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Ideas baratas y sencillas para motivar a los niños

Ideas para motivar a los niños a hacer las tareas

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Motivar a los niños
Jennifer Delgado

Jennifer DelgadoEducadora, psicóloga y psicopedagoga

A los niños les encanta jugar, pero pueden mostrarse reacios cuando llega la hora de hacer los deberes o cumplir con algunas de las obligaciones del hogar, como arreglar su habitación o ayudar a poner y recoger la mesa. De hecho, en algunas ocasiones puede llegar a ser un enorme desafío para los padres, que no encuentran la vía correcta para cambiar la actitud de sus hijos.

Sin embargo, la clave no consiste en recurrir a los castigos y los regaños, sino en aprender a motivarlos para que encuentren buenas razones para cumplir con esas tareas que resultan tediosas y aburridas. Para lograrlo, es mejor no recurrir a las recompensas materiales, sino a otras formas de motivación, mucho más baratas, sencillas y eficaces.

Cinco ideas para motivar a los niños

1. Crea tablas de recompensas

Las tablas de recompensas, también conocidas como tablas de fichas, suelen ser muy efectivas para eliminar determinados comportamientos en los niños, pero también para estimular algunas conductas. Este método se basa en los principios de la psicología conductual, según los cuales, la conducta depende directamente de una serie de estímulos, que refuerzan o inhiben los comportamientos.

Básicamente, las tablas de recompensas utilizan un sistema de puntuación, que pueden ser números, fichas, estrellas o colores. A través de estos, se evalúa el comportamiento específico del niño, como por ejemplo: ir a la cama a la hora señalada, cumplir con sus obligaciones en el hogar o estudiar a diario. De esta forma, se negocia y fija un plazo de evaluación, que puede ser una semana, 15 días o un mes. Al finalizar el plazo, dependiendo del resultado, se recompensa al niño.

2. Reconoce su esfuerzo

Reconocer el esfuerzo es otra de las estrategias más sencillas para motivar a los niños. También se sustenta en los principios de la psicología conductual y suele ser muy eficaz cuando se utiliza de manera apropiada. Lo más importante es que los reconocimientos no se utilicen excesivamente, ni se empleen para estimular todos los comportamientos positivos del niño pues en ese caso, se corre el riesgo de desarrollar una dependencia de los estímulos y, cuando estos finalicen, la conducta reaparezca. Además, el niño también se puede acostumbrar al reconocimiento, por lo que este deja de ser una herramienta de motivación eficaz.

Por tanto, es recomendable utilizar los reconocimientos con mesura, haciendo énfasis en el esfuerzo y el comportamiento positivo, más que en el premio final. El propósito es que el niño se sienta estimulado por el hecho de lograr un cambio en su comportamiento, más que por la recompensa que recibirá al hacerlo. En este sentido, también es importante que no exageres, los reconocimientos deben ser precisos y dirigidos a resaltar una conducta en particular.

Ideas para motivar a los niños

3. Destaca sus logros con diplomas y medallas

Reconocer los avances que realiza el niño suele ser suficiente para que se sienta motivado. Una de las estrategias más eficaces consiste en entregarle un diploma, un trofeo o una medalla cuando consiga algún logro importante, como cuando termina el curso escolar con buenas notas o ha estado varios meses cumpliendo con sus obligaciones en el hogar. Para confeccionar el diploma puedes recurrir a uno de los diferentes modelos predeterminados que existen en Internet y luego personalizarlo e imprimirlo o puedes diseñarlo por tu cuenta. Otra alternativa es comprar una medalla o un trofeo en las tiendas infantiles. De hecho, incluso podéis crear juntos un rincón de los trofeos, que le haga sentir orgulloso de sus logros.

4. Proponle nuevas metas y objetivos acorde a sus posibilidades

A los niños les encanta proponerse metas nuevas, de esta forma ponen a prueba las habilidades que han adquirido y comprueban hasta donde son capaces de llegar. Puedes aprovechar esa curiosidad a tu favor e incitarle a que se proponga nuevos objetivos. Sin embargo, es importante que no le fuerces más allá de lo que puede lograr porque de esta forma solo generarás frustración. Asegúrate de que las tareas que le propones son acordes a su edad y nivel de destrezas.

5. Céntrate en sus cualidades, no en sus errores

Muchos padres suelen cometer el error de llamarle la atención al niño cuando este se equivoca, pero olvidan reforzar sus comportamientos positivos. A largo plazo, este estilo educativo solo hace que el niño se centre en sus errores, en vez de reconocer sus potencialidades, de forma que terminará desarrollando una autoestima débil. Por eso, es conveniente que aprendas a resaltar sus pequeños avances, de forma que le motives y fortalezcas su autoconfianza.

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