El olor a los recuerdos de la infancia

No subestimes el poder del olfato

Olores de mi infancia

Bueno, en principio los recuerdos en sí mismos no huelen. Están en la memoria. Pero, ¿verdad que recuerdas el olor concreto de algo que te gustaba de niño? Puede ser un perfume, la naturaleza o el olor de la tarta de tu abuela. Los olores también se quedan en el recuerdo y por eso, los de la infancia nos pueden traer aromas que nos hacen sentir bien… o mal. El sentido del olfato es mucho más poderoso de lo que te puedas imaginar.

En ocasiones, un simple olor nos hace retroceder al pasado… de una manera muy real, es como si pudiéramos teletransportarnos a un pasado lleno de felicidad. Aunque en ocasiones esos recuerdos pueden no ser tan bonitos, en cualquier caso, no podemos subestimar el poder del olfato que puede estar acompañado de grandes e intensas emociones.

Aromas de los recuerdos que evocan emociones

Los bebés utilizan el olfato para poder saber quién es su madre y recuerdan ese aroma para no confundirse. Después esa memoria olfativa se convierte en algo más emocional cuando además, la memoria visual también tiene un papel importante.

Si alguien pasa por tu lado y lleva el perfume de tu abuelo que falleció hace unos años, es probable que las emociones que sientas sean de lo más intensas. Y es normal. Cuando recuerdas ciertas cosas es lógico que sientas emociones que te hagan incluso, cambiar tu estado de ánimo en ese preciso instante.

En ocasiones, puede que ese olor te haga sentir cosas pero no lo sepas asociar a un recuerdo visual concreto. En estas circunstancias es normal que sientas cierta confusión aunque sabes realmente que ese olor es importante para ti por algún motivo, aunque no sepas exactamente por qué. Si te esfuerzas un poco por recordar, seguramente ese recuerdo te vendrá a la cabeza.

Olor y recuerdos

Tu cerebro es emocional

El cerebro de las personas es emocional, por eso se establecen esos enlaces tan intensos entre los olores y el estado emocional que te provocan. Esto es así porque el olfato está vinculado de manera muy estrecha con tu cerebro emocional, el que se encarga de que te sientas de una manera u otra dependiendo de las circunstancias que te rodean.

El estimulo olfativo pasa por la amigadla y el hipocampo, ambas áreas cerebrales que están vinculadas con tu memoria y las emociones. Por eso, cuando hueles algo que te recuerda una emoción lo vives de esa manera tan intensa.

En los niños aún ocurre más

En los niños, su sentido del olfato es muy importante, sobre todo cuando son bebés, como te hemos comentado más arriba. Si te paras a pensar, existen olores que te llevan a tu infancia instantáneamente, por eso es tan buena idea que los padres tengan esto en cuenta para que así, puedan ayudar a sus hijos a que descubran nuevos olores que les hagan sentir cosas tanto ahora como en el futuro. Por ejemplo, el aroma de su comida favorita acompañado de momentos agradables en familia. Esto le hará recordar a tu hijo cuando sea adulto el bienestar de ese recuerdo.

Olores que traen recuerdos

Otro ejemplo es el perfume que siempre lleva mamá o papá. Aunque quizá también asocie un olor concreto a la consulta del pediatra con malas experiencias y cuando sea mayor, el entrar a un médico puede hacer que recuerde estas emociones menos agradables. Por eso es importante, que se creen recuerdos agradables en estos lugares que quizá le provoquen ciertas emociones angustiantes.

También, el aroma del campo puede evocar buenos recuerdos como cuando los niños pasaban largas horas jugando con sus hermanos y siendo adultos, lo recuerdan.

En este sentido, es necesario que los padres tengan todo esto presente para que sus hijos, y gracias a estos recuerdos emocionales tan potentes, se sientan amados y queridos. Así, podrán crecer con un buen sentimiento de pertenencia y con felicidad de disfrutar de la vida, de la familia y tanto del presente como del futuro.

Bibliografía
  • Candau J., (2001), La tenacidad de los recuerdos olfativos, Revista Mundo Científico, 227, p50-54
  • Miranda M., Pérez C., (2006), ¿Por qué evaluar el olfato?, Revista Médica Clínica Las Condes; 17 (3): 120-3
  • Morgado, I. (2005), Psicobiología del aprendizaje y la memoria, CIC (Cuadernos de Información y Comunicación), 10
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