Educación

El mejor regalo que puedes darle a tu hijo: Anímalo a creer en sí mismo

La importancia de creer en nuestros hijos para fortalecer su autoconfianza y futuro

Anima a tu hijo a creer en sí mismo
Jennifer Delgado

Jennifer DelgadoEducadora, psicóloga y psicopedagoga

La mayoría de los padres y madres cree en el potencial de sus hijos y confía en sus capacidades. No obstante, a veces no son capaces de transmitirles esa confianza que tienen en ellos y, sobre todo, enseñarlos a creer en sí mismos. Sin embargo, animar a los pequeños a que fortalezcan su autoconfianza no solo es una manera de ensalzar sus aptitudes, sino también una forma de estimular su autoestima y convertirlos en personas fuertes y seguras capaces de tomar sus propias decisiones. Sin duda, es el mejor regalo que puedes hacerles.

¿Por qué es importante que animes a tus hijos a creer en sí mismos?

Animar a tus hijos a creer en sí mismos no es una mera cuestión de amor, sino una necesidad. Los niños deben ser capaces de confiar en sus propias habilidades y su talento ya que, solo así podrán proponerse metas afines a sus deseos y trazarse planes para cumplirlas. Esa seguridad en sí mismos les ayudará a combatir sus miedos e inseguridades, a tomar decisiones con más facilidad y atreverse a afrontar retos que pongan a prueba sus capacidades y les hagan crecer como personas. Será la fuerza motivacional que los animará a seguir su propio camino y a levantarse una y otra vez tras cada fracaso sin perder la ilusión de continuar y llegar a la meta.

Hacer que tus hijos crean en sí mismos es también una buena manera de consolidar su autoestima desde una edad temprana y convertirlos en personas autodeterminadas y fieles a sí mismas. A largo plazo, esta autoconfianza los ayudará a reconocer y aceptar tanto sus luces como sus sombras, abrazar sus equivocaciones como mismo hacen con sus logros y mostrarse al mundo tal cual son, sin miedo al qué dirán los demás o a no satisfacer las expectativas del resto. Básicamente, es un recurso ideal para convertirlos en personas auténticas e independientes.   

El poder de las palabras para fortalecer la seguridad de tus hijos 

A veces unas bonitas palabras son suficientes para animar a tus hijos a que crean en sí mismos y ganen esa confianza que tanto necesitan para convertirse en personas seguras y autodeterminadas. He aquí una sencilla carta que puede servirte de fuente de inspiración para tocar el corazón de los más pequeños de casa.

«Hijo, ¿sabías que eres lo mejor que me ha pasado? Llegaste para darle un vuelco a nuestras vidas y convertir cada día en una nueva ilusión. Eres un niño/a lleno/a de fuerza y de vitalidad. Una persona completa, única e irrepetible, con un gran talento con el que estoy segura conseguirás hacer de este mundo un lugar mejor. Por eso, te pido que nunca te rindas ni creas que no puedes conseguir lo que te propongas. Cuando estés a punto de ceder y te sientas cansado mira en tu interior, piensa en todo lo que has logrado y lo que eres capaz de conseguir, si te lo propones, y vuelve a intentarlo. Puede que falles mil veces, nos sucede a todos, pero al final, un día alcanzarás todo lo que desees.»

Otras formas de potenciar la autoconfianza en los niños

Sin duda, las palabras son un buen recurso para ayudarlos a descubrir su propio valor y encontrar la confianza en sí mismos. Sin embargo, a veces los comportamientos valen más que mil palabras y pueden ayudarte a potenciar en los niños la seguridad en sí mismos. 

1. Alaba su esfuerzo, ganen o pierdan

Llegar a la meta puede ser gratificante, pero lo que realmente te hará sentirte satisfecho contigo mismo es haberlo intentado dando lo mejor de ti. Y cuanto antes aprendan los niños esta gran verdad mucho mejor porque así aprenderán a dejar de poner el foco en el resultado para ponerlo en su esfuerzo

Una buena manera de transmitirles esta valiosa lección a los niños es alabando y reconociendo su trabajo y compromiso independientemente de que tengan éxito o fracasen en sus objetivos. Los niños deben aprender a valorarse por el empeño, la paciencia y el tiempo que dedican a cumplir sus metas y no por el resultado que consiguen.  

2. Anímalos a que afronten nuevos retos

No hay nada más satisfactorio y que refuerce más la seguridad en uno mismo que plantarle cara a nuevos retos que pongan a prueba nuestras habilidades y capacidades. De ahí que otra buena manera de enseñar a los niños a que crean un sí mismos consiste en motivarlos para que afronten nuevos retos, aprovechen las oportunidades y vivan diferentes experiencias.

Obviamente, es importante que estos retos estén adaptados a su edad y nivel de desarrollo ya que, de lo contrario, más que un incentivo para su autoconfianza podría terminar minando la seguridad que tienen en sí mismos. Por eso es importante que te asegures de animarlos a asumir nuevos retos para los que realmente estén preparados.

3. Aborda los errores como oportunidades de aprendizaje

Los errores pueden convertirse en una fuente de malestar y culpabilidad o, por el contrario, en una oportunidad de aprendizaje. Y los niños deberían saberlo, sobre todo si quieres que aprendan a confiar en sí mismos, sean capaces de reírse de sus propias equivocaciones y levantarse más fuertes después de cada caída. ¿Cómo transmitírselo?

Evita sobreprotegerlos. Deja que tomen sus propias decisiones, que hagan las cosas a su manera y que se equivoquen de vez en cuando. Solo así aprenderán a superar el miedo al fracaso y desarrollarán la fuerza necesaria para superarse a sí mismos.

4. Destaca sus cualidades y potencialidades

Nunca des por sentado que tus hijos saben lo orgulloso/a que estás de ellos, díselo igualmente. No pierdas ocasión para hablar sobre sus cualidades y resaltar todas las potencialidades que ves en ellos. Es una buena manera de reforzar su autoestima y hacerles ganar seguridad en sí mismos. 

También puedes ir un paso más allá y preguntarles sobre las fortalezas que creen tener. Es un buen ejercicio de autodescubrimiento con el que conseguirás que miren en su interior y reflexionen sobre su desempeño. 

5. Motívalos a abrazar sus “defectos”

Los niños deben aprender desde pequeños a identificar, asumir y abrazar sus “defectos”. Anímalos a reconocer aquellos aspectos que no se le dan tan bien como quisieran y que intenten mejorarlos. Si a pesar de su esfuerzo, no lo consiguen, hazles saber que no pasa nada por ello y enséñalos a aprovechar esas “debilidades”.

Es importante que aprendan a aceptar sus “defectos” desde una edad temprana ya que, de esta manera, no solo los asumirán como una parte identitaria de sí mismos y no sentirán vergüenza de ellos, sino que además intentarán sacarles provecho convirtiendo sus “debilidades” en fortalezas. 

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