Familia siempre será familia

Familia

Esta frase está muy arraigada en la mente de muchas personas, pero la realidad es que hay que romper con este pensamiento porque en ocasiones puede causar mucho dolor emocional. Hay vidas muy diferentes, y aunque la familia la une la sangre, no siempre la une las personas. Porque hay veces que los familiares están ausentes y entonces, sentirles como familia es muy complicado.

La familia hace pocas generaciones

Hasta hace pocas generaciones, era habitual que las mujeres tuvieran muchos hijos… a veces tantos, que la crianza se hacía muy complicada. Aunque nadie se quería dar cuenta, era lo normal. El hombre se iba a trabajar y la mujer se quedaba en casa a cargo de todas las tareas, los niños, las obligaciones diarias y cuando el marido llegaba a casa, ella debía recibirle con una sonrisa, la cena en la mesa y los niños tranquilos para que no le molestasen.

Una realidad que hacía que muchas familias fuesen infelices, aunque nadie se “diera cuenta”. Al tener tantos hijos y tan poca ayuda, los lazos familiares a veces se rompían por conflictos internos.

Por otra parte, y teniendo en cuenta las líneas anteriores, los árboles genealógicos eran tan grandes que siempre había algún tío o primo que nadie conocía porque la vida no se había encargado de cruzarle en el camino familiar. Familia que se conocía solo en entierros… y sí, era familia, pero, ¿familia a qué nivel? A ninguno, solo por apellidos y genética, nada más. Únicamente se trata de parientes.

La familia es mucho más que apellidos y genética

La familia es mucho más que tener parientes. Familia significa compartir experiencias, tiempo, sabiduría, ayuda, acompañamiento y amor, mucho amor. Es cierto que no importa si os veis más o menos durante el año, porque hay un lazo invisible que os une todos los días del año. Internet, las redes sociales y en definitiva, la tecnología…. Nos permite que todos estemos más cerca, aún sin estarlo.

Esto permite que cuando al fin se puede hacer una reunión, no parezca que haya pasado el tiempo. El lazo que os une sigue totalmente intacto, indestructible.

Pero, en cambio, cuando la familia está alejada emocionalmente, aunque viva al lado… no se preocupa, no quiere conocer a los tuyos… Se genera un dolor interno que en ocasiones, duele mucho. Es como un vacío interno causado por hermanos que no conocerán a sus sobrinos, por abuelos que se pierden el crecimiento de sus nietos, etc.

Familia amigos

En este caso, la familia no es siempre familia, ni mucho menos. No importa que se tenga la misma sangre si no te abren las puertas de su casa ni te permiten ser quien eres… ni se preocupan por ti.

En ocasiones, en la vida aparecen personas que sin tener tu misma sangre se convierten en familia. Son hermosas casualidades en la vida que te hacen ver la parte más bonita de las personas. Te preguntan si estás bien, si necesitas algo, si te pueden ayudar… es la familia que uno elige, y sin duda es la mejor familia que se puede tener.

Las personas que te suman y te aportan, son realmente tu familia, independientemente de si tienen tu sangre o no. Habrá familia que sí compartirá tu sangre porque realmente son parte de tu núcleo más íntimo.

Por otra parte, también habrá otra familia, escogida por ti, que no tiene tu sangre pero que la vida te la ha regalado porque te la ha puesto en tu camino y afortunadamente se ha quedado en ella. Son esos tíos y tías para tus hijos, que aunque no comparten apellidos sí que comparten grandes experiencias juntos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Ver información legal y reglas de comentarios