Familia

Dar a luz a niñas es menos doloroso que traer a niños al mundo, según la ciencia

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Parto de niñas menos doloroso
Jennifer Delgado

Jennifer DelgadoEducadora, psicóloga y psicopedagoga

Para la mayoría de las embarazadas, el parto es un momento especialmente doloroso. Sin embargo ¿sabías que 1 de cada 100 mujeres siente menos dolor que la media al dar a luz a sus hijos? Así lo demostró un estudio realizado en la Universidad de Cambridge, en el que analizaron la resistencia al dolor en un grupo de mujeres que no necesitó alivio al dar a luz. Los resultados revelaron que estas mujeres tenían un umbral del dolor más elevado a causa de una mutación genética en el gen KCNG4.

Sin embargo, no solo esa mutación genética puede atenuar las molestias durante el parto, existe otro factor que puede incidir en los umbrales del dolor al dar a luz: el género del bebé. Otra investigación, esta vez realizada en la Universidad de Granada en colaboración con el Hospital Clínico San Cecilio encontró que las gestantes que dan a luz a niñas no solo experimentan menos dolor durante el parto sino que las niñas sufren menos al llegar al mundo.

Niñas, mayor resistencia al estrés oxidativo y la inflamación en su nacimiento

El estudio, publicado en la revista científica Pediatric Research, encontró que las niñas responden mejor que los pequeños al estrés durante y después del parto. Para arribar a estos resultados, los investigadores analizaron muestras de sangre extraídas de la vena y la arteria del cordón umbilical de 56 neonatos, 29 niñas y 27 niños. Los análisis desvelaron que las niñas poseen unos sistemas enzimáticos más maduros y una mayor actividad antioxidante en el momento del nacimiento, lo cual mejora su metabolismo celular y reduce el daño oxidativo a las células.

Asimismo, segregan menos interleucina-6 y tnf-α, dos tipos de citoquinas pro-inflamatorias que regulan la actividad inflamatoria en el cuerpo, a la vez que intervienen en la respuesta inmunitaria y el crecimiento celular. En cambio, producen más citoquinas anti-inflamatorias que reducen los efectos perjudiciales de la actividad pro-inflamatoria y, en consecuencia, disminuye la inflamación en el cuerpo. Esto significa que no solo tienen una menor respuesta inflamatoria durante el parto sino que además, tienen un riesgo más bajo de desarrollar enfermedades relacionadas con un nivel de inflamación elevado, como por ejemplo, el autismo o la depresión.

Los investigadores consideran que la diferencia tanto en la señalización inflamatoria como el proceso oxidativo entre niños y niñas puede estar relacionada, entre otros factores, a las desigualdades en la proporción de tejido graso y su distribución en el cuerpo, así como a los niveles de las hormonas sexuales. En cualquier caso, todo apunta a que las niñas no solo sufren menos que los niños durante el parto, sino que son menos vulnerables a desarrollar enfermedades inflamatorias o a causa de daño oxidativo durante los primeros años de vida.

Madres de niñas, mejor preparadas para el parto y con mayor resistencia al dolor

Otro resultado interesante del estudio desveló que las madres que dan a luz a las niñas sufren menos durante el parto y tienen menos dolor. Tras analizar las muestras de sangre de las 56 madres que participaron en el estudio, los investigadores hallaron que las gestantes que daban a luz a niñas presentaban una mayor defensa antioxidante en su cuerpo antes del parto y, por tanto, un menor daño oxidativo en sus células tras dar a luz.

De la misma manera, observaron que la citoquina anti-inflamatoria sTNF-RII aumentó en las madres que dieron a luz a niñas antes del parto en comparación con las gestantes que tuvieron niños. Estas últimas presentaron mayores niveles de interleucina-6 y tnf-α, dos tipos de citoquinas pro-inflamatorias. Esto significa que las mujeres que dieron a luz a niñas no solo estaban mejor preparadas para afrontar el parto, sino que mostraron indicadores inflamatorios más bajos y, en consecuencia, experimentaron menos dolor en comparación con las gestantes que tuvieron un niño.

Parto niña

La explicación llega de la mano de un estudio australiano previo en el que se encontró que las madres que dan a luz a niñas tienen mayores niveles de oxitocina, así como un trabajo de parto más reducido. Se sabe que una mayor producción de oxitocina reduce el estrés oxidativo durante el parto y tiene un papel anti-inflamatorio muy importante.

Ser multípara, otro factor que puede influir en los umbrales del dolor durante el parto

La mayoría de mujeres experimenta menos dolor en el segundo parto. Para la segunda gestación también suelen tener un trabajo de parto más corto y fácil, así como una recuperación más rápida. Así lo corroboró un estudio realizado en la Universidad de Ibadán en Nigeria en colaboración con otras universidades y la Organización Mundial de la Salud en el que se encontró que la dilatación suele ser mucho más lenta y difícil en las primerizas en comparación con las mujeres que ya han tenido un parto previo.

Para arribar a estos resultados, investigadores de varios países analizaron la progresión del parto espontáneo de más de 5000 mujeres que dieron a luz de forma natural en Nigeria y Uganda. Los resultados mostraron que las primerizas pueden tardar hasta 7 horas en dilatar de 4 a 5 centímetros y más de 3 horas en progresar de 5 a 6 centímetros. De manera general, el trabajo de parto de una primeriza suele extenderse entre 8 y 18 horas mientras que el de una multípara oscila entre 5 y 12 horas, como corroboró la Guía de Práctica Clínica sobre la Atención al Parto Normal del Servicio Central de Publicaciones del Gobierno Vasco.

Entre otras razones se debe a que, tras haber experimentado un parto previo, el canal vaginal es más flexible y ofrece menos resistencia a la dilatación. Asimismo, la musculatura uterina suele responder mejor y, aunque tanto a la fase de dilatación activa como la expulsión no están exentas de esfuerzo, suelen ser más rápidas y, por ende, menos dolorosas. No obstante, vale destacar que cada mujer es un mundo y que hay gestantes a las que les resulta más difícil el segundo parto que el primero. De la misma manera que hay mujeres que sufren menos durante el nacimiento de un hijo que de una niña.

  • Lee, M. et. Al. (2020) Human Labor Pain Is Influenced by the VoltageGated Potassium Channel KV6.4 Subunit. Cell Reports, 32: 107941.
  • Díaz-Castro, J. et. Al. (2016) Gender specific diferences in oxidative stress and inflammatory signaling in healthy term neonates and their mothers. Pediatric Research, 80(4): 595-601.
  • Silva, D. et. Al. (2014) Environmental risk factors by gender associated with attention-deficit/hyperactivity disorder. Pediatrics, 133(1): 14-22.
  • Oladapo, O. et. Al. (2018) Progression of the first stage of spontaneous labour: A prospective cohort study in two sub-Saharan African countries. PLoS Medicine, 15(1): e1002492.
  • Servicio Central de Publicaciones del Gobierno Vasco (2010) Guía de Práctica Clínica sobre la Atención al Parto Normal. BI 2754-2010.

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