No quieras correr si tu hijo aprende más despacio

hijo aprende despacio

Hay veces que las ganas de que los hijos avancen superan la realidad de la situación, así como que las comparaciones son odiosas y jamás hay que comparar a un niño con otro, y menos, a edades tempranas. Quizá tengas un hijo de 22 de meses que solo dice papá, y los hijos de 15 meses de tus amigas ya juntan dos palabras… Y claro, lo normal es que te eches las manos a la cabeza y que le lleves cuanto antes al pediatra y al otorrino para saber si es que le pasa algo a tu pequeño.

En el pediatra te dirán que tu hijo aún no tiene dos años y que no te preocupes de momento, porque cada uno tiene su ritmo de aprendizaje y hay niños que con dos años puedes tener una conversación y con otros no, y que no pasa nada porque cada niño tiene su propio ritmo de aprendizaje.

Su propio ritmo de maduración

A veces, no se comprende lo que ocurre porque la preocupación se apodera de los corazones de los padres, pero es necesario entender que los niños y niñas tienen su propio ritmo de maduración y no hay que querer ir más deprisa que ellos. Si un niño o niña aprende lento, no hay que alarmarse porque es algo normal y no significa que exista ningún problema cognitivo en el pequeño.

No hay que forzar a los niños para que aprendan las habilidades que se considera que debe tener en su edad. Lo que es importante es no dejar de estimular al pequeño para que siga aprendiendo y no se quede estancado. Que vaya más despacio aprendiendo no significa que tu hijo sea menos inteligente que el resto, simplemente hay que respetar su ritmo.

Niños con ritmo lento de aprendizaje

Poco a poco, sin prisa pero sin pausa

Nunca pierdas la calma por el ritmo de aprendizaje que tiene tu hijo/a, nunca le hagas sentirse inferior a otros por no saber algo que “debería saber”. Cuida las palabras que utilizas para ayudarle, recuerda que tenéis que dar pasos lentos pero firmes… y juntos, cogidos de la mano.

Cuando tu hijo/a aprenda lento, entonces hay una actitud que tienes que evitar, como por ejemplo gritarle o castigarle, ¿qué conseguirías con estas acciones? Solo lograrías que tu hijo/a se frustrase y sintiese que no es capaz de conseguir las cosas por mucho que se esfuerce, ¿realmente quieres eso? Además deberías tener prohibida una cosa: REALIZAR COMPARACIONES que solo causarán daño emocional y que no tienen sentido ninguno.

Tienes que ayudar a tu hijo a tener mayor autoestima, perseverancia y paciencia para que cuando haga las cosas o las aprenda, desde que es pequeño lo haga con amor y sobre todo, con ganas de aprender.

Qué hacer si mi hijo aprende lento

Lo primero que tienes que hacer es respetar su ritmo de aprendizaje y después, aprender a prestarle la ayuda que necesita. Nunca hagas las cosas por él, sino, pensará que no es capaz de hacerlo por sí mismo, teniendo graves consecuencias para su autoestima y desarrollo. Después, ten mucho cuidado con las palabras que utilizas cuando le estás ayudando, utiliza palabras de aliento no palabras de acusación ni un tono de voz que sea agresivo. Cuida de su autoestima con tus palabras y aliento.

¿Cuáles son las metas y cómo lo estáis realizando para llegar a ellas? Es necesario ser realista sobre las capacidades reales de los pequeños para lograr aquello que realmente sean capaces y al mismo tiempo, estimularles para que den un pasito más. Cualquier aprendizaje puede tener dificultades pero lo que importa es respetar el ritmo, ayudar y sobre todo, motivar desde el corazón.

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