Salud

Toallitas húmedas, ¿por qué no son la mejor opción para limpiar a tu bebé?

Desmitificando las toallitas húmedas en el cuidado infantil

toallitas humedas bebé
Jennifer Delgado

Jennifer DelgadoEducadora, psicóloga y psicopedagoga

La irritación de la piel en la región del pañal, un problema que se conoce como “dermatitis del pañal”, es uno de los trastornos cutáneos más comunes en la infancia, fundamentalmente entre los 9 y 12 meses de edad. De hecho, se estima que alrededor de un 70% de los menores de dos años presentará uno o más episodios de dermatitis del pañal de diferente nivel gravedad.

Cuando la delicada piel del bebé, especialmente el estrato córneo, que es el responsable de la función barrera, se expone a la orina y las heces, se produce esta molesta afección que cursa con escozor y enrojecimiento, inflamación y molestias. La insuficiente secreción sebácea y sudorípara, la tendencia a la sequedad de la piel del bebé y la inmadurez inmunológica son otros factores que favorecen la infección.

Cambiar el pañal con frecuencia y lavar bien la zona son prácticas esenciales para evitar la dermatitis del pañal, por lo que muchos padres suelen recurrir a las toallitas húmedas para limpiar la zona. Sin embargo, quizá no sean la mejor opción para limpiar a tu bebé, sobre todo teniendo en cuenta que su piel es extremadamente delicada.

¿Cómo están hechas las toallitas húmedas para bebés?

Las toallitas desechables constan de una lámina base compuesta por el tejido principal. Su grosor, absorbencia y suavidad dependen de las diferencias en su composición, aunque como regla general suelen contener pulpa de madera, polipropileno, poliéster o una combinación de estos materiales.

Otra parte fundamental de las toallitas desechables es la fórmula, que no es más que los ingredientes de la solución que la mantienen húmeda y contribuyen a la limpieza. Cabe aclarar que en los últimos años los fabricantes de las toallitas para bebés se han esforzado por eliminar ingredientes potencialmente irritantes para la piel, como la metilisotiazolinona y el fenoxietanol.

De hecho, las toallitas húmedas para bebés contienen un elevado porcentaje de agua, aunque como el agua por sí sola no es suficiente para limpiar con eficacia, suelen incluir un tensioactivo suave que actúa como detergente y conservantes que evitan el crecimiento de microorganismos patógenos y garantizan que el producto no se contamine antes de que comiences a usarlo, contribuyendo a alargar su vida útil. 

Algunas toallitas húmedas para bebés también incluyen un sistema de ajuste de pH para que la solución mantenga un pH similar al de la piel infantil. Algunas marcas incorporan a la fórmula ingredientes beneficiosos para la piel que reducen el daño por fricción o facilitan la hidratación, como el aloe y la camomila.

Entonces, ¿por qué no deberías usar las toallitas húmedas para limpiar a tu bebé?

Existen varios motivos por los cuales es mejor limitar el uso de toallitas húmedas. La OCU, por ejemplo, recomienda usar las toallitas húmedas solo son cuando estás fuera de casa. Aunque son fáciles de llevar en la bolsa del pañal y sin duda son una opción conveniente para los padres en movimiento, “las sustancias de estas toallitas permanecen mucho tiempo en contacto con la piel, aumentando el riesgo de reacciones alérgicas”. 

La OCU aconseja comprar las toallitas diseñadas específicamente para bebés y evitar aquellas que tengan ingredientes como limonene, linalol, citronelol, eugenol y, por supuesto, etanol y el isopropanol, dos tipos de alcoholes que pueden irritar bastante la piel. También añade que las fragancias o perfumes no solo son innecesarios, sino que son altamente alergénicos, por lo que es mejor evitarlos. La regla general es que, si no queda más alternativa, hay que elegir toallitas húmedas con la menor cantidad de ingredientes posibles para minimizar el riesgo de que irriten la delicada piel infantil.

De hecho, debes tener en cuenta que las toallitas húmedas no matan los gérmenes porque no están diseñadas para ello. Tampoco eliminan completamente los residuos de la piel, pudiendo dejar restos que contribuyan a irritar la zona del pañal. Además, debes asegurarte de no frotarlas con fuerza en la piel del bebé ya que, por muy suave que sea la toallita, puede favorecer la irritación y el enrojecimiento de la zona, fomentando el desarrollo de la dermatitis.

toallitas húmedas alternativas

Por otra parte, aunque las toallitas húmedas sean muy prácticas y cómodas ya que se trata de un producto de usar y tirar, lo cierto es que causan un gran impacto en el medio ambiente y tienen un gran coste, sobre todo si se usan de manera sistemática.

Debes tener en cuenta que muchas toallitas húmedas contienen materiales no biodegradables, como el poliéster y plástico, lo que significa que pueden tardar años en descomponerse. Las versiones que contienen hasta tres cuartos de poliéster, por ejemplo, pueden tardar hasta 100 años en descomponerse y sus fibras sintéticas pueden terminar afectando a la fauna local. Si quieres reducir el impacto medioambiental de la crianza, una opción es recurrir a las toallitas biodegradables.

3 alternativas a las toallitas húmedas para limpiar a tu bebé

Las toallitas húmedas pueden ser una opción conveniente si estás fuera de casa, pero es importante elegirlas correctamente y evitar su uso diario. En su lugar, puedes limpiar a tu bebé recurriendo a:

  1. Agua y jabón. El agua y jabón de toda la vida es la alternativa más sencilla, pero también la más eficaz y respetuosa con el medio ambiente. Puedes dar a tu bebé un lavado rápido usando un jabón con un pH neutro, adecuado para su piel. Así te asegurarás de eliminar toda la suciedad sin recurrir a sustancias potencialmente irritantes o alergénicas.  
  2. Toallitas de tela. Puedes comprarlas o hacerlas en casa. Son toallitas reutilizables, generalmente con un lado de terciopelo de algodón y microfibra suave en el otro lado para el secado. Son particularmente cómodas cuando tienes prisa o sales a la calle ya que basta con mojarlas o llevar un espray para humedecerlas. Además, al ser lavables, son una opción viable para proteger el medioambiente.
  3. Esponja. También puedes limpiar a tu bebé usando una esponja. Asegúrate que sea suave y que no cause alergias ni irritaciones. De esta forma no solo podrás eliminar la suciedad, sino también las células muertas de la piel, dejándola más limpia y revitalizada. Para mantener la esponja limpia, tendrás que lavarla con agua fría después de cada uso y, una vez al día, con agua caliente y jabón. Para desinfectarla, basta con meterla dentro de la lavadora.

En cualquier caso, recuerda que siempre debes lavarte las manos antes y después de lavar a tu pequeño, además de cambiar los pañales con frecuencia para evitar que se acumulen la orina y las heces.  

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