La historia de Rudolph: cuento de Navidad con actividades sobre el reno de la nariz roja

Rudolph el reno

Los cuentos son aquellos pequeños fragmentos de palabras que, aunque parezcan poco, son capaces de llevar a los niños a mundos imaginarios: es el espacio en el que visualizan sus propios escenarios, sus personajes y dónde llegan a comprender una gran cantidad de valores.

Más aún, os podemos decir que son palabras que tienen un gran poder: fomentan la creatividad, la imaginación y la empatía. ¡Sí! Uno de los primeros estadios en el desarrollo de la empatía es mediante los libros: cuando los niños leen, ¿con quién empatizan? ¡Exacto! Con los personajes: acaban siendo sus amigos y sus mejores maestros. Por ello, no es difícil ver a los más pequeños tener un libro favorito que nos piden que leamos una y otra vez, ¿os suena?

Pues para que podáis tener un repertorio de cuentos, y aprovechando la ilusión que sienten los niños en Navidad, nosotros os queremos contar la historia de Rudolph, el reno de la nariz roja. Además, os proponemos unas pequeñas actividades para que podáis realizar con los niños.

Rudolph, el reno de la nariz roja de Santa Claus

Érase una vez, en un sitio muy cercano del Polo Norte, había un reno muy especial: Rudolph, el reno de la nariz roja. Era un reno muy feliz que vivía de lo más contento con sus papás. Sin embargo, llegó el día en el que Rudolph empezaba la escuela. Aquel día fue el peor de su vida, pobre Rudolph: todos los renos se reían de él por el color de su nariz.

Rudolph, al acabar el día, se fue a casa y, muy deprimido y avergonzado, les contó a sus padres lo sucedido en el colegio. Además, les comunicó su decisión de dejar el pueblo en el que vivía para encontrar un sitio más adecuado para él. Con mucho dolor, el papá y la mamá de Rudolph aceptaron su decisión. Así pues, Rudolph empezó a andar y andar, sin dirección alguna.

La noche en la que Rudolph decidió alejarse de su pueblo era la víspera de Navidad y Papá Noel ya tenía los regalos, el trineo y los renos listos para empezar a repartir los regalos de Navidad. Pero, algo muy extraño sucedió: se levantó una niebla muy densa y los renos no podían ver nada. ¿Cómo iban a llegar a casa de los niños? ¿Cómo iban a ver las chimeneas para entrar en las casas? Papá Noel no sabía qué hacer hasta que… ¡Apareció Rudolph de la nada! Era la solución a los problemas de Papá Noel.

Cuando Santa Claus vio a Rudolph, pronto se fijó en su nariz roja y brillante: ideal para alumbrar el cielo. No lo pensó dos veces y le preguntó si le gustaría liderar a los renos para que pudieran ver el camino que debían seguir. Rudolph aceptó, sin más, muy contento y de lo más emocionado. Y así fue cómo Santa Claus pudo dar la vuelta al mundo y llevar todos los regalos que tenía preparados para los niños.

Cuento el reno Rudolph

Actividades de comprensión lectora o auditiva

En función de si habéis leído vosotros el cuento o los niños, o si se lo habéis explicado como una historia sin soporte visual, os dejamos unas pequeñas preguntas con las que podréis ver si vuestro pequeño ha comprendido la historia de Rudolph y sus valores.

  1. ¿Por qué era Rudolph diferente a los demás?
    Porque tenía la nariz roja y brillante.
  2. ¿Cómo se sentía Rudolph?
    Mal, deprimido.
  3. ¿Qué sucedió en la víspera de Navidad que preocupaba mucho a Papá Noel?
    Se levantó una terrible niebla y no podrían ver nada.
  4. ¿Cómo solucionó Papá Noel el problema?
    Le pidió a Rudolph que tirase del trineo para alumbrar el camino y las casas.
  5. ¿Qué hubiera pasado si Papá Noel no hubiera encontrado a Rudolph?
    Que los niños no hubieran recibido sus regalos.
  6. ¿Cómo acabó Rudolph?
    Siendo un reno amado, respetado y admirado por todos sus compañeros.
Rudolph el reno de la nariz roja

Valores para destacar del cuento de Rudolph, el reno de la nariz roja

Además de hacer la actividad de comprensión que os hemos propuesto, podéis sacarle más partido a este cuento haciendo reflexionar a los niños sobre diferentes valores:

Empatía y compasión

La empatía y la compasión van de la mano y construyen a niños más fuertes, más íntegros. Fomentar estos valores hace que los niños puedan establecer relaciones mucho más sanas, a la vez que suelen ayudar mucho más. Desarrollan antes el sentido de la responsabilidad y la justicia, pudiendo diferenciar antes entre lo correcto y lo incorrecto.

Amistad

Tener buenas amistades para por saber escoger a los amigos. En el cuento de Rudolph, aprendemos que los buenos amigos son aquellos que nos aceptan tal y como somos y que nuestra valía no debe depender de nadie. La aceptación de uno mismo es otro de los valores que podemos enfatizar de este cuento.

Trabajo en equipo

¿Cómo consiguió Papá Noel entregar todos los regalos? Con la ayuda de Rudolph, cierto. Pero, Rudolph solo no hubiera tenido la fuerza suficiente para tirar del trineo ni sabía dónde debía dirigirse. Si la “misión” fue un éxito es porque hubo trabajo en equipo. Y, con ello, deberíamos hacerles ver a los niños que todos tenemos algo que aportar. Simplemente, se trata de saber ver las fortalezas y virtudes de los demás en vez de sus debilidades.

Confianza y autoestima

Rudolph se sintió de lo más deprimido cuando vio que no encajaba con los otros renos y, por ello, decidió dejarlo todo atrás. Pero, luego se dio cuenta de que podía ser importante: lo era para las personas adecuadas. Por ello, es importante enfatizar a los peques que no deben tener complejos y que deben quererse y confiar en ellos mismos. Si tienen buena autoestima, saben escuchar y compartir, las personas adecuadas aparecerán en sus vidas.

El cuento de Rudolph, pese a ser cortito, está repleto de valores y lecciones de lo más importantes. Valores que deben ser trabajados en los niños para que estos desarrollen su responsabilidad afectiva, autoestima y puedan crear un fuerte autoconcepto de ellos mismos.

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