Masajes beneficiosos para tu bebé: Caricias de Caléndula

Tipos de masajes para bebés

Los masajes son sinónimo de bienestar y relajación. Cuando acaricias y masajeas a tu bebé no solo estás creando momentos especiales, sino que también fomentas su desarrollo, estrechas el vínculo afectivo que existe entre vosotros y estimulas la comunicación. Por eso es importante que incluyas ese ritual en vuestra rutina cotidiana.

¿Por qué debes dar masajes a tu bebé?

Durante los primeros meses de vida, el contacto piel con piel no solo genera sensaciones agradables, sino que transmite seguridad a los bebés y contribuye a fortalecer el apego con la madre, como comprobó un estudio realizado en la Universidad Bozok y la Universidad Atatürk.

Otra investigación realizada en la Universidad de Massachusetts descubrió que los masajes, sobre todo cuando se aplica una presión moderada, también tienen un efecto positivo en el desarrollo físico y psicológico de los recién nacidos ya que estimulan la liberación de la hormona de crecimiento, reducen la excitabilidad y mejoran la calidad del sueño.

Los masajes también contribuyen a reducir el cortisol, la hormona del estrés, ya que estimulan la producción de endorfinas, que son las principales responsables de la sensación de relajación. Puedes maximizar ese efecto recurriendo a las cremas o aceites esenciales a base de caléndula de Weleda, una marca de cosmética natural cuyos productos tienen un origen 100% natural.

De hecho, la caléndula es una planta que se usa desde hace siglos en la medicina natural para tratar diferentes afecciones. Es tan eficaz como el aloe vera para tratar la dermatitis del pañal, según reveló un estudio realizado en la Universidad de Kashan, y también sirve para hidratar la piel, es un excelente antioxidante y tiene un efecto relajante sobre el estado de ánimo, lo cual explica por qué se suele usar en muchos productos infantiles.

Caricias de Caléndula

3 tipos de masajes que le encantarán a tu bebé

1. Masajes relajantes

Los masajes relajantes son una opción excelente para calmar a tu bebé cuando está ansioso, llora demasiado o antes de dormir. Para ello, coloca a tu pequeño bocabajo sobre una manta cómoda, frota bien tus manos para que entren en calor y empieza masajeando la espalda de tu bebé con movimientos suaves y ascendentes, pero sin presionar la columna. Luego, coloca a tu bebé bocarriba y repite el procedimiento en el abdomen, pero realizando movimientos circulares, en el sentido de las manecillas del reloj. Si quieres obtener un resultado mejor, usa el aceite de caléndula, que tiene propiedades hidratantes y calmantes, además de estimular la actividad celular y prevenir la inflamación.

2. Masajes terapéuticos

Este tipo de masaje es perfecto para estimular el desarrollo y crecimiento de los bebés. Para comenzar, coloca a tu pequeño sobre una superficie suave y, mientras se acomoda, frota ambas manos para que se calienten. Empieza masajeando los pies con movimientos circulares y presta atención a cada dedo para estimular el desarrollo óseo. Luego, masajea las piernas de arriba a abajo y viceversa, desde los muslos hasta el talón para activar la circulación. Seguidamente, masajea el abdomen con movimientos circulares y el pecho, haciendo presión de adentro hacia afuera. Posteriormente, masajea las manos como hiciste con las piernas y, por último, voltea al pequeño y masajea su espalda, desde el cuello hasta los glúteos, sin tocar la columna.

3. Masajes estimulantes

Los masajes estimulantes contribuyen a activar la circulación infantil, a la vez que favorecen su desarrollo y estimulan la respuesta motora. Para realizar este tipo de masajes, coloca a tu bebé sobre una superficie cómoda, frota tus manos para que se calienten y comienza masajeando sus pies, haciendo movimientos circulares con los pulgares. Luego, toma una de sus piernas y realiza movimientos circulares, de fuera hacia adentro. Repite el procedimiento, con la otra pierna y ambos brazos. Si quieres maximizar el efecto de este tipo de masajes, usa productos a base de caléndula, los cuales suelen tener una acción inmunoestimuladora y antimicrobial.

Ten en cuenta que, aunque puedes aplicar estos masajes en cualquier momento del día, lo ideal es que esperes al menos dos horas después de que tu bebé haya comido para no afectar la digestión.

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