El Sistema Solar para los niños

Los planetas del Sistema Solar

Sistema Solar

El Sistema Solar es un tema que despierta la curiosidad en muchos niños desde una edad temprana, incluso antes de empezar a estudiarlo en el colegio. Por eso, es importante que los padres estén preparados para explicarles a sus hijos qué es el Sistema Solar y qué planetas, además de la Tierra, orbitan alrededor del Sol. En Etapa Infantil, te ofrecemos una explicación clara y sencilla para que los niños entiendan cómo está estructurado el Sistema Solar y cuáles son los principales cuerpos celestes que lo conforman.

¿Qué es el Sistema Solar?

Básicamente, el Sistema Solar es un sistema formado por planetas y cuerpos celestes como los cometas o satélites naturales, que giran en órbita alrededor de la estrella más grande y potente de todas: el Sol. El sistema pertenece a la Vía Láctea, una de las tantas galaxias que conforman el Universo, y específicamente se encuentra ubicado en el brazo de Orión de esta galaxia espiral.

El Sistema Solar se formó hace unos 4.600 millones de años. Una de las teorías más aceptadas afirma que todo comenzó con el colapso de una inmensa nube de gas y polvo cósmico como resultado de los efectos de la fuerza de gravedad. Gran parte de esa materia se acumuló en el centro y se volvió cada vez más caliente, así surgió el Sol. Alrededor del Sol, el polvo y gas restante se fue juntando entre sí por la propia fuerza de gravedad y dio paso a los protoplanetas, que más tarde se destruyeron o fusionaron entre sí para crear los planetas, planetas enanos y cuerpos celestes que conocemos hoy.

La gran estrella, los planetas y demás cuerpos astronómicos que forman el Sistema Solar

En el centro del Sistema Solar se ubica el Sol. Se trata de la única estrella que emite luz propia y la más grande de todas, de hecho, está formada por el 99,85% de la materia del Sistema Solar. Su existencia determina desde las estaciones en nuestro planeta Tierra hasta la secuencia del día y la noche, a la vez que es la principal fuente de energía de la vida. En su órbita se encuentran ocho planetas, que no son más que cuerpos cósmicos que giran a su alrededor, en equilibrio hidrostático y con dominancia orbital. De menor a mayor distancia del Sol se encuentra:

1. Mercurio

Mercurio es el planeta más próximo al Sol y el más pequeño del sistema solar, de hecho, es casi tan pequeño como la Luna. Forma parte de los denominados planetas interiores y, gracias a su relativa proximidad a la Tierra y a que tiene una órbita inferior, puede verse a simple vista de manera periódica. A diferencia de otros planetas, no cuenta con satélites naturales. Una de sus peculiaridades es que, aunque tiene temperaturas extremadamente elevadas, cuenta con hielo en su superficie.

2. Venus

Se trata del segundo planeta del sistema solar más cercano al Sol y el sexto más grande, con dimensiones muy similares a las de la Tierra. A pesar de ser un planeta rocoso, tiene una atmósfera que refleja una gran cantidad de luz, lo que lo convierte en el segundo cuerpo más brillante del cielo nocturno, por detrás de la Luna. De hecho, en condiciones adecuadas, es posible ver a Venus a simple vista y a plena luz del día. Curiosamente, es el planeta con el día más largo del sistema solar y gira en sentido contrario al movimiento del resto de planetas.

3. Tierra

Después de Mercurio y Venus, la Tierra es el tercer planeta más cercano al Sol y el quinto más grande del sistema solar, con un radio de 6378 kilómetros. Formado hace más de 4550 millones de años, es el planeta más denso de todos. Una de sus particularidades es que su eje de rotación tiene una inclinación de 23,4º, lo que hace que dependiendo de la época del año los rayos solares lleguen con distintas orientaciones a los dos hemisferios, dando lugar a las estaciones del año, un fenómeno que no ocurre en otros planetas como Mercurio.

4. Marte

También conocido como “planeta rojo” debido a la apariencia rojiza que le confiere el óxido de hierro que se encuentra en su superficie, Marte es el planeta interior más alejado del Sol. En cuanto a su tamaño, es el segundo más pequeño del sistema solar, solo superado por Mercurio. A pesar de ser muy diferente a la Tierra en cuanto a aspecto, ambos planetas guardan muchas similitudes como el hecho de que tienen un eje de rotación ligeramente inclinado respecto al Sol y que sus días tienen prácticamente la misma duración ya que Marte tarda poco más de 24 horas en dar una vuelta sobre sí mismo.

5. Júpiter

Júpiter es el quinto planeta del sistema solar y el primero de los denominados planetas gaseosos debido a que está formado mayoritariamente por gases, a lo cual debe su sobrenombre del “gigante gaseoso”. Después del Sol, es el cuerpo celeste más grande, con una masa que supera más de dos veces a la del resto de planetas juntos y más de 300 veces la de la Tierra. También es el planeta más antiguo del sistema solar, incluso más que el propio Sol. Una de sus peculiaridades es que puede verse a simple vista desde la Tierra, a pesar de estar a una distancia de más de 600 millones de kilómetros.

