Educación

Mimamoru: en qué consiste este método japonés para resolver los conflictos entre los niños sin intervenir

Un enfoque japonés revolucionario: Criando niños resilientes y autónomos a través de la pacífica resolución de conflictos.

Mimamoru
Mª José Roldán

Mª José RoldánMaestra y Psicopedagoga

Quizá hayas escuchado alguna vez hablar sobre el método «mimamoru», una técnica japonesa para resolver los conflictos entre los niños sin intervenir. Puede parecer algo drástico pero cuando entiendas mejor de qué trata quizá quieras aplicarlo para potenciar la resolución de conflictos en tus hijos. No se trata de pasar de ellos y que «se apañen solos», ni mucho menos.

Se trata más de darles el espacio suficiente sin apartarnos del todo para que puedan aprender las herramientas necesarias para la resolución de conflictos. Aunque así suena demasiado bonito o fácil, sigue leyendo para entender un poco mejor de qué trata exactamente este método que cada vez va ganando más adeptos entre las familias.

Qué es «mimamoru» y de dónde viene

La crianza de los hijos se convierte, sin duda, en una tarea compleja cuando surgen conflictos entre ellos, escalando a un problema familiar. Los niños, como cualquier persona, pueden tener desacuerdos entre sí, y como padres, nuestro instinto es intervenir para ayudarles. Sin embargo, en ocasiones, nuestra ayuda se traduce en resolver las disputas por ellos, lo que no fomenta una resolución de conflictos verdaderamente efectiva.

Es por ello que en Japón se ha desarrollado un método llamado Mimamoru, que puede traducirse como «observar» o «cuidar desde cerca». Este enfoque promueve que los niños resuelvan sus propios conflictos, evitando una intervención directa de los adultos.

Esta práctica japonesa ha sido transmitida de generación en generación a lo largo de los siglos. Representa una manera de estar presentes, observando de cerca pero sin intervenir directamente, facilitando así que los niños fortalezcan su habilidad para aprender y resolver conflictos por sí mismos.

Cómo poner en práctica el método japonés Mimamoru

Uno de los principios fundamentales del Mimamoru es fomentar la autonomía y la responsabilidad en los niños. En lugar de tomar partido o solucionar los problemas por ellos, los adultos que adoptan el Mimamoru permiten que los niños encuentren soluciones por sí mismos. Ahora que ya conoces un poco más sobre este método y su importancia, te vamos a explicar a continuación cómo llevarlo a la práctica en tu hogar.

Observa sin juzgar

La primera regla del Mimamoru es observar sin juzgar. Cuando los niños están en medio de un conflicto, tómate un momento para observar la situación antes de intervenir. Esto te permitirá comprender lo que está pasando y valorar si es necesario que intervengas o no. La observación es clave para determinar si los niños están en peligro o si pueden manejar la situación ellos solos.

Proporciona un entorno seguro

Asegúrate de que los niños estén físicamente seguros y que no se hagan daño durante el conflicto. Si es necesario, puedes intervenir para separarlos temporalmente hasta que estén calmados. Sin embargo, es importante permitirles que se enfrenten a ciertos riesgos controlados para aprender a resolver problemas y desarrollar habilidades de resiliencia.

Escúchales con empatía

Cuando los niños discuten, escucha sus puntos de vista con empatía. Puede que no estés de acuerdo con lo que están diciendo, pero es importante que sientan que sus voces son escuchadas y respetadas. Esto les da confianza para expresarse de manera efectiva. La empatía es esencial para que los niños se sientan comprendidos y valorados.

Hazles preguntas abiertas

En lugar de darles las soluciones directamente, es mejor que te centres en hacerles preguntas abiertas que les ayuden a reflexionar y a potenciar su pensamiento crítico. Por ejemplo, puedes preguntarles cosas como: «¿Qué te ha hecho sentir así?», «¿Cómo crees que puedes hacer para resolver esta situación?». De esta manera los niños tendrán la oportunidad de expresar sus sentimientos y buscar soluciones correctamente.

Método japonés para resolver los conflictos entre los niños

Fomenta la comunicación directa

Anima a los niños a comunicarse directamente entre ellos en lugar de pasar por ti primero. De esta manera, desarrollarán mejores habilidades de comunicación efectiva y tendrán la oportunidad de entender la perspectiva y emociones del otro. En este sentido, la comunicación directa les da la oportunidad de poder compartir sus pensamientos y sentimientos de manera abierta y constructiva.

Establece límites claros

Aunque el método Mimamoru promueve la autonomía, es importante establecer límites claros cuando sea necesario. Los límites ayudan a prevenir situaciones peligrosas o conflictivas. Por ejemplo, si los niños están involucrados en una pelea física, es importante intervenir de inmediato para garantizar la seguridad de ambos.

Valorar juntos las soluciones propuestas

Cuando los niños lleguen a una solución o acuerden resolver su conflicto, valora sus esfuerzos y elogia su capacidad para trabajar juntos. Esto refuerza la idea de que son capaces de resolver problemas por sí mismos. La valoración positiva les motiva a seguir resolviendo conflictos de manera constructiva.

Con este método, los niños podrán mejorar sus habilidades sociales, su autonomía y la confianza en sí mismos y en los demás. Además, se reducirá el estrés de los padres al reducir la necesidad de intervenir en los conflictos de los hijos.

De esta manera los padres se sentirán menos estresados y con mayor control en la crianza. Como ves, no se trata de abandonar a los niños para que arreglen sus asuntos, sino de guiarles para que aprendan a encontrar la mejor solución para todos.

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