Los 5 museos más divertidos de Cataluña para ir con niños

Big Fun museo, en Barcelona

Llevar a los niños a visitar un museo puede ser una experiencia muy enriquecedora. Esta actividad no solo es entretenida, sino que desarrolla el pensamiento crítico infantil, a la vez que estimula la tolerancia. Un estudio realizado por el National Endowment for the Arts de Estados Unidos desveló que los niños que visitan museos desde una edad temprana tienen más probabilidades de abrirse a nuevas oportunidades, tomar las riendas de su aprendizaje y llegar más lejos en su educación, en comparación con aquellos que nunca han puesto pie en un museo.

A pesar de esos beneficios, no es inusual que los niños se aburran en los museos. Para evitarlo, lo mejor es elegir espacios que conjuguen la diversión con el aprendizaje. Esa es precisamente la apuesta de estos museos que los peques estarán encantados de visitar.

Cinco museos perfectos para los niños

1. Museo Big Fun

Cruzar el umbral de una casa al revés y sentir que el mundo se gira boca abajo es una experiencia que los niños nunca olvidarán. En el museo de las ilusiones de Barcelona, un espacio que conjuga ilusiones ópticas y entretenimiento a partes iguales, los peques podrán vivir muchas otras aventuras. Podrán sentirse como auténticas hormigas en la casa del gigante, perderse en su propio reflejo en el laberinto de espejos o pasear entre ositos de gominolas y donuts enormes en el reino de los dulces.

Los más atrevidos pueden adentrarse en el laberinto de cintas para intentar encontrar la salida o recorrer los pasillos oscuros del tenebroso hospital Psiquiátrico de Severalls. En cambio, quienes prefieran actividades más tranquilas podrán visitar la sala de récords y maravillas para tomarse una foto con Elvis Presley o junto al hombre más alto del mundo en el único museo de su tipo en España.


2. Museo del Chocolate

Museo del Chocolate, en Barcelona

Los pequeños amantes del chocolate no querrán perderse la visita a este museo, ubicado en el antiguo convento de San Agustín, en Barcelona. Se trata de un concepto diferente ya que los niños no solo tendrán la oportunidad de conocer el origen e historia del chocolate, sino que también podrán participar en talleres de pastelería para aprender a preparar sus propios dulces, que se llevarán como recuerdo a casa. Los más pequeñitos también podrán divertirse experimentando con los distintos estados del chocolate y quienes quieran emular a Picasso podrán hacer sus propias pinturas de cacao.

Este museo ha reservado un espacio especial para el arte: los peques podrán ver reproducciones de chocolate lo mismo de personajes de dibujos animados como Bob Esponja que de importantes edificaciones como el estadio del Camp Nou o la Sagrada Familia. Y para darse un capricho al terminar la visita, podrán pasar por la tienda-cafetería para degustar de una tableta de chocolate puro o un delicioso chocolate a la taza.


3. Museo Marítimo

Museo Marítimo, en Barcelona

¿A qué niño no le hace ilusión encontrar el tesoro de un pirata? En el Museo Marítimo de Barcelona tendrán la oportunidad de formar parte de la tripulación del pirata Puño de Hierro y ayudarle a encontrar un tesoro perdido mientras descubren los secretos mejor guardados de los piratas. Los que prefieran las aventuras detectivescas podrán sumarse a las peripecias de Laia y Pau, dos hermanos que quieren descubrir la historia detrás de unos maravillosos tesoros que su familia ha guardado a lo largo de varias generaciones.

Sin embargo, quizá lo que más les llame la atención de este museo es su increíble colección de embarcaciones en seco, donde podrán ver desde barcos de pesca hasta una Galera Real del siglo XVI. También podrán visitar la exposición de navegación submarina que cuenta con algunos modelos sumergibles y la exposición de instrumentos de navegación que atesora antiguos catalejos, astrolabios y hasta cuadrantes solares.


4. Museo del Fútbol Club Barcelona

Museo del Fútbol Club Barcelona

El fútbol mueve muchas pasiones. Prueba de ello es que este museo es el más visitado de Cataluña. Se trata de un espacio donde los pequeños aficionados del fútbol culé podrán descubrir algunos de los símbolos que hacen grande a este deporte: trofeos, imágenes de jugadores y objetos que han hecho vibrar a millones de aficionados de todo el mundo recopilados en un mismo espacio.

Los seguidores de Messi tendrán la oportunidad de conocer más de cerca al futbolista ya que hay una sala exclusiva para sus Balones y Botas de Oro. Además, podrán volver a disfrutar de muchos de sus goles en las mesas interactivas. Para completar la experiencia, los peques también pueden sumarse al tour por el Camp Nou y descubrir qué se siente al pisar el terreno de juego, estar en el vestuario del equipo visitante o atravesar el túnel de vestidores.


5. Museo del Juguete de Cataluña

Museo del Juguete de Cataluña

¿Qué puede ser más entretenido para los niños que visitar un espacio lleno de juguetes? En el Museo del Juguete de Cataluña este sueño se hace realidad. En sus salas podrán descubrir una amplia gama de juguetes industriales que datan de finales del siglo XIX y se remontan hasta nuestros días. Los peques podrán ver de cerca cómo eran los juegos de los reyes de la antigua Babilonia y saber cuál era el juguete favorito de Salvador Dalí.

También podrán ver algunos ejemplares de los primeros juguetes japoneses con pilas galvánicas o las distintas versiones de los juegos de cartas o los juegos de la oca. Por supuesto, en este museo no falta el espacio para que se diviertan: hay una sala de juegos en la que podrán dibujar y pintar o participar en algunos de los talleres que ofrecen con regularidad.

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