos fragmentos en nuestra rutina navideña, nos permitirá pasar tiempo de calidad con nuestros hijos, a la vez que nos ofrecerá la oportunidad de hacerles reflexionar sobre lo que es importante en la vida y lo que es, meramente, superficial. Para facilitaros el trabajo, nosotros hemos seleccionado 7 poemas para que los disfrutéis en familia.

1. Resplandor del ser (Rosario Castellanos)

Resplandor del ser
Para la adoración no traje oro.
(Aquí muestro mis manos despojadas)

Para la adoración no traje mirra.
(¿Quién cargaría tanta ciencia amarga?)

Para la adoración traje un grano de incienso:
Mi corazón ardiendo en alabanzas.

“Resplandor del ser” es un poema escrito por Rosario Castellanos, quien reflexiona sobre el verdadero sentido de la Navidad: el cariño y el amor son los mejores regalos que alguien nos puede hacer, así como el tiempo que comparten con nosotros. Este poema es perfecto para leer con los niños antes de Navidad, de modo que podamos hacerles reflexionar sobre estos valores antes de que empiecen a abrir los regalos.

2. Instante navideño (George Pellicer)

Mi Navidad no necesita árbol ni frío,
solo el calor de mis seres queridos,
a los que aprecio todo el año,
pero disfruto un instante y llenan mi vacío.

Es cierto que, en Navidad, podemos juntarnos con los familiares a los que no vemos a menudo. Son muchos los poemas y cuentos que nos hablan de este tiempo especial con aquellos que tanto queremos, pero con los que no podemos compartir nuestra vida a diario. Sin embargo, no podemos olvidarnos de aquellos que están a nuestro lado día tras día. Por ello, en este poema, George Pellicer nos invita a tener muy presente todo cuanto nuestros familiares y amigos hacen por nosotros a lo largo del año. La Navidad es un período muy especial, pero no por ello, debemos olvidarnos de aquellas personas que hacen especial nuestra vida a diario.

3. Hay un niño que dicen (Gloria Fuertes)

Hay un Niño que dicen que llora música.
¡Vamos a verle todos con aleluya!

Hay un Niño nacido.
¡Qué resplandores!
¡Vamos a verle todos no sea que llore!

¡Hay un Niño con alas en el pesebre…!
Vamos a ir despacio para que no se vuele.

Un poema corto de Gloria Fuentes en el que nos habla del milagro que significó la llegada del Niño Jesús. Este poema nos invita a reflexionar sobre todos los valores que nos enseñó Jesucristo. Es perfecto para recitar ante el pesebre o bien cuando estemos relajados en familia. Así mismo, podemos poner énfasis en la humildad de este niño, así como la alegría que trajo. Incluso, podemos hablarles de la amistad y de la empatía si destacamos la labor de los pastores a la hora de llevarle lana o madera para que estuviera cómodo y calentito: lo poco que tenían, se lo dedicaron a una familia que lo necesitaba más que ellos.

Poemas de Navidad cortos

4. Jesús, el dulce, viene (Juan Ramón Jiménez)

Jesús, el dulce, viene…
Las noches huelen a romero…
¡Oh, qué pureza tiene
la luna en el sendero!

Palacios, catedrales,
tienden la luz de sus cristales
insomnes en la sombra dura y fría…
Mas la celeste melodía suena fuera…

Celeste primavera
que la nieve, al pasar, blanda, deshace,
y deja atrás eterna calma…
¡Señor del cielo, nace
esta vez en mi alma!

Si estabais buscando un poema que reflejara el espíritu navideño, este es uno de los mejores. No solo nos habla de la noche en la que nació el Niño Jesús, sino que también hace referencia a todas las Navidades que se han ido celebrando desde aquel momento. Así mismo, este poema incide en la necesidad de mirar a nuestro interior para ver cómo la bondad y la humildad que nos transmitió Jesucristo crece en nuestro interior durante estos días.

5.Virgen Morena (Luis Rosales)

¡Morena por el sol de la alegría,
mirada por la luz de la promesa,
jardín donde la sangre vuela y pesa;
inmaculada Tú, Virgen María!

¿Qué arroyo te ha enseñado la armonía
de tu paso sencillo, qué sorpresa
de vuelo arrepentido y nieve ilesa,
junta tus manos en el alba fría?

¿Qué viento turba el momento y lo conmueve?

Canta su gozo el alba desposada,
calma su angustia el mar, antiguo y bueno.

La Virgen, a mirarle no se atreve,
y el vuelo de su voz arrodillada
canta al Señor, que llora sobre el heno.

