5 problemas de salud que podrías sufrir durante el embarazo

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El embarazo es una etapa muy especial en la vida de la mujer. Suele estar llena de ilusión por la llegada del bebé, pero a menudo también se acompaña de preocupaciones por la maternidad y molestias de salud. De hecho, los cambios que se producen en el cuerpo de la embarazada la hacen más propensa a padecer algunos problemas de salud.

En la mayoría de los casos no se trata de problemas graves y suelen desaparecer después del parto. Sin embargo, a veces es necesario tratarlos para evitar que empeoren y puedan convertirse en un riesgo para la gestación o un impedimento importante para el día a día de la futura madre.

Las molestias más comunes que afectan a las embarazadas

1. Fatiga

Se estima que más del 90% de las embarazadas experimentan una fatiga considerable durante la gestación que llega a afectar su desempeño cotidiano. Dado que tu cuerpo trabaja a marchas forzadas para alimentar al bebé, no es extraño que te sientas cansada a menudo, sobre todo durante el primer trimestre. Intentar descansar, tener un sueño lo más reparador posible y tomarte el día a día con calma son algunas estrategias para evitar fatigarte ulteriormente.

Sin embargo, es importante que no menosprecies este síntoma ya que la fatiga severa durante el embarazo se ha relacionado con un mayor dolor de parto y la depresión postparto. Además, en algunos casos la fatiga puede ser un síntoma de anemia, un problema de salud relativamente común durante la gestación debido a los niveles bajos de hierro, lo cual disminuye la capacidad de tus glóbulos rojos para transportar oxígeno. La buena noticia es que un simple análisis de sangre bastará para detectar si tienes anemia.

2. Estreñimiento

La presión que ejerce la barriga sobre el recto y los intestinos puede afectar la digestión y las evacuaciones, haciendo que el estreñimiento sea uno de los problemas más comunes durante el embarazo. Además, el aumento de la progesterona provoca una disminución del tono muscular y reduce la motilidad del tracto gastrointestinal, lo cual facilita el estreñimiento. A esto se le suman los cambios en la dieta, como una mayor ingesta de proteínas y grasas para satisfacer las necesidades nutricionales del bebé, los cuales ralentizan ulteriormente la digestión.

Por tanto, no es raro que una cuarta parte de las embarazadas sufran estreñimiento. Esta alteración se suele mantener unos tres meses después del parto ya que no es tan fácil recuperar la función gastrointestinal normal, según reveló un estudio realizado en la Universidad de Iowa. Ingerir más líquidos, practicar ejercicio de intensidad baja de manera regular e incluir más fibra en tu dieta son algunas estrategias para aliviar el estreñimiento durante esta etapa.

3. Hemorroides

Al final del embarazo, no es raro que las mujeres sufran hemorroides. Esto se debe al aumento de la presión de la barriga sobre el recto y el perineo, así como al aumento del volumen sanguíneo y, sobre todo, al propio estreñimiento. De hecho, el riesgo de seguir teniendo hemorroides luego del parto se duplica en las mujeres que han sufrido estreñimiento durante la gestación. Aunque no suele tratarse de una condición grave, sí resulta extremadamente molesta.

Por eso en los casos agudos se suelen recomendar medicamentos tópicos con efectos analgésicos y antiinflamatorios que proporcionan un alivio local del malestar y el dolor. Dado que se usan en dosis pequeñas y su absorción sistémica es limitada, las embarazadas pueden utilizarlos, según indica el Colegio Oficial de Médicos de Familia de Canadá. No obstante, también advierten que deben ser usados con precaución ya que su seguridad durante el embarazo no se ha documentado exhaustivamente.

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4. Venas varicosas

¿Sabías que las mujeres que han estado embarazadas tienen un 82% más de probabilidades de desarrollar venas varicosas en comparación con quienes no han tenido hijos? Durante los últimos meses del embarazo, podrían aparecer venas varicosas en las piernas y alrededor de la abertura vaginal. Las varices provocan una sensación de pesadez y cansancio en las piernas, aunque a veces también pueden acompañarse de un dolor sordo y profundo.

Un estudio realizado en la Universidad de Heidelberg reveló que las varices podrían deberse a la confluencia de factores. Uno de ellos son los niveles elevados de progesterona y estrógeno, los cuales podrían ejercer un efecto degenerativo sobre el sistema venoso. La progesterona, por ejemplo, inhibe la contracción del músculo liso, mientras que el estrógeno causa vasodilatación. Ambos mecanismos podrían provocar una insuficiencia causada por el aumento de la capacidad y la dilatación del sistema venoso. A esto se le suma el peso del útero, que puede obstruir el flujo sanguíneo venoso, lo que provocaría un aumento de la presión hidrostática en las venas de las piernas.

Para tratar este problema se recomienda usar medias de compresión, practicar ejercicio físico como la natación, mantener las piernas en alto cuando descanses y, si las molestias son intensas, el médico podría recomendarte el uso de fármacos venotónicos para mejorar la circulación.

5. Infecciones vaginales

Aproximadamente la mitad de las embarazadas pueden desarrollar una infección vaginal durante la gestación. Los cambios hormonales y el aumento del flujo vaginal hacen que sean más susceptibles a las infecciones, las cuales se caracterizan por una secreción espesa y blanquecina acompañada de escozor.

Sin embargo, las infecciones del tracto reproductivo no solo pueden causar una incomodidad considerable, sino que también pueden tener efectos adversos durante el embarazo y el parto. Un estudio publicado en BMC Pregnancy and Childbirth las vinculó a un mayor riesgo de parto prematuro, bajo peso al nacer, rotura prematura de membranas, enfermedad pélvica inflamatoria y aborto espontáneo. Por tanto, si sospechas que padeces una infección vaginal, no hagas oídos sordos y acude al médico.

Con la pandemia, muchas citas médicas se han retrasado y es probable que no te haga mucha ilusión acudir a las consultas presenciales que no sean imprescindibles debido al riesgo de contagio, pero es importante que no te automediques ya que incluso los medicamentos que siempre has consumido pueden afectar el curso del embarazo y al bebé.

Si la cita con el médico que sigue tu embarazo tarda mucho, en sitios como Dokter online podrás consultar tu caso con un médico colegiado que te recomendará el tratamiento más adecuado y podrá hacerte la receta, si es necesario.

Lo interesante de esta plataforma es que envía esa receta a una farmacia asociada dentro de la Unión Europea, que luego te enviará el medicamento a casa. Así no tendrás que moverte de tu hogar y podrás recibir los medicamentos con la certeza de que son seguros y originales. De hecho, tienen una sección dedicada exclusivamente a la etapa del embarazo y la lactancia.

Referencias
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  • Gyasi, D. et. Al. (2019) Prevalence of vulvovaginal candidiasis, bacterial vaginosis and trichomoniasis in pregnant women attending antenatal clinic in the middle belt of Ghana. BMC Pregnancy and Childbirth; 19: 341.
  • Bradley, C. S. et. Al. (2007) Constipation in pregnancy: prevalence, symptoms, and risk factors. Obstet Gynecol; 110(6): 1351-1357.
  • Staroselsky, A. et. Al. (2008) Hemorrhoids in pregnancy. Can Fam Physician; 54(2): 189–190.
  • Ismail, L. et. Al. (2016) A systematic review and meta-analysis of the risk for development of varicose veins in women with a history of pregnancy. J Vasc Surg Venous Lymphat Disord; 4(4): 518-524.
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