Educación

Cuanto más les des, menos lo apreciarán: el agradecimiento en los niños

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Agradecimiento niños
Mª José Roldán

Mª José RoldánMaestra y Psicopedagoga

Hoy en día los niños tienen de todo, se encaprichan con algún producto y los padres, cuando lo compran esperan que sus hijos se sientan agradecidos. Entonces los padres le pueden regalar este producto de tanto interés para el pequeño, que puede estar ilusionado un tiempo, pero no agradecido. Y con el paso de los días, esa ilusión decae. Porque a los niños, cuanto más se les da, menos aprecian las cosas.

En realidad, lo que resulta imprescindible es enseñar a los niños que alrededor suyo hay miles de cosas maravillosas que nada tienen que ver con lo material y que les hacen felices, aunque ellos no siempre se den cuenta. En este sentido, es obligación de los padres enseñar a sus hijos a apreciar las cosas.

La gratitud en los niños

La gratitud es uno de los conceptos más difíciles de enseñar a los niños pequeños que por naturaleza son egocéntricos, pero es uno de los más importantes. Al aprender la gratitud, se vuelven sensibles a los sentimientos de los demás, desarrollando empatía y otras habilidades importantes para la vida.

Los niños agradecidos miran fuera de su universo de una sola persona y entienden que sus padres y otras personas hacen cosas por ellos: preparan la cena, reparten abrazos o les compran juguetes. Por otro lado, los niños a quienes no se les enseña a ser agradecidos terminan sintiéndose con derecho a que ellos sean siempre lo primero y se quedan perpetuamente decepcionados.

Infundir sentimientos de agradecimiento ahora beneficiará a tu hijo más adelante en la vida. Las personas agradecidas son más felices y más optimistas, además tienen niveles más bajos de depresión y estrés. Pero el ser agradecido es algo que debe aprenderse, nadie nace siéndolo.

¿Cuándo pueden comenzar a apreciar las cosas?

Los niños pequeños pueden comenzar a apreciar las cosas aunque es sabido que son egocéntricos. Pero, es a partir de los 18 meses cuando pueden empezar a entender mejor los conceptos que tienen que ver con la gratitud. Se inician en entender que son dependientes; que mamá y papá hacen cosas por ellos.

En otras palabras, los niños pequeños comprenden que son seres humanos separados de sus padres, y que mamá y papá a menudo realizan acciones para hacerlos felices (desde jugar al escondite hasta repartir galletas), incluso si los pequeños de esa edad no pueden expresar su aprecio.

A los 2 o 3 años, los niños pueden hablar de estar agradecidos por objetos específicos, mascotas y personas. A los 4 años, los niños pueden entender que están agradecidos no solo por cosas materiales como juguetes, sino también por actos de bondad, amor y cuidado.

gratitud niños

¿Cómo se enseña?

Los niños imitan a sus padres en todos los sentidos, así que tienes que asegurarte de usar “por favor” y “gracias” cuando hables con ellos. Puedes hacerlo diciendo frases como: “Gracias por ese abrazo, ¡me hizo sentir genial!”. Insiste también en que usen palabras de agradecimiento siempre que tengan la oportunidad. Después de todo, los buenos modales y la gratitud suelen ir juntos. Además, ten en cuenta los siguientes puntos:

  • Trabaja la gratitud en las conversaciones diarias
  • Procura que los niños ayuden en casa y a otros
  • Fomenta la generosidad
  • Insiste en las notas escritas de agradecimiento entre familiares y amigos
  • Sé consistente puesto que no hay que conceder todos los caprichos
  • Sé paciente ya que la gratitud no se desarrolla de la noche a la mañana, requiere mucho tiempo de esfuerzo

La lista de la felicidad

Además, existe otra estrategia que es ideal para trabajar el agradecimiento en los niños, nos referimos a “la lista de la felicidad”. Esta lista ayudará a los niños a apreciar las cosas. Tienes que decirle a tus hijos que escriban las cosas que les hacen sentir bien, para ayudarles puedes indicarles lo siguiente para que contesten:

¿Qué te hace feliz?

  • En casa: meterme en la cama caliente cuando tengo frío, tener agua y luz, tener comida en la despensa, etc.
  • Afuera: disfrutar de la naturaleza, jugar con los amigos, buscar formas en las nubes, etc.
  • En la familia: comer mis platos favoritos, jugar con mis padres y hermanos, escuchar música, ver una película todos juntos, etc.
  • En el cole: los profesores se preocupan porque aprenda, sentirme bien con mis amigos, etc.

Estos son solo ejemplos, evidentemente la lista puede tener opciones ilimitadas por lo que, lo ideal es que cada día los niños piensen en ella para que puedan descubrir cosas nuevas. Dale espacio a tus hijos para que piensen y les vendrán a la mente. Esta lista siempre les hará sentirse mejor cuando estén tristes o en cualquier otro momento de sus vidas. Además, se conocerán mejor a sí mismos, algo que les aportará autoestima y seguridad.

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