Logopedia: La terapia del lenguaje

El logopeda en la educación de los niños

Logopedia para niños

¿Te cuesta entender a tu hijo cuando habla? ¿Omite los sonidos de determinadas letras? ¿Es incapaz de pronunciar determinadas palabras? Si este es tu caso, es probable que tu hijo padezca algún tipo de trastorno del lenguaje. Se trata de un problema que afecta a alrededor del 7% de los niños y que, en la mayoría de los casos, se debe a alteraciones en el proceso de maduración del lenguaje que pueden corregirse sin mucha dificultad con la ayuda de un logopeda.

¿Qué es un logopeda?

Un logopeda es el profesional que practica la logopedia, la disciplina que se encarga del estudio, prevención, evaluación, diagnóstico y tratamiento de los trastornos del lenguaje. En la práctica cotidiana, el logopeda se encarga de diagnosticar y tratar los problemas de comunicación en los niños, en especial sus dificultades para vocalizar y comprender el lenguaje escrito o verbal.

Entre sus funciones más comunes se encuentra el diagnóstico y tratamiento de los retrasos en el desarrollo del lenguaje, así como la tartamudez y los trastornos de la voz. También se encarga de tratar las dislalias que, básicamente, se trata de un trastorno en el cual el niño no es capaz de articular bien las palabras y distorsiona determinados sonidos o fonemas ya sea por omisión o sustitución.

En muchos casos, el logopeda también les ofrece orientación a los padres sobre cómo estimular el desarrollo lingüístico de sus hijos desde una edad temprana, a la vez que ofrece determinadas pautas para prevenir los problemas en el lenguaje durante el crecimiento infantil.

¿Qué es lo que hace un logopeda?

La mayoría de las veces, el logopeda trabaja solo ya sea en una consulta médica o integrado al sistema de educación. Sin embargo, cuando las alteraciones en el lenguaje se deben a un problema neurológico o psicológico entonces se integran a un equipo multidisciplinar, integrado por psicólogos, neurólogos, neuropsicólogos y educadores que se encargan de tratar el trastorno desde una perspectiva más general.

¿Cuándo debo llevar a mi hijo al logopeda?

La mayoría de los niños empieza a pronunciar sus primeras palabras a partir de los 18 meses de vida. No obstante, algunos podrán empezar a hablar más tarde sin que eso signifique que tienen un trastorno ya que cada pequeño tiene su propio ritmo de desarrollo. Sin embargo, si tu hijo ha cumplido los dos años y no ha pronunciado aún su primera palabra o ya ha cumplido los tres años y apenas se le entiende lo que dice, debes acudir a un logopeda para que lo evalúe. También debes visitarlo si:

  • Presenta dificultades para iniciar y mantener conversaciones.
  • Tiene un vocabulario muy reducido y es incapaz de concordar las distintas partes de una frase.
  • Utiliza un lenguaje telegráfico, es decir, omite usualmente los artículos y pronombres.
  • No articula bien las palabras o distorsiona los sonidos.
  • Deforma el lenguaje y apenas se le entiende lo que dice.
  • Omite o sustituye determinados fonemas que no puede pronunciar, como “apato” o “tapato” por “zapato”.
  • Reitera o prolonga las sílabas o palabras, lo que se conoce como tartamudez.
  • Presenta alteraciones en el timbre, tono o intensidad de la voz y se encuentra “ronco” a menudo.
  • Respira con la boca abierta y le cuesta pronunciar las palabras.

En cualquier caso, también puedes visitar al logopeda durante los primeros meses de vida de tu bebé para que te oriente algunos ejercicios de estimulación temprana del lenguaje que puedas poner en práctica en casa. En esta visita también podrá examinar el aparato de fonación del bebé para comprobar que no padezca ninguna alteración física que afecte el desarrollo de su lenguaje en el futuro.

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