Educación

20 dictados divertidos para niños

Motiva a los peques con estos dictados cortos y divertidos…

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Dictados divertidos
Jennifer Delgado

Jennifer DelgadoEducadora, psicóloga y psicopedagoga

Los dictados son uno de los recursos que más se utilizan en la educación infantil. Su objetivo consiste en ayudar a los niños a familiarizarse con palabras nuevas y su pronunciación, a la vez que potencia la comprensión lectora para que aprendan a darle sentido a cada frase. Sin embargo, este ejercicio no solo es exclusivo del contexto escolar sino que también puedes dictarles a los niños en casa. De esta manera, refuerzas las habilidades que los peques hayan desarrollado en el colegio y les puedes enseñar nuevos términos y estructuras semánticas.

Eso sí, es importante que las lecturas que elijas estén en correspondencia con el nivel escolar de los niños y, sobre todo, que les resulten interesantes para que se motiven. Ten en cuenta que si eliges un texto muy complejo y denso probablemente solo conseguirás que los pequeños se frustren y pierdan el interés. Sin embargo, si apuestas por un texto de complejidad moderada y escoges un tema divertido es muy probable que motives a los niños a seguir practicando en casa. He aquí algunos dictados cortos y originales que a los peques les encantarán.

Dictados divertidos y originales para hacerles a los niños en casa

Primer dictado

¿Por qué los delfines son tan simpáticos? ¿Por qué su aparición nos resulta siempre tan agradable? Quizá sea porque su aspecto siempre es sonriente y son capaces de convivir con el ser humano. Los delfines son unos animales inteligentes debido a que poseen una corteza cerebral grande y bastante desarrollada. Y además, tienen costumbres parecidas a las de las personas: juegan, saltan, danzan, chillan, roncan, gruñen, se acarician, se protegen y ayudan entre ellos.

Segundo dictado

Llevaba una blusa blanca, un abrigo rojo, un sombrero brillante y un brazalete de cuero. Fabricaba alfombras voladoras en abril y en febrero. Leía libros en la biblioteca pública y los lanzaba al vuelo. Escribía sus hechizos en su ombligo verde y en su bloc de terciopelo. En su sombrero mezclaba sapos y culebras, liebres y carneros. Les daba vueltas con una brocha y salían burbujas como chispas de un brasero.

Tercer dictado

Los tres cerditos llegaron a su casa. Descubrieron vacía la cacerola de garbanzos y, tirados por el suelo, los cereales y el zumo del desayuno. Grande fue su sorpresa y más aún se asustaron cuando al subir la escalera se encontraron las camas deshechas, los zapatos y los calcetines tirados y una niña que tenía ricitos de oro completamente dormida. Su corazoncito latía con fuerza mientras que tras el cristal veían azucenas azules. No querían despertarla, pero tenían que preguntarle qué había sucedido en casa.

Cuarto dictado

El granjero Evaristo estaba muy asustado. Cloe, la mayor de sus gallinas, le contó que el gallo estaba afónico. Su vaca Belinda seguía enfadada y no daba leche. El perro estaba cansado y no iba a perseguir cabras. Las ovejas se habían cortado el pelo ellas solas y su cerdo más grande se había ido a un campamento de verano. ¡Dios mío, qué pasaba!

Quinto dictado

Al encender la lámpara del patio de su casa, Amparo vio acercarse un ciempiés junto a la alfombra. Después, jugando en el jardín bajo la sombra de un árbol, junto al columpio, vio también una enorme lombriz. Fue a contárselo a su amiga Olimpia. Asombrada y con curiosidad, Olimpia acompañó a Amparo hasta su casa para ver los bichitos. Allí cogieron una caja de bombones vacía y los pusieron dentro de ella. Estaban decididas, al día siguiente, los llevarían al colegio para enseñárselos a todos sus amigos.

Sexto dictado

El gusano Gustavo se escondió en el desagüe del fregadero para que no lo encontrara Paco, el gato. Paco, el gato, había empezado a perseguirle el pasado verano. Se había enfadado porque el gusano le había ganado una carrera hasta donde estaban las golosinas y los caramelos. Pero eso no fue todo, lo peor fue que consiguió comerse todos los dulces antes de que el gato Paco llegara. Por eso, ahora cada tarde persigue al gusano Gustavo para asustarle.

