Trastorno Obsesivo Compulsivo en niños: ¿Qué es y cómo tratarlo?

¿Cómo saber si tu hijo tiene un TOC y cómo puedes ayudarle?

TOC

El Trastorno Obsesivo Compulsivo (TOC) es una alteración que afecta a alrededor del 1% de los niños. Según un estudio llevado a cabo por la Universitat Rovira i Virgili, se estima que en España tiene una incidencia del 1,8% en los escolares, una cifra que aumenta al 5,5% en el caso del TOC menos severo. Básicamente, se trata de un trastorno de ansiedad que se caracteriza por la presencia de pensamientos intrusivos y recurrentes, así como de conductas repetitivas, cuyas repercusiones afectan el comportamiento infantil.

Las causas del TOC en la infancia

Hasta el momento no se conocen las causas que provocan el TOC. Sin embargo, algunos científicos creen que podría estar relacionado con la neuroquímica cerebral, específicamente con una alteración en los receptores de serotonina, como reveló una tesis doctoral realizada en la Universidad Complutense de Madrid. En dicho estudio se encontró además que quienes padecían el trastorno presentaban ligeras alteraciones en los ganglios basales, el área orbitofrontal y el giro cingulado.

La genética también podría encontrarse en la base del trastorno. Otro estudio, esta vez realizado en el Instituto Broad del MIT y Harvard, encontró cuatro genes relacionados en el desarrollo del TOC en la infancia: el REEP3, el HTR2A, el NRXN1 y el CTTNB2. Todos esos genes están vinculados al circuito cerebral que une el cuerpo estriado, el córtex y el tálamo, y uno de ellos, el HTR2A, encargado específicamente de codificar uno de los receptores de la serotonina.

Además, la combinación de factores biológicos y sociales desempeña un papel importante en la aparición del trastorno. Por una parte, se conoce que tener familiares de primer grado con TOC aumenta el riesgo a padecer la enfermedad mientras que haber tenido una educación demasiado estricta y controladora desde una edad temprana puede incrementar las probabilidades de desarrollar esta alteración en la infancia.

¿Cuáles son los síntomas del TOC más comunes en niños?

Identificar a los niños con TOC no suele ser muy complicado ya que les delatan sus ideas recurrentes y los rituales estereotipados. Suelen ser niños con normas muy bien estructuradas, a los que les resulta difícil romper las reglas que ellos mismos establecen. En la mayoría de los casos, estos signos comienzan a notarse antes de que empiecen en la escuela y se manifiestan en cualquier escenario, lo mismo en casa que en el cole o durante un paseo. Entre los síntomas más comunes que describe el DSM 5 se encuentran:

Tener ideas obsesivas

Básicamente, se trata de una idea o pensamiento que se repite una y otra vez, sobre la cual el niño no tiene ningún control. En la mayoría de los casos, el pequeño no quiere tener esos pensamientos porque les resultan molestos, pero es incapaz de dejar de pensar en ellos, lo cual termina provocándole un alto nivel de ansiedad y un temor persistente. En ocasiones, esos pensamientos aparecen solo de manera puntual, pero con el paso del tiempo puede ocupar gran parte del día e interferir en la vida cotidiana del pequeño. Entre las obsesiones más comunes se encuentra el miedo a la suciedad o a los gérmenes, la preocupación por el orden, la simetría o la exactitud, así como el disgusto por los desechos o líquidos corporales y la necesidad de comprobar continuamente una acción que se ha cumplido a la perfección, como hacer la mochila del cole.

Compulsiones frecuentes

La compulsión es un comportamiento ritual estereotipado que los niños con TOC llevan a cabo cuando se sienten nerviosos o tienen miedo. Por lo general, se trata de una conducta que realizan durante más tiempo de lo “normal” y de manera ininterrumpida hasta que desaparecen la idea obsesiva y las emociones que esta despiertan. Por lo general, el niño no puede controlar estos comportamientos. A veces, puede tratarse de rituales sencillos como lavarse las manos varias veces tras usar el baño, pero en ocasiones pueden ser rituales más elaborados, como lavarse las manos con un jabón antibacteriano especial durante un tiempo específico. Algunos de las compulsiones más comunes entre los niños incluyen acicalarse de manera excesiva, comprobar varias veces que han cumplido una acción, organizar los objetos de un modo muy peculiar o repetir comportamientos como entrar y salir por una puerta.