6. Saturno

Situado entre Júpiter y Urano, es el sexto planeta del sistema solar y el segundo de los cuatro planetas exteriores. Se trata del planeta más achatado del sistema solar, lo cual se debe a su rápida velocidad de rotación, de tan solo 10 horas y 34 minutos, y a su naturaleza gaseosa. Además, es el planeta con menor densidad del sistema solar. Otra de sus mayores distinciones son sus brillantes anillos, formados por partículas de hierro y material rocoso, que le otorgan una apariencia imponente. Al igual que la Tierra, en Saturno también hay estaciones, lo cual debe a la inclinación de su eje de rotación respecto al Sol.

7. Urano

Urano es el séptimo planeta del sistema solar, el tercero de mayor tamaño y el cuarto con mayor masa, casi 15 veces superior a la de la Tierra. Aunque no suelen verse a simple vista, Urano también tiene anillos y, al igual que Venus, gira en el sentido de las manecillas del reloj, en sentido contrario al resto de planetas. Una de sus mayores particularidades radica en que su eje de rotación está muy inclinado respecto al Sol, unos 98º, lo que lo convierte en el único planeta en el que los polos norte y sur se localizan donde el resto de planetas tienen el Ecuador. Esto significa que durante la mitad de su órbita el polo norte queda prácticamente apuntando al Sol y durante la otra mitad, el Sol ilumina al polo sur.

8. Neptuno

Conocido como el “gigante helado”, Neptuno es el octavo planeta respecto al Sol y el más lejano del sistema solar. Se trata del cuarto planeta con mayor diámetro y el tercero más grande en masa, la cual supera diecisiete veces la de la Tierra. A pesar de su enorme tamaño, no se puede ver a simple vista desde la Tierra debido a que se encuentra a una distancia del Sol 30 veces superior a la de la Tierra. Gracias a su elevada densidad, cuenta con una de las gravedades más altas del sistema solar, solo superada por la gravedad de Júpiter. Al igual que la Tierra, Neptuno cuenta con estaciones, pero dado a que tarda 165 años en dar una vuelta alrededor del Sol, las estaciones suelen durar unos 40 años.

Planetas del Sistema Solar para niños

Planetas del Sistema Solar para niños para imprimir

La Tierra, el planeta en el que vivimos, tiene una forma redondeada, un poco achatada en la zona de los polos, y se caracteriza por realizar dos importantes movimientos: la rotación, que significa que el planeta gira sobre sí mismo, y la translación, el movimiento que describe alrededor del Sol. Nuestro planeta está cubierto en un 70% por agua y es el único cuerpo astronómico en el que se conoce la existencia de vida, desde que surgiera hace unos 4.000 millones de años atrás.

En el Sistema Solar se encuentran además los planetas enanos, que se diferencian de los planetas porque no han limpiado la vecindad de su órbita, a la vez que tienen una menor masa. De menor a mayor distancia del Sol, los planetas enanos son:

1. Ceres

Se trata del objeto astronómico más grande del cinturón de asteroides, que no es más que la región del sistema solar que se encuentra entre las órbitas de Marte y Júpiter. Se estima que su superficie es similar a la de Argentina. Y, aunque hasta hace poco tiempo se pensaba que era un cuerpo celeste estático, estudios recientes han revelado que tiene actividad geológica y que incluso, podría albergar agua.

2. Plutón

Considerado durante mucho tiempo el noveno planeta del sistema solar, en la actualidad se ha reclasificado con un planeta enano. Situado a continuación de la órbita de Neptuno, cuenta con varios satélites dentro de los que destaca Caronte, el más grande en comparación con su anfitrión. Debido a su gran distancia del Sol y la Tierra sumado a su reducido tamaño Plutón no brilla como otros planetas.

3. Haumea

Ubicado más allá de la órbita de Neptuno, en el cinturón de Kuiper, es otro de los planetas enanos. Aunque su forma no ha sido observada directamente, se estima que tiene forma elipsoidal. Su masa es un tercio la de Plutón y tiene una superficie muy brillante, cubierta de hielo y con una gran mancha roja, lo que lo convierte en único entre los planetas enanos. Asimismo, es el único planeta enano que posee anillos.

4. Makemake

Denominado antiguamente 2005 FY9, es el tercer mayor planeta enano del sistema solar y uno de los dos objetos más grandes del cinturón de Kuiper. Su diámetro es poco más de la mitad del de Plutón y aunque antes se pensaba que no tenía satélite, en la actualidad se conoce que tiene uno. Su período orbital es de casi 310 años, superior al de Plutón y Haumea.

5. Eris

Eris es el más masivo de los planetas enanos, el segundo en tamaño y el objeto más grande del sistema solar no visitado por una sonda espacial. Su diámetro es de unos 2326 y tiene una masa un 27% superior a la de Plutón, aunque solo representa el 0,27% de la masa terrestre. De hecho, como tiene una masa mayor que la de Plutón, en un inicio lo consideraron como el décimo planeta del sistema solar, pero años más tarde se reclasificó como planeta enano.

También existen satélites que se caracterizan por “orbitar” alrededor de los planetas. Algunos son pequeños, pero hay otros de gran tamaño como por ejemplo, la Luna.

Asimismo, en el Sistema Solar se incluyen otros cuerpos menores como los asteroides, los cometas y los meteoroides, que no son más que restos de la formación del Sistema Solar o fragmentos de cometas o asteroides o rocas de planetas o satélites que se han desprendido como resultado de un gran impacto.

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