Familia

El anuncio de Suchard que nos recuerda lo verdaderamente importante en Navidad

El anuncio navideño que te tocará el corazón

Anuncio Suchard
Jennifer Delgado

Jennifer DelgadoEducadora, psicóloga y psicopedagoga

La Navidad es sinónimo de alegría, pero también de nostalgia y recuerdos de tiempos pasados. Es una época ideal para echar la vista atrás, hacer recuento de los mejores momentos del año y acercarnos a las personas que queremos. Suchard, la marca de chocolates y turrones, lo sabe. Por eso ha decidido tocar nuestras fibras más profundas a las puertas de la Navidad con uno de los anuncios más conmovedores de su historia. 

Bajo el lema “La vida es lo que pasa entre Navidad y Navidad” nos invita a reflexionar sobre el valor de la familia y los momentos compartidos. Una auténtica oda a la importancia de estar junto a los tuyos, sobre todo durante esta mágica época, que también resalta lo valioso de contar con las personas que quieres cuando más lo necesitas. Sin duda, un anuncio sencillo, de aires nostálgicos y con una gran enseñanza que deberías ver antes de que termine el año. 

En este artículo

“La vida es lo que pasa entre Navidad y Navidad”

“La vida es lo que pasa entre Navidad y Navidad”. Este es el valioso mensaje que nos transmite la marca de chocolates y turrones Suchard en su anuncio navideño que en cuestión de días se ha convertido en uno de los fenómenos virales de la temporada. El anuncio, que ya ha dado mucho de qué hablar, comienza con una pareja de ancianos que miran con nostalgia una fotografía mientras uno le pregunta al otro, “¿Tú crees que lo hemos hecho bien?”

A partir de ese punto, la historia nos desvela un viaje en el tiempo que va mostrando diferentes navidades y experiencias que la pareja ha compartido junto a su familia. Desde la Navidad de la pandemia de Covid-19 en la que las reuniones familiares alrededor de la mesa se convirtieron en videollamadas y la Navidad de 2018 en la que los nietos eran pequeños hasta la Navidad de 2013 en la que se ve a la hija embarazada o la Navidad de 2002 que ya no pueden compartir junto a su mascota. Por supuesto, también está la Navidad en la que el hijo trae por primera vez su novia a casa y aquel lejano, pero bonito recuerdo en el que disfrutaban de sus hijos pequeños bajo el árbol navideño preparando un obsequio para Santa Claus.

Así, de Navidad en Navidad vamos descubriendo la vida de esta familia, tan única y a la vez común, con la que, sin duda, más de un espectador se puede llegar a sentir identificado ya sea por la etapa de la vida en la que se encuentra o por los propios recuerdos familiares. El viaje termina en 1973, cuando los ancianos eran una joven pareja que esperaba a su primer bebé y se hacen una foto, que es precisamente la que están observando al inicio del anuncio. Entonces, en una nueva toma, esta vez con toda la familia, la anciana le responde a su esposo, “Sí. Lo hemos hecho bien”

El valor de compartir las navidades con quienes más queremos

Es prácticamente imposible no conmoverse o derramar alguna lágrima con el anuncio de Suchard. Un anuncio animado que no podía llegar en mejor momento, a las puertas de la Navidad, para recordarnos la importancia de la familia y las personas que queremos. Una historia que nos hace reflexionar sobre el viaje de la vida y aquellos momentos buenos y no tan buenos que todos hemos vivido junto a nuestros seres queridos y que dan dado forma a la persona que somos hoy. 

Y es que, más allá de su guiño a las tradiciones familiares, es un anuncio con el que cualquier persona puede sentirse identificada, ya se trate de padres de niños pequeños que viven con ilusión la llegada de Papá Noel, padres/madres solteros/as que deben hacer un esfuerzo para acercarse a sus hijos adolescentes, parejas LGTBI que disfrutan de la Navidad con sus hijos o incluso, dueños de animales para quienes sus mascotas son uno más de la familia. Esto porque más allá de los personajes de la historia, su verdadero valor no reside en cómo se presenta, sino en el mensaje que transmite, una valiosa enseñanza que cualquier persona o tipo de familia puede hacer suya. 

Sin duda, es un anuncio que destaca la importancia de compartir momentos con quienes queremos y que nos invita a poner el foco en lo verdaderamente valioso esta Navidad. Una historia que nos anima a hacer un balance de nuestro año, a echar la vista atrás y recordar algunas de las experiencias más maravillosas que hemos compartido con las personas de nuestro entorno, que nos hace evocar a aquellos que ya no están a nuestro lado y sentirnos agradecidos por los que han llegado a nuestra vida. Una excusa perfecta para echar la vista atrás y recordar no solo las experiencias amargas de la vida, sino también los logros que hemos alcanzado.

Una historia emotiva y conmovedora que, sin quererlo, puede convertirse en la excusa que necesitamos para recordar la importancia de cuidar de la familia y animarnos a alimentar cada día los lazos con las personas que más queremos. Un anuncio que nos recuerda lo valioso que es contar con nuestros hijos, padres y hermanos y compartir con ellos no solo momentos especiales y de celebración como los que solemos disfrutar en la época navideña, sino todas aquellas experiencias que transcurren entre una Navidad y la siguiente y que son lo que, a fin de cuentas, dan forma a nuestras vidas.  

Por supuesto, se trata de un anuncio que también se enfoca en abordar el valor que tiene la Navidad, ¡y el turrón de chocolate!, para mantener unida a la familia, dejar atrás conflictos y crear nuevos momentos compartidos que se recuerden toda la vida. Una oportunidad para disfrutar de reuniones familiares alrededor de una mesa, de fomentar la ilusión en los más pequeños de casa y compartir tradiciones que perduren para siempre. Una festividad ideal para volver a estar todos juntos y rememorar todos esos detalles de la vida cotidiana que son, al final, los que le confieren un sentido a nuestra existencia. ¡Feliz Navidad!

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