El problema de la vergüenza infantil

Vergüenza infantil

La vergüenza se sufre en muchas ocasiones en silencio. Tampoco existe ninguna expresión facial obvia para entender que una persona o un niño está pasando vergüenza, pero es una emoción muy común. La vergüenza ocurre en muchas personas, tanto a adultos como a niños. Cuando sucede, las personas se sienten mal consigo mismo por necesitar, sentir o querer algo.

Cuando un niño tiene vergüenza puede encogerse e incluso esconder su potencial, pensando que es mejor pasar desapercibido para no pasarlo mal. Pero la vergüenza puede ser todo un problema, por eso es necesario que se tenga en cuenta para que los niños puedan superar ésta fase y disfrutar de ellos mismos y de todo su potencial, aunque la vergüenza puede traer consigo algunos problemas.

Los niños no son capaces de interiorizar valores o lecciones

Los niños que pasan vergüenza sólo quieren permanecer lejos de los problemas y por ello, su capacidad de actuar a partir de valores o lecciones queda en un segundo plano. Podrían hacer lo correcto, pero internamente no hay conexión entre su conexión y lo ‘correcto’, o actuar por compasión o empatía. Se crea en los niños una barrera interna para evitar pasar vergüenza que quizá, les provoque actuar de formas poco racionales en ocasiones.

Les cuesta entender la empatía

La empatía es la piedra angular de las relaciones saludables y la inteligencia emocional. Se requiere que los niños sean capaces de ver fuera de sí mismos para poder entender lo que otras personas pueden sentir, pero en los niños que sienten vergüenza es más complicado. Cuando un niño siente vergüenza se fija en lo que ocurre en su interior y sólo se da cuenta de sí mismo y de sus deficiencias. Hay investigaciones que demuestran cómo los niños que sienten vergüenza en realidad tienen menos capacidad de sentir empatía hacia los demás.

Pueden tener comportamientos socialmente inaceptables

La vergüenza hace que los niños se sientan pequeños e impotentes. La pérdida de poder es una cosa terrible cuando se siente y los niños pueden querer recuperar la forma de ejercer cierto poder. Esto normalmente les llevará a buscar a alguien que sea más vulnerable y poder manejarle en cierto modo. 

Pobres modelos de resolución de problemas

Cuando un niño siente vergüenza puede sentir cierto malestar a la hora de hacer frente a los problemas. Si enseñas a los niños a que debe ser crítico cuando alguien se equivoca o cuando le gritas, puede sentirse indefenso ante ciertas situaciones. Una rabieta es una rabieta ya sea un niño o un adulto, por lo que el adulto será necesario que sepa comportarse y ser un buen ejemplo de resolución de problemas.

Niña tímida

Alienta las mentiras

Los niños quieren sentirse bien consigo mismos y si en algún momento el decir la verdad puede exponerles a la vergüenza, entonces será una razón más que suficiente para evitar la verdad a toda costa y decir mentira sólo para sentirse bien. Si queremos decir la verdad, tenemos que enseñarles también el valor que tiene y lo positivo que es.

Ayuda  a que tenga una buena conducta

Es necesario que los niños salgan de su zona de confort y que aumenten su autoestima para que la vergüenza pase a un segundo plano en sus vidas. En éste sentido, será prioritario trabajar la disciplina positiva y la educación emocional en la familia.

¿Tienes algún hijo que suela sentir vergüenza constantemente? ¿Cómo trabajáis ésta conducta en casa para poder mejorar su forma de verse a sí mismo y al mundo en general? Cuéntanos tu experiencia, seguro que tu punto de vista podrá ayudar a otros padres y otras madres que estén en tu misma situación.

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