Educación

Abre los ojos: tus hijos no tienen que ser esclavos de la sociedad para ser felices

Abre los ojos para que tus hijos vean el camino real de la vida

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Hijos esclavos de los demás
Mª José Roldán

Mª José RoldánMaestra y Psicopedagoga

Todos los padres del mundo quieren que sus hijos sean felices, pero es un problema querer evitarles todas las frustraciones porque los niños crecerán pensando que la vida es todo un camino de rosas. Y esa no es la realidad. Un niño que crece sin frustraciones de ningún tipo no alcanzará la felicidad, si no que todas esas frustraciones evitadas por los padres, se volverán mucho más grandes y fuertes a medida que los niños crezcan.

El mundo está lleno de frustraciones y es necesario enseñar a los niños las estrategias necesarias para poder superarlas que enseñarles un mundo irreal solo por ser (a veces sin querer), padres sobreprotectores. Es importante enseñar a los niños a amar la vida, a saber que la felicidad es un camino y en ningún caso, una meta.

Si quieres un hijo feliz: abre los ojos

Cuidado con el camino corto para llegar a la felicidad. Cuidado con las instrucciones mágicas para que tu hijo sea el más feliz. Tu hijo puede ser feliz, por supuesto. Pero también deberá aprender a estar triste, a manejar el enfado, a saber que las frustraciones son reales… Y que para conseguir ser uno mismo, no deberá ser esclavo de los demás. Deberá aprender a decir NO cuando no quiere algo y deberá aprender a recibir el NO en la vida, porque la vida está llena de negativas.

Abre los ojos. Mira la vida. Sabes que no es fácil, sabes que hay estrés, que las facturas se deben pagar, que hay baches que se deben saltar. La vida está llena de interrogantes y en ocasiones, de sentimientos terribles difíciles de manejar, pero existen. Y los niños deben aprender a entender estos sentimientos, para poder ponerles nombres, para que después, sean capaces de entender qué les ocurre y tener las estrategias necesarias para buscar las soluciones y levantarse cuando caigan. Pero debes primero, abrir los ojos. Permitir que tus hijos se equivoquen, que bajo tu guía cometan errores, que entiendan que son los mejores aliados para aprender y ser una mejor versión de uno mismo.

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No ocultes la realidad a tus hijos

Aunque debas tener en cuenta la edad evolutiva de tus hijos para poder explicarles las cosas de un modo u otro, es importante que no les ocultes la realidad. NO les pintes la realidad de una forma irreal, no quieras que crean que la vida es todo color de rosa, porque la vida está llena de matices. Enseña a tus hijos a ser valientes, a tener coraje en la vida, a ser perseverantes, a que entiendan que la responsabilidad y la constancia es el secreto de casi cualquier cosa… Que el esfuerzo es de cada uno y que en la vida, lo regalado pierde el valor real.

Evita que tu hijo sea un esclavo de la sociedad. Evita que crea que las frustraciones son culpa de los demás, evita que caiga en la ley del mínimo esfuerzo que le llevará a una vida consumista y sin sentido. Hay que amar la vida a pesar de que sea injusta, a pesar de que a veces, la vida duela. La felicidad se valorará mucho más cuando se entienda la parte positiva del sufrimiento y del coraje de querer avanzar.

Los hijos tienen derecho a tener unos padres tranquilos

Olvida las pedagogías alternativas, las tradicionales y cualquier otra para educar a tus hijos. Olvídalas porque lo que importa es que los niños tengan padres tranquilos, con inteligencia emocional y que sepan respetar a los pequeños de la casa. Los niños tienen derecho a disfrutar de sus padres sin preocupaciones, sin medir a cada momento sus palabras, pero también tienen derecho a que sus padres no sean perfectos, porque somos seres humanos. Los padres también se equivocan, gritan y se ponen nerviosos.

Pero el secreto está en manejar esas situaciones, en respirar hondo y pedir perdón a los hijos para que vean que los adultos, les respetamos y tomamos responsabilidad de nuestras acciones. La felicidad no es tener una vida ausente de problemas, es entenderlos con sabiduría y buscar soluciones que nos hagan sentir bien.

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