¿Por qué deberían prohibirse los andadores?

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Andadores bebe

Hasta hace muy poco los andadores eran comunes en todos los hogares donde habían niños pequeños puesto que se pensaba que ayudaban al niño a aprender más rápido a caminar. Sin embargo, hoy sabemos que no es así y que solo se deben usar con moderación y de forma ocasional. De hecho, la Asociación Española de Pediatría recomienda evitar su uso, al menos hasta que el pequeño haya aprendido a valerse por sí mismo. En palabras de estos expertos: “El mejor andador es el que no se usa”.

5 razones por las que no deberías permitir que tu hijo use un andador

1. Ralentiza el desarrollo motor

Para aprender a caminar el bebé necesita atravesar distintas etapas: primero debe sentarse, luego gatear, ponerse de pie y por último, empezar a dar sus primeros pasos. Con el andador se saltan la mayoría de estas etapas, lo cual afecta el adecuado desarrollo motor del bebé. Además, el andador no incentiva el balanceo de los brazos al caminar, un ejercicio indispensable para entrenar la coordinación, a la vez que tampoco favorece el movimiento biomecánico que se necesita para tener una buena pisada.

2. Retrasa el inicio de la marcha

¿Sabías que los niños que usan andador gatean y caminan más tarde que los que no lo utilizan? Un estudio publicado en The British Medical Journal comparó el tiempo que tardaban en aprender a caminar los niños que usaban un andador con los que no lo utilizaban. Los resultados mostraron que los niños que utilizaban andador tardaron un total de 57 semanas en mantenerse en pie y dar sus primeros pasos mientras que los que no usaban este implemento tardaron poco más de 53 semanas. Los niños que no utilizaban el andador también tenían un mejor equilibrio y una mejor coordinación al caminar.

3. Altera el desarrollo de las piernas y espalda

Los andadores cuentan con una especie de asiento central que le permite al bebé apoyarse para ganar equilibrio e impulsarse. Sin embargo, este apoyo le obliga a separar y arquear ligeramente las piernas, lo cual impide que estos músculos se fortalezcan, a la vez que afecta el desarrollo adecuado de la espalda y aumenta el riesgo de presentar anomalías óseas en las rodillas y los pies, como el síndrome del pie plano. Se ha demostrado que los niños que usan andadores para aprender a caminar tienen el doble de riesgo de anomalías que quienes no lo utilizan.

Andadores para bebes son buenos o malos

4. Afecta el área motora cerebral

El cerebro se encarga de codificar y procesar los estímulos que provienen de las manos y los pies para generar y guardar los patrones de movimiento. También le envía señales a los músculos para que el bebé logre la bipedestación y comience a gatear y, más tarde, a andar. Sin embargo, al usar el andador las manos apenas se mueven y la pisada es mucho más ligera lo que hace que los estímulos no lleguen adecuadamente al cerebro, afectando el desarrollo del patrón cruzado, la función neurológica que permite la adecuada coordinación y equilibrio al caminar. Además, el estar dentro del andador el bebé desarrolla una percepción del espacio muy limitada, lo cual afecta el desarrollo de otras funciones cognitivas.

5. Aumenta el riesgo de sufrir accidentes

Los andadores representan la segunda causa de accidentes antes de los 6 meses y una de las principales causas de traumatismo craneal. Esto se debe a las caídas provocadas por los choques o vuelcos que pueden lesionar gravemente a los bebés. De hecho, se estima que los niños que usan andador tienen 4 veces más probabilidades de sufrir un accidente al caer por las escaleras, así como el doble de riesgo de sufrir fracturas antes de cumplir el primer año.

Por qué NO usar el andador de bebés

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