Adoras estar embarazada, pero también tienes ganas de conocer a tu bebé

¿Cómo gestionar estos sentimientos contradictorios?

Embarazada

La mayoría de las mujeres adoran estar embarazadas. Se trata de una etapa maravillosa en la que se enfrentan a numerosos cambios y experiencias nuevas que sacan a flor de piel sus emociones y sentimientos más profundos. Sin embargo, llega un momento en el que toda gestante empieza a desear tener a su bebé en brazos, ver su carita por primera vez y tocar sus manitas. Se trata de una etapa confusa en la que se encuentra por una parte el deseo de seguir embarazada y por otra, las ganas de conocer al bebé.

El embarazo, una etapa preciosa en la vida de una mujer

El embarazo es una de las etapas más bonitas en la vida de una mujer. A pesar de los cambios, las molestias y el agotamiento que experimentan durante la gestación, hay muchos otros detalles que convierten este período en inolvidable. Desde la sensación de tener al bebé creciendo en la barriga y los golpecitos que da al moverse hasta los mimos de las personas más cercanas o la ilusión de preparar toda la canastilla, son muchas las emociones que despierta el embarazo en una mujer.

Obviamente, es un período de mucha incertidumbre, sobre todo en el caso de las madres primerizas que viven esta experiencia por primera vez, pero también de muchas ilusiones, esperanzas y sueños. Es una etapa en la que las embarazadas se centran en disfrutar cada momento y aprenden a atesorar cada detalle porque son conscientes de la fugacidad de los mismos. Un período en el que empiezan a prestar más atención a su bienestar físico y psicológico y se regalan tiempo para sentir los cambios que están teniendo lugar en su interior.

La llegada del bebé, cuando el deseo de conocer al bebé es más grande que el miedo

La llegada de un bebé genera ilusión y miedo a partes iguales. La incertidumbre de no saber cómo saldrá el parto, si serán capaces de afrontar la crianza de un niño o cómo gestionarán las primeras semanas del bebé en casa puede generar una gran ansiedad a muchas embarazadas. Sin embargo, a menudo ese miedo es superado por el deseo de conocer al bebé y tenerlo en brazos. No en vano es el motivo al que se aferran muchas mujeres para afrontar las molestias del último trimestre de embarazo y enfrentarse al parto.

Imaginar cómo serán sus manitas, de qué color serán los ojos y el pelo, a qué olerá su piel o cuán rollizo será son algunas de las ideas que quitan el sueño a las mujeres a medida que el embarazo avanza. Esto, sumado al hecho de que las molestias en el tercer trimestre de la gestación aumentan considerablemente debido al peso de la barriga, hace que el deseo de dar a luz al bebé y tomarlo en brazos sea cada vez mayor.

¿Cómo gestionar estos sentimientos encontrados?

Entonces, ¿cómo es posible que una gestante que disfruta a plenitud de su embarazo quiera que termine para tener en brazos a su bebé? Se trata de dos sentimientos antagónicos que son el resultado de la riqueza emocional que vive una mujer durante el embarazo y que, de alguna manera, le ayuda a disfrutar del presente mientras se prepara para un futuro con el bebé. De hecho, se trata de una reacción mucho más común de lo que imaginamos y que puede ayudar a la madre a enfrentar esta etapa.

sentimientos embarazada

Sin embargo, si no se sabe lidiar con estos sentimientos, en ocasiones pueden convertirse en un problema y generar un profundo malestar emocional. Esto porque te impiden disfrutar del embarazo a plenitud, haciéndote sentir culpable de querer seguir embarazada durante más tiempo. Si te sucede algo similar o conoces a alguien a quien le suceda es importante que aprendas a gestionar estos sentimientos de una manera asertiva. ¿Cómo? He aquí algunas claves que pueden ayudarte.

1. Vive el presente plenamente

Una manera muy sencilla de lidiar con los sentimientos encontrados que te genera el estar embarazada y la ilusión de tener a tu bebé en brazos consiste en aprender a vivir el presente plenamente. Aunque te resulte difícil dejar de soñar con una nueva vida junto a tu bebé intenta centrarte en lo que estás viviendo ahora mismo, disfruta cada nueva experiencia, enfócate en los detalles del embarazo y atesora cada momento. Esta es la mejor manera de dirigir tu atención al presente para disfrutarlo a plenitud en lo que esperas ese futuro que no tardará en llegar. Así cuando finalmente tengas a tu bebé en brazos, no podrás sentirte culpable por no haber aprovechado intensamente cada instante de tu embarazo.

2. Fluye con lo que está pasando en tu vida

A veces la mejor manera de lidiar con los sentimientos antagónicos es dejarte llevar por las experiencias de la vida, sin aferrarte a nada. Esto significa disfrutar de cada nuevo momento como si fuese único sin preocuparte por lo que sucederá después. Significa confiar en los acontecimientos y aprovechar las oportunidades que te brinda el embarazo, abrazando cada momento de forma espontánea y natural sin agobiarte o sentirte presionada por lo que ocurrirá más adelante. Dejarte llevar y/o fluir te ayudará no solo a disfrutar realmente de cada momento, sino que te ayudará a conectar mejor con tu bebé.

3. Convierte la ilusión en tu mejor aliada

La ilusión de tener a tu hijo en brazos puede impedirte disfrutar de tu embarazo a plenitud si solo piensas en ello. Si pasas el día imaginando cómo será tu bebé y todas las cosas que haréis juntos, es probable que pases por alto algunos de los instantes más mágicos de tu embarazo. Sin embargo, eso no significa que tengas que ponerle freno a esa ilusión. De hecho, puedes convertirla en tu aliada y recurrir a ella en los momentos más difíciles del embarazo, cuando estás cansada, experimentas molestias o sientes que las fuerzas te abandonan. En esos instantes, la ilusión de tener en brazos a tu bebé puede devolverte las ganas de disfrutar de tu embarazo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Ver información legal y reglas de comentarios