Cuando mamá o papá dice…

Cuando mamá dice

El respeto entre madres y padres es fundamental cuando estamos hablando de crianza. Sin darnos cuenta nos gusta compararnos con los demás sin caer en la cuenta de que cada uno lleva su ritmo y que hace las cosas lo mejor que sabe o que puede en un momento determinado. Por eso, hay algunas cosas que nunca estará de más recordar.

Es más, es primordial que tanto si eres padre, madre o como si no tienes hijos, te grabes en la mente algunas frases cuando escuches a una madre (o padre) decir ciertas cosas. ¿No sabes de qué estamos hablando? No pierdas detalle.

Si una mamá o papá dice… tú…

Para que te quede más claro a qué nos referimos con el respeto en la crianza, entonces no te pierdas algunos ejemplos que vamos a explicarte. Se trata de respetar a esa madre o padre, que está haciendo lo mejor que sabe en ese momento. Si tienes algo que decirle de forma cariñosa o constructiva, hazlo en el momento adecuado, pero no en el instante en que te está diciendo las siguientes frases.

Cuando mamá o papá dice:

“Mi hijo/a no come azúcar”.

Tú no le des dulces, ni aunque sea un poco, respétalo.

Cuando una mamá o papá dice:

“Mi hijo/a no usa pantallas de ningún tipo”.

Tú no le prestes tu móvil, ni la tablet. Ni aunque sea unos segundos. Respeta la decisión de esos padres.

Cuando mamá o papá dice:

“Mi hijo/a utiliza sillita en el coche”.

Tú no le lleves en el coche sin sillita, y si usa carrito, no le lleves en brazos, ni aunque sean unos minutos. Respeta la decisión de los padres.

Cuando mamá o papá dice:

“Mi hijo/a se baña a las 8 de la tarde y se acuesta a las 9”.

Tú debes respetar el horario como prioridad. No intentes cambiarlo, y menos por motivos egoístas. Respeta sus horarios.

Cuando una mamá o papá dice:

“Mi bebé se alimenta de lactancia materna de forma exclusiva”.

Tú no le des leche de fórmula ni nada que no sea leche materna. No insistas y respétalo.

Respetar decisiones padres

Cuando una mamá o papá dice:

“Mi hijo/a aún duerme en colecho con nosotros”.

Tú no juzgues, no critiques. Cada familia sabe lo que es mejor para todos.

Cuando una mamá o un papá dice:

“Le doy leche de fórmula a mi hijo y a los 6 meses alimentación complementaria”.

Tú no le juzgues, ni le critiques. Cada familia sabe lo que es mejor para ellos, y si deciden que la leche de fórmula y la alimentación complementaria a partir de los 6 meses es una buena opción, respétalo. Tampoco le des comida que los padres no le darían, pregunta siempre antes de hacer nada.

Cuando una mamá o papá dice:

“A mi hijo/a no le doy remedios caseros, lo consulto todo con el pediatra”.

Tú, respétalo y deja de dar consejos sin fundamento de ningún tipo.

Debes saber, que una madre o un padre tiene en sus manos la labor más difícil que es criar y educar a su hijo. Lo hace de la mejor forma posible, lo mejor que sabe en ese momento. Claro que puede equivocarse e intentará ser mejor cada día tanto por él/ella mismo/a como para sus hijos.

Nunca juzgues sus decisiones. Si quieres hacer algo productivo, acompaña con respeto y sé ayuda en lugar de obstáculo. No le hagas sentir nunca mal por las decisiones que tome… porque lo hace de la mejor manera posible.

No crees barreras en la crianza y rutinas de una mamá o un papá que sabe que criar no es sencillo. No confundas al pequeño que debe entender que su papá o mamá lo hace lo mejor que puede. Recuerda que hacer las cosas al revés de cómo marcan los padres es tirarles todo su trabajo por tierra y que tengan que empezar de cero. Respeta y si quieres acompañar está bien, pero no seas un obstáculo en la crianza de nadie.

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