Para todos aquellos padrastros que quieren a los hijos como si fuesen suyos, gracias. Gracias por estar a la altura de las circunstancias y por mostrar al mundo que el amor de padre no solo corre por las venas ni por la genética. El amor de padre es un amor que se siente, que se refuerza con los días, que manda en el corazón y que no se puede cambiar por nada. Leer más »