El Niño Jesús suele ser la figura central de la Navidad, junto a las enseñanzas que nos transmitió. Sin embargo, autores como Luis Rosales nos dejan poemas muy bonitos sobre la Virgen María. Así, este poema es perfecto para dedicar a las madres y a las abuelas de la familia, pues son figuras maternales que siempre se preocuparan por nosotros; son personas que siempre sufrirán por nosotros si algo nos va mal y se alegrarán cuando todo nos vaya bien. Figuras llenas de amor que llenan nuestra vida de cariño, comprensión y muchísima dedicación.

6. El año que se hizo viejo… (José García Velázquez)

Con el tiempo sumergido
en el tráfago diario,
el año se nos ha ido
en el viejo calendario.

Cuando apenas empezaba,
parecía interminable
¡y ya, tras las campanadas,
procedemos a enterrarle!

Está llamando a la puerta
el año recién nacido
y con pereza despierta
después de cumplir los ritos:
con las campanas las uvas
y también los parabienes,
los deseos de fortuna,
los cavas y las mercedes.

Con los propósitos nuevos
pensamos cuidarlo bien,
para que fluya sereno
y no corra como exprés.

A ver si somos capaces
de sujetar bien las riendas
y quitarnos los disfraces,
los odios y las miserias.

Pero, si tras doce meses
igual se quiere marchar,
por lo menos que nos deje
más paz y prosperidad.

Además de la llegada del Niño Jesús, la Navidad también nos deja el fin de un año lleno de recuerdos a la vez que nos ofrece un nuevo inicio. Este poema de José García Velázquez nos habla precisamente de este momento: nos habla sobre la necesidad de recordar, agradecer y reflexionar sobre todo lo que hemos vivido durante este año. Así mismo, nos invita a mirar el nuevo año como un nuevo inicio; un inicio que nos traiga paz y prosperidad.

Poema Navidad

7. Los Tres Reyes Magos (Rubén Darío)

Yo soy Gaspar. Aquí traigo el incienso.
Vengo a decir: La vida es pura y bella.
Existe Dios. El amor es inmenso.
¡Todo lo sé por la divina Estrella!

Yo soy Melchor. Mi mirra aroma todo.
Existe Dios. Él es la luz del día.
La blanca flor tiene sus pies en lodo.
¡Y en el placer hay la melancolía!

Soy Baltasar. Traigo el oro. Aseguro
que existe Dios. Él es el grande y fuerte.
Todo lo sé por el lucero puro
que brilla en la diadema de la Muerte.

– Gaspar, Melchor y Baltasar, callaos.
Triunfa el amor y a su fiesta os convida.
¡Cristo resurge, hace la luz del caos
y tiene la corona de la Vida!

¡Cómo no! No podía faltar en nuestra lista un poema relacionado con los Reyes Magos. En este, escrito por Rubén Darío, los Reyes toman especial importancia, a la vez que lo hacen los diferentes presentes que le ofrecieron al Niño Jesús. En el poema, Darío explica el por qué de los tres regalos, los cuales se vinculan con alguna de las cualidades de Dios: el amor, la bondad, la inmensidad y la luz. Así mismo, este poema nos habla de la humildad de los Reyes ante el Niño Jesús, una cualidad resaltada en todos los pasajes de la Biblia y una de las que no pueden faltar en nuestras enseñadas durante el período navideño.

Momentos especiales para recitar los poemas cortos de Navidad

Recitar poemas cortos de Navidad con los niños es una actividad de lo más divertida, además de educativa. No solamente nos permite pasar tiempo de calidad con ellos, sino que también podemos educarles en valores tan importantes como la humildad, la empatía, el amor a la familia y el sacrificio. Por ello, os invitamos a recitar estos poemas antes o después de las comidas con la familia, a la hora de colocar el árbol o el pesebre, o incluso antes de que los niños abran sus regalos como recordatorio de que estos presentes son, meramente, presentes; que lo valioso de la Navidad es darse cuenta de la fortuna que significa tener salud, familia y amigos.

Los cuentos, leyendas y poemas son un gran recurso educativo con los que podemos fomentar valores muy variados en los niños, además de estimular su creatividad e imaginación. Quizá, a lo largo del año, nos gusta más leer cuentos a los niños. Sin embargo, la Navidad es un período especial en el que los villancicos y los poemas toman relevancia; así, muchos autores nos han dejado con versos increíbles, llenos de significado y todos orientados al espíritu navideño, sin dejar de lado ninguna de las figuras que representan este momento tan especial en nuestras vidas, año tras año.

Un comentario
  1. Avatar
    Gladis Durán Daza dice:

    Escritora Nuria: que bellos poemas y textos que le acompañan. Gracias por tan bella selección. Muy útil para estas fechas especiales en familia y amigos. Éxitos y el universo le abrace con lo mejor de su energía cósmica.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Ver información legal y reglas de comentarios