Séptimo dictado

Pablo vio en su habitación un sobre blanco encima de un mueble, cosa que le extrañó porque él no lo había dejado allí. Su curiosidad le hizo abrirlo con prisa y dentro del sobre encontró una nota que decía: “Cerca del establo de la granja de Ambrosio, vive una bruja que se llama Blasa. Tiene un sombrero y un traje negro, una verruga grande y una nariz muy larga. En las tardes de octubre cuando hay niebla y hace frío, se pasea por los alrededores del pueblo buscando a los niños, pero no los asusta, solo quiere regalarles los bizcochos que ella misma hornea”.

Octavo dictado

Constantino es un ciempiés muy simpático. ¡Está siempre observando el mundo que le rodea y a unos seres muy extraños! Se pregunta: “¿Cuántos de esos seres habrá en total? ¡Y todos tienen dos patas! Espero que ninguno se caiga”. Así, Constantino pasa las horas observando atentamente a esos seres tan raros, pero lo que más le llama la atención es el modo tan poco común en que se desplazan: andan, corren y saltan ¡Alguno hasta se para antes de empezar a moverse de nuevo! Todo pare salido de un circo, una película o… ¿Por qué no? ¡De una historia de ciencia ficción!

Noveno dictado

Morago es un perro colosal. Mis amigos saben que es cariñoso y agradable, aunque sus ladridos suenan cavernícolas y su aspecto es espantoso. Es hocicudo y barrigón. Tiene el pelo largo de color marrón chocolate y unos ojos azules y brillantes que resaltan sobre su piel rosada. Todos sabemos que Morago es encantador y que, a veces, las apariencias pueden ser muy engañosas.

Décimo dictado

La bruja es un personaje muy simpático. Todas las mañanas coge rápido su escobón mágico y se despide a su libélula y de sus gatos. Después, baja volando los dieciséis pisos y aparca su escoba para tomar el autobús. Es muy educada, nunca pisa el césped ni muerde el lápiz mientras escribe y jamás toma café ni zumo de melón. Vive en una casa mágica y le encanta la música, su álbum de fotografías y los seres fantásticos. Por las tardes de domingo, adora ir al parque a mirar a las hormigas.

Dictados divertidos y originales para niños

Undécimo dictado

Javier y Jimena son los nuevos alumnos del colegio. Ambos vienen de Badajoz y son muy simpáticos. Javier es un chico muy trabajador y cuenta unas historias geniales sobre su familia. El otro día, Javier pisó un hormiguero sin querer y se le metieron un montón de hormigas en el zapato. Al final conseguimos quitárselas con la ayuda de los otros niños.

Jimena es muy tranquila, sabe jugar a las cartas y siempre se trae su baraja para los recreos. Sus papás organizan clases de guitarra los domingos por la tarde. Muchos niños siguen sus consejos.

Duodécimo dictado

Jugaba un ratoncillo en la selva, cuando una garra enorme cayó sobre su cuerpo diminuto. Al oír aquellos terribles gruñidos, el ratón se puso a temblar y exclamó: “¡Estoy perdido! ¿Qué va a ser de mí?” Y ciertamente lo estaba. Sin darse cuenta, había despertado al rey de la selva. Cuando el león lo levantó en el aire y abrió la bocaza para comérselo, el ratoncillo sacó fuerzas de donde pudo y le dijo que, si no se lo comía, le prometía devolverle el favor algún día. El león, que era muy orgulloso, se rio mientras lo miraba con desprecio. Sin decir una palabra, lo tiró lo más lejos que pudo y se puso a roncar. 

Decimotercero dictado

Amparo es mi compañera de equipo. Somos alpinistas y subimos a lo alto de las cumbres. Allí hace un tiempo muy variado. A veces temblamos de frío y a veces nos tenemos que sentar a la sombra. Por eso tenemos que llevar sombreros, impermeables y una mochila con comida para no pasar hambre. Cuando llega la noche montamos la tienda de campaña y acampamos en el campo en compañía de todos nuestros compañeros.

Decimocuarto dictado

El perrito de un jardinero se entretenía en perseguir una mariposa entre las flores mientras su amo trabajaba. El animal corría a tontas y a locas sin mirar por dónde iba, así que acabó cayendo en un pozo. Asustado, empezó a ladrar y entonces su dueño acudió en su ayuda. Pero cuando el hombre le tendió la mano para sacarlo del pozo, el perrito se puso a gruñir y le mordió los dedos.

-¡Serás granuja! -exclamó el jardinero-. ¿Así me agradeces que venga a rescatarte? ¡Pues por mí ya te puedes quedar ahí e ingeniártelas para salir por ti mismo!

Moraleja: No muerdas la mano que te alimenta.

Decimoquinto dictado

Beatriz y Sonia son unas compañeras con una actitud muy especial. Se sientan en la última fila junto a la pared. Ellas siempre dicen la verdad y eso les hace ser muy felices. Cuando la profesora les pregunta, siempre responden con amabilidad y rapidez. Por ello hemos decidido que sean las portavoces de la clase. Una vez nos contaron que eran aprendices de magia y que eran capaces de hacer desaparecer aves rapaces con gran habilidad.

Decimosexto dictado

Celia tiene un nuevo erizo de mascota y lo ha llamado “Cerezo” porque dice que le gusta tanto como comer cerezas, las cuales dice que están “deliciosas”. Cerezo es un poco travieso y a veces se esconde en los zapatos de Celia, especialmente en sus zuecos y en sus zapatillas. Otras veces, se pierde por el césped de la terraza y se mete despacio entre las macetas.

Decimoséptimo dictado

Helena y Héctor son hermanos y viven en Holanda. Trabajaron mucho y ahorraron dinero para irse de viaje por el mundo. Primero viajaron colgados de muchos globos de helio y desde el aire los hombres en la tierra parecían hormigas. Fueron hasta Hungría y se quedaron en un hotel; por la mañana tenían mucha hambre y desayunaron huevos y pan y en la tarde comieron helado de higo en forma de cubos de hielo.

Después viajaron en helicóptero hasta África a conocer a los hipopótamos de grandes bocas comiendo hierbas y hojas y a las hienas que ríen sin parar y roen huesos. Finalmente se montaron en un cohete, pero no rumbo a la luna, sino a Hawaii, donde conocieron a una hermosa hada marina que hablaba mucho y les contó sobre sus viajes por el océano montada en un hipocampo. Cuando regresaron a casa hicieron hamburguesas y durmieron felices hasta el día siguiente.

Decimoctavo dictado

Genaro seguía ajetreado en el jardín. Cada vez que se erguía para evitar que le saliese joroba veía como su madre continuaba tejiendo junto al paragüero que él mismo había fabricado. Genaro tenía a su lado a Gafe, su gato, que jugaba incansablemente con un guante de goma que había cogido de la caja de bricolaje, y que hacía crujir las hojas secas con sus saltitos. Su mejor amigo, Junco, se lo había regalado cuando había promocionado a gerente de la agencia de viajes donde ambos trabajaban.

Decimonoveno dictado

Una buena mañana salimos en busca de aventuras a la montaña. Enrique, el ecuatoriano, iba hablando con Romar, el filipino. Algunos empezaron a burlarse de Romar por no hablar bien el idioma. El maestro les tuvo que echar una buena regañina. Al final, llegamos y empezamos a buscar los tesoros de la naturaleza. A lo lejos, cerca de las buitreras, vimos que planeaban los buitres. Llegó la hora del bocata. Los niños del comedor llevaban embutido. El buen día acabó con unos divertidos juegos. Luego volvimos al colegio

Vigésimo dictado

El pelícano es un ave que vive, entre otros sitios, en África y en América. Es un ave exótica que tiene un pico grandísimo y larguísimo con una inmensa bolsa. Es típico verla tragando peces con su enorme boca. No vuela hasta los árboles porque es un ave primordialmente acuática que prefiere sobrevolar las olas del mar.

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