Qué es el Trastorno Obsesivo Compulsivo en niños

Los padres pueden sospechar que su hijo padece un TOC si notan algunas de las siguientes señales:

  1. Manos agrietadas o dañadas por el lavado constante.
  2. Uso excesivo de jabón o papel higiénico.
  3. Demasiado tiempo en actividades comunes como irse a dormir o preparar la mochila.
  4. Comportamientos repetitivos sin explicación aparente y de manera frecuente.
  5. Preocupación excesiva por el orden y la organización, incluso fuera de su habitación.
  6. Negaciones poco habituales, como pisar una raya o pasar con normalidad por debajo de una puerta.
  7. Problemas con los objetos que no cumplen una norma de uniformidad.

¿Cómo se diagnostica el TOC en niños?

El diagnóstico del TOC es competencia del psicólogo, aunque también puede realizarlo un psiquiatra infantil o un pediatra con formación en esta área. El diagnóstico se realiza basándose en los criterios diagnósticos del DSM 5, a través de una exhaustiva evaluación psicológica al pequeño y las entrevistas a sus padres. En algunos casos, las escalas de evaluación estandarizadas también pueden revelar información de interés.

Al realizar el diagnóstico es importante valorar la intensidad de los síntomas y el grado de afectación en las distintas esferas de la vida cotidiana del pequeño. Esto es fundamental para identificar las necesidades en cada caso y, más tarde, implementar las pautas del tratamiento más adecuado en cada niño. No obstante, vale aclarar que el diagnóstico del TOC en la infancia está sujeto a muchos factores que pueden hacer que los síntomas se acentúen o desaparezcan durante el crecimiento.

Trastorno Obsesivo Compulsivo síntomas

¿Se cura el TOC? Tratamientos efectivos para el TOC infantil

El TOC no tiene cura, pero sus síntomas pueden mejorar mucho con el tratamiento adecuado. Por lo general, el tratamiento se dirige a estimular el autocontrol a través de la terapia cognitivo-conductual, con la cual se le ofrecen al niño herramientas para regular sus ideas obsesivas y poner coto a sus compulsiones.

En este sentido, una de las terapias más utilizadas es la reestructuración cognitiva, en la cual se modifica la interpretación de las ideas obsesivas y luego, se replantea la lógica intrínseca que se encuentra en la base de los comportamientos compulsivos. Asimismo, se utiliza la técnica de exposición con prevención de respuesta con el objetivo de entrenar al niño para que evite su respuesta compulsiva cuando se exponga a sus obsesiones. En muchos casos, la relajación, aunque no tiene un beneficio directo sobre los síntomas del TOC, facilita el control emocional.

La farmacoterapia con inhibidores de la recaptación de serotonina como la fluvoxamina, fluoxetina, sertralina y la clomipramina también han mostrado buenos resultados, sobre todo en los casos más severos del trastorno. Una revisión realizada en la Universidad de Londres en la que se incluyeron 17 estudios, reveló que quienes fueron tratados con  inhibidores de la recaptación de serotonina tenían casi el doble de probabilidades de conseguir un resultado clínico en comparación con quienes recibieron un placebo.

En el tratamiento del TOC también es importante contar con la colaboración familiar. Para ello se suele ofrecer información a los padres sobre el trastorno y se les recomiendan algunas medidas educativas útiles como evitar los castigos ante los síntomas, mostrarse empáticos sin ceder a las exigencias de participar en los rituales e intentar explicarle al niño la lógica tras su idea obsesiva o compulsión.

Referencias

  • Voltas, N. et. Al. (2013) Socio-demographic and psychopathological risk factors in obsessive-compulsive disorder: Epidemiologic study of school population. International Journal of Clinical and Health Psychology, 13: 118-126.
  • López, M. (1994) Mecanismos serotoninérgicos en el trastorno obsesivo-compulsivo. Relación con la co-morbilidad. Estudio neuroendoerino y de flujo sanguíneo cerebral. Tesis Doctoral. Departamento de Psiquiatría y Psicología Médica.
  • Noh, H. et. Al (2017) Integrating evolutionary and regulatory information with a multispecies approach implicates genes and pathways in obsessive-compulsive disorder. Nature Communications, 8: 774.
  • Soomro, G. et. Al. (2008) Selective serotonin re-uptake inhibitors (SSRIs) versus placebo for obsessive compulsive disorder (OCD). Cochrane Library: Cochrane Reviews, 1.

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