Educación, Familia

Cambia patrones generacionales y tendrás una buena crianza

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patrones generacionales
Mª José Roldán

Mª José RoldánMaestra y Psicopedagoga

Ahora que eres padre o madre, es probable que te hayas dado cuenta de que en tu infancia no lo hicieron del todo bien en tu crianza, pero no busques culpables. Tu padres lo hicieron lo mejor que sabían en aquel momento y seguramente todo lo que hacían, lo hacían pensando que era lo mejor para ti. Claro está, estos patrones generacionales se pueden repetir… Y si sabes que no fue lo correcto, no cometas los mismos errores: aprende de ellos.

Aunque con tus hijos estés actuando de una forma que te resulta familiar, eso no significa que sea saludable para su desarrollo. Puedes cambiar esos patrones generacionales equivocados reconociendo que los experimentaste, que no fueron culpa tuya y que ahora, puedes escoger hacer algo diferente.

Cómo cambiar patrones generacionales

Los niños aprenden viendo a sus adultos de referencia, porque aunque parezca que no te escuchan a veces, podemos asegurarte de que te observan e imitarán tus actos. Para tener una buena crianza, debes poner esfuerzo y voluntad, y si realmente quieres hacerlo, lo conseguirás. Para ello, no olvides todo lo que te explicamos a continuación.

Anima a tus hijos a hablar sobre sus sentimientos

Los sentimientos son una parte fundamental del desarrollo del ser humano y se debe hablar sobre ello en el hogar desde que los niños llegan a este mundo. De esta manera se estará cultivando su inteligencia emocional, su empatía y sobre todo; su valor como persona. Si se sienten comprendidos sin duda se sentirán valorados por sus padres.

En este sentido, también es importante que tus hijos puedan ver en ti tus emociones. Explícales tus sentimientos para que vean que mamá y papá también sienten como ellos. Lo que importa es que se den cuenta de que entiendes tus emociones y que sabes gestionarlas. Esto les dará seguridad para confiar en tu guía cuando te necesiten.

Pide perdón

Si te equivocas, recuerda que eres una persona con tus virtudes y defectos y por lo tanto, también puedes errar. Pedir perdón a tus hijos siempre que sea necesario les hará comprender (y aprender) que eres responsable de tus acciones. Algo que imitarán en el futuro y que sin duda tiene un gran valor en la vida.

Pasa tiempo a su lado

Pasar tiempo a tu lado es el mejor regalo que puedes hacer a tus hijos. El tiempo es el tesoro más preciado de la vida. Si tienes poco porque debes hacerte cargo de muchas responsabilidades diarias, intenta que tus hijos sean parte de tus prioridades en tu tiempo libre. Piensa en cosas que podéis hacer y que a ellos les guste.

Enséñales resolución de conflