Los números romanos explicados para niños

Cómo enseñar a tu hijo a leer y escribir los números romanos

Números romanos

A muchos niños les cuesta dominar los números romanos en el cole ya que se trata de un contenido muy específico con el que no están familiarizados en su vida cotidiana. Además, el hecho de tener que memorizarlos lo convierte en una tarea monótona y aburrida. Sin embargo, en realidad aprender los números romanos puede ser muy sencillo si enseñas a los niños las claves básicas para escribir esta numeración y el razonamiento que se esconde detrás.

¿Qué son los números romanos? Su origen

Los números romanos no son más que el sistema numérico que se utilizaba en la antigua Roma, si bien su origen se remonta a los etruscos. Este pueblo que habitaba en la Toscana italiana contaba con un sistema de numeración a través de símbolos, en los cuales se inspiraron los romanos para crear sus valores numéricos. A su vez, se cree que la numeración de los etruscos provenía del sistema de muescas que utilizaban los antiguos pastores, que no eran más que marcas que tallaban en las varas, huesos y palos para realizar sus conteos.

Basándose en los símbolos etruscos, los romanos crearon su alfabeto y dieron vida a los números romanos que conocemos en la actualidad. En un principio, el sistema numérico romano se regía por la propiedad aditiva según la cual cada número que se añadía sumaba valor al anterior. Sin embargo, con el paso del tiempo y con el objetivo de abreviar la numeración se introdujo la propiedad sustractiva con la cual, según la posición en la que se colocase un número, podía restar valor a la cifra total. Por ejemplo, en un inicio se escribía el número 9 como VIIII y con la introducción de la sustracción empezó a escribirse IX.

Reloj números romanos

¿Por qué es importante aprender los números romanos?

Con el curso de los siglos los números decimales, heredados de los antiguos árabes que, a su vez, tomaron de la India, ganaron terreno a los números romanos. Por eso en la actualidad es el sistema que prevalece en todo el mundo y, por tanto, el que se imparte en el sistema educativo. Sin embargo, aún se sigue utilizando la numeración romana en algunos contextos, por lo que es importante que los niños la dominen. Por ejemplo, se utilizan para:

  • Numerar a personalidades en la línea de sucesión como en el caso de los soberanos y Papas: Felipe II o Juan Pablo II.
  • Numerar los siglos: siglo XIX o siglo XX.
  • Numerar fechas habituales como aniversarios o sesiones de eventos: XXI Torneo Anual de Ajedrez o XXV Aniversario de la muerte de…

Principales diferencias entre los números romanos y los números decimales

Para aprender los números romanos es importante comprender sus diferencias respecto al sistema decimal. Una de las principales diferencias radica en que la numeración romana está formada por letras (M, C, L) mientras que el sistema decimal está formado por números (1, 8, 9). Otra gran diferencia radica en la existencia del cero. Básicamente, en el sistema de numeración romano no existe el cero ya que al no tener ningún valor por sí solo, no se incluye dentro de los números romanos. En cambio, en la numeración decimal sí se incluye el cero como un número más.

Esto se debe, y es otra de las diferencias significativas entre ambos sistemas, al valor posicional de los números. Al tratarse de un sistema esencialmente aditivo, los valores de cada número romano son intrínsecos e independientemente de su posición, es decir, la X representa al 10 en cualquier ubicación. Sin embargo, en el sistema decimal el valor de un número varía según su posición. Por ejemplo, el número 1 es igual a 1 unidad cuando ocupa esa posición, pero en el caso del número 150 representa 100 unidades porque ha cambiado su posición a las centenas.

¿Cómo se forman los números romanos? Claves para entender cómo se escriben y leen

Básicamente, la numeración romana está formada por letras que, a su vez, tienen un valor numérico. Los números “primarios” son muy sencillos de memorizar ya que son solo siete letras básicas:

  • I: 1
  • V: 5
  • X: 10
  • L: 50
  • C: 100
  • D: 500
  • M: 1000

A partir de la combinación de estas letras se puede formar cualquier número romano. Para ello, se colocan las letras de izquierda a derecha, siempre de mayor a menor valor, excepto cuando se quiere restar un valor que se coloca a la derecha del número mayor. Por ejemplo, el número mil quinientos dos se escribe MDII (M de mil, D de quinientos y I de uno), es decir, 1000 + 500 + 1+ 1. Pero si quieres formar el número noventa y cinco, escribes XCV (X de 10, C de 100 y V de 5) que sería 10 – 100 + 5 = 95. Una peculiaridad es que, a partir del número 4000 se utiliza una línea horizontal sobre el número para indicar que se multiplica por mil.

¿Cómo saber cuándo se debe adicionar o restar los números romanos al formarlos? Muy sencillo. Primero, hay que tener en cuenta que los números I, C y M, es decir, el uno y sus múltiplos, se pueden repetir hasta tres veces seguidas para sumar valor mientras que los números V, L y D, o sea, el cinco y sus múltiplos, no se pueden escribir seguidos ya que en ese caso, se sustituyen por un número mayor, o sea, en vez de escribir VV para representar al diez se escribe X.

Teniendo esto en mente, se recurre entonces a la adición de valores hasta completar las tres repeticiones en el caso del número 1 y sus múltiplos, como por ejemplo, para escribir tres: III. En cambio, se recurre a la resta cuando el número supera las repeticiones permitidas, como en el caso del número nueve que en vez de formarse con la adición del V y cuatro veces I (VIIII), se escribe IX, es decir, restándole I al X.

Conversor de números romanos

Conversor numeros romanos

Números romanos para imprimir

Principales reglas de los números romanos a tener en cuenta

Aprender a escribir o leer los números romanos en realidad es bastante sencillo cuando se dominan los números “primarios” y se conoce la norma básica para su formación. No obstante, existen algunas reglas que es importante tener en cuenta.

  • Los números romanos siempre se escriben y leen de izquierda a derecha, es decir, empezando por los números de mayor valor.
  • Los números seguidos de otro de valor igual o menor se suman siempre, como por ejemplo, XXII que sería 10 + 10 + 1 + 1= 22.
  • Los números seguidos de otro de mayor valor se restan siempre, como por ejemplo, XIX que sería 10 + (1 – 10) = 19.
  • El número I y sus múltiplos X y C, pueden colocarse delante de un número mayor para restar valor, pero sin repetirse. Además, solo pueden restar valor a números inmediatamente superior, pero no a valores mucho más elevados. Es decir, I solo puede restar a V y X, C a L y C, y C a D y M.
  • El número V y sus múltiplos V y D no se pueden usar para restar en ningún caso. Por ejemplo, el número cuarenta y cinco se escribe XLV y no VL.

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