¿Hay una ausencia de valores en los niños de hoy en día?

Valores en los niños de hoy en día

La falta de valores en los niños

Vivimos en una sociedad donde los niños son nuestro futuro, por eso, es necesario centrarnos en el presente para que el futuro sea el mejor posible. Tenemos que aprender de los errores del pasado en el presente para mejorar nuestro futuro como sociedad. Para ello, debemos entender en el mundo que vivimos y modelar en nosotros, los adultos primero, lo que queremos que nuestros niños repitan después.

En la actualidad, los niños están en contacto directo con mucha información y los padres, deben tener aún más estrategias de crianza para poder protegerles de las informaciones que son poco adecuadas y para que sepan entender las que reciben de manera crítica. Lo que no puede faltar en la vida de los hijos son los valores que les debemos enseñar porque hay demasiada ausencia de los mimos y es necesario recuperarlos.

Ausencia de valores en los niños

En la actualidad, los niños viven en ausencia de valores y eso se traduce en poca empatía, poca asertividad y demasiada agresividad. Por ejemplo, en las escuelas desgraciadamente hay acosados y acosadores, niños que lo pasan mal en la escuela porque van con miedo a que otros les insulten o les hagan la vida imposible.

Si le preguntas a un niño qué son los valores, es probable que no sepa responderte. Conceptos como empatía, respeto, perseverancia, tolerancia… quizá no sepan ni qué significan porque en casa no se han trabajado nunca e incluso, porque no los han visto poner en práctica. Parece que los padres no tienen tiempo para jugar con sus hijos y mucho menos para enseñarles estos valores esenciales para la vida, ¡y eso debe cambiar!

Niños sin valores

Los valores que no pueden faltar en un hogar

Hay algunos valores que no pueden faltar en ningún hogar, y a continuación vamos a hablar sobre ellos para que, si en tu hogar no se trabajan, reflexiones sobre ello y comiences a mostrarlos a tus hijos con más frecuencia para que puedan ir interiorizándolos:

  • Respeto. El respeto no es miedo, no son castigos ni tampoco gritos. El respeto se consigue a través del vínculo emocional y con el ejemplo. Con el modelado de las buenas conductas. Además, para ello, es necesario que no falten las normas y los límites claros en el hogar. Respeto hacia uno mismo y hacia los demás.
  • Empatía. La empatía es imprescindible para las relaciones con los demás, pero también con uno mismo. La sensibilidad es hermana de la empatía y por eso hay que fomentarla a través de la comunicación y el entendimiento de las propias emociones y las de los demás. Trabajar la inteligencia emocional es fundamental.
  • Tolerancia. Tolerancia a los demás, a la diversidad, a lo diferente y a lo que no se entiende. No vivimos solos en el mundo y hay que aprender a convivir en armonía con el resto. Por eso la tolerancia junto con el respeto son fundamentales en todos los aspectos. Tienes que dar ejemplo con oportunidades que vayan surgiendo durante el día a día.
  • Sinceridad. La sinceridad es fundamental para tener una buena comunicación a través de la confianza. Sé sincero con tus hijos y ellos aprenderán a ser sinceros contigo en cualquier aspecto… y recuerda, siempre desde el respeto y sin juzgar.
  • Gratitud. “Es de buen nacido ser agradecido” y la gratitud hará que tus hijos valoren las cosas que tienen sin echar de menos lo que no tienen. Sigue el ejemplo de la gratitud ante la vida y las personas que te rodean. Así tus hijos aprenderán a valorar mucho más las cosas que tienen en su vida.
  • Humildad. Para ser sincero y tener gratitud es necesario ser humilde. Todos cometemos errores y debemos aprender de ellos para poder mejorar en el futuro… Hay que aceptarlos y asumirlos cuando se cometen. Además, nadie es mejor ni peor que otros, porque la vida es como una escalera. Siempre habrá gente por debajo tuya, pero también por encima…

Además de estos, son muchos los valores que se deben enseñar, piensa cuáles son importantes para ti y para transmitir a tu familia. Después sé el mejor ejemplo y el modelo a seguir para que tus hijos se conviertan en personas de éxito en todos los aspectos de la vida, pero sobre todo, en el aspecto personal.

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