¿Qué son los sustantivos? Tipos y principales características

Enseña a los niños qué son los sustantivos y cómo se clasifican

Sustantivos

Los sustantivos son una de las primeras lecciones que aprenden los niños en clase de lengua. Se trata, junto al verbo, de uno de los principales elementos de la oración, sin el cual la frase resultaría muy imprecisa llegando incluso a perder su sentido. Por eso, es importante que los niños se familiaricen con los sustantivos desde pequeños y aprendan a clasificarlos. Así más tarde podrán comprender los nexos que unen a las diferentes partes que componen una oración.

¿Qué es un sustantivo? Sus funciones dentro de la oración

Los sustantivos son las palabras que se utilizan para identificar a una persona, lugar, objeto, entidad o concepto. Básicamente, designan y clasifican a los seres y las entidades. Su función principal consiste en ser el núcleo del sujeto en la oración, de manera que representa a la persona u objeto del que se habla en la frase. Por ejemplo, en la oración “María leyó ayer todo el día”, el sustantivo es la persona que realiza la acción, es decir: “María”.

Sin embargo, en otras ocasiones desempeña la función de núcleo de un sintagma nominal o de un sintagma preposicional, aunque no sea el sujeto de la oración. Tal es el caso de la frase: “La amiga de mi hermano se ha comprado un perro”. En este caso, hay varios sustantivos: amiga, hermano y perro, los cuales definen a elementos indispensables de la oración que le dan coherencia a la frase.

Las principales clases de sustantivos

Existen muchas formas de clasificar los sustantivos en la lengua castellana, teniendo en cuenta su origen o el objeto o persona que designa. Las clasificaciones más conocidas son las siguientes:

1. Sustantivos comunes o propios

Los sustantivos comunes son aquellos que permiten nombrar a objetos, personas o animales de una misma clase o especie. Básicamente, agrupan a diferentes unidades teniendo en cuenta sus características comunes, aunque no expresan sus rasgos distintivos, de ahí que suelan considerarse sustantivos genéricos como por ejemplo, mesa, caballo, casa y lápiz.

En cambio, los sustantivos propios son aquellos que identifican a un objeto, persona o lugar para diferenciarlo del resto del grupo al que pertenece. En esencia, se trata de nombres propios que pueden ser antropónimos, es decir que designan a nombres y apodos de personas como Ramón, Alejandro y Lola, o topónimos, los cuales nombran a zonas geográficas, como Barcelona, Madrid o Valencia. Los sustantivos propios carecen de significado lingüístico ya que hacen referencia a una única unidad y, suelen escribirse con letra inicial mayúscula.

2. Sustantivos concretos o abstractos

Los sustantivos concretos designan todo aquello que puede percibirse a través de los sentidos, es decir, elementos materiales como, león, padre, fango y mar. No obstante, vale aclarar que aunque nombran a entidades materiales no significa necesariamente que sean reales ya que también pueden designar a elementos imaginarios como por ejemplo, dragón, duende o hada.

Por su parte, los sustantivos abstractos hacen referencia a elementos no tangibles, que no se pueden percibir por los sentidos, pero que existen en nuestra mente en forma de ideas o conceptos, como por ejemplo, miedo, amor o belleza. A su vez, este tipo de sustantivos se clasifica en abstractos de fenómeno, como caminata o lectura, abstractos de cualidad, como pureza o sensibilidad, y abstractos cuantitativos, como longitud.

3. Sustantivos individuales o colectivos

Los sustantivos individuales hacen referencia a un único elemento dentro de un conjunto. En otras palabras, designan a un único ser, como por ejemplo, gato, jirafa o crema. Vale destacar que este tipo de sustantivo también admite su forma plural para designar a más de uno, como gatos, jirafas o cremas.

En el caso de los sustantivos colectivos, como su nombre indica, nombran a un conjunto de elementos de una misma clase o especie que tienen características comunes, como por ejemplo, pinar o jauría. A diferencia de los sustantivos individuales, incluyen la idea de la pluralidad de manera inherente sin necesidad de un morfema que lo exprese, es decir, el término por sí solo transmite la idea de un colectivo formado por varias unidades de una misma categoría.

Qué es un sustantivo

4. Sustantivos contables e incontables

Básicamente, los sustantivos contables designan a seres o elementos que pueden contarse, como por ejemplo, cuatro cuadernos, tres monos y doce rocas. Tienen la peculiaridad de que se combinan con cuantificadores plurales, pero no modifican su semántica.

Por su parte, los sustantivos no contables hacen referencia a objetos o elementos que no pueden contarse ni dividirse en unidades, como aire, luz o leche. A diferencia de los sustantivos contables, estos pueden combinarse con cuantificadores en singular sin modificar su significado. Ejemplo de ello son: “Mucha leche”, “Cinco vasos de leche” o “Varios litros de leche”, en las que el cuantificador no modifica el significado del sustantivo.

Vale destacar que los sustantivos también pueden ser simples o compuestos, según la estructura semántica de la palabra. Por ejemplo, serían sustantivos simple, Marina, azúcar, teléfono y Sevilla, a la vez que se consideran sustantivos compuestos aquellos formados por una o más palabras como, pelirrojo, abrelatas o tirachinas.

El género en los sustantivos

En la lengua castellana, los sustantivos tienen género, una propiedad gramatical que permite clasificarlos en masculinos, femeninos y ambiguos. Lo más habitual es que los sustantivos de género masculino terminen en “o”, con algunas excepciones como foto o mano, aunque también pueden terminar en consonante, como árbol o armazón. Asimismo, los días de la semana, los meses del año, los números y los puntos cardinales son de género masculino.

Por su parte, los sustantivos de género femenino suelen finalizar en “a”, con excepción de algunas palabras como mapa o clima. Asimismo, las letras del alfabeto son de género femenino. Un truco sencillo para determinar el género de un sustantivo consiste en comprobar el artículo que le antecede, la mayor parte de las veces los artículos determinan el género del sustantivo. Vale destacar que en ocasiones, existen sustantivos que no obedecen exclusivamente a uno u otro género sino que son ambiguos ya que dependen del contexto, como en el caso de “la mar” o “el mar”.

El número de los sustantivos

El número de los sustantivos hace referencia a una propiedad gramatical que representa el número de menciones que lleva implícito. Básicamente, se clasifican en singular, cuando se designa a un elemento único, y plural, cuando se hace referencia a más de un objeto. En el caso de los sustantivos singulares, no se añade ningún morfema de número, de manera que la palabra no sufre cambios, pero cuando se trata de sustantivos en plural existen algunas reglas que rigen su formación.

Por ejemplo, los sustantivos que en singular terminen en “e”, se le añade “s” al final mientras que los que terminan en una vocal distinta a la “e” se le añade “es”. Asimismo, cuando el sustantivo termina en una consonante distinta a la “s”, el plural se forma con “es” mientras que si termina en “s” se añade “es” si la palabra es aguda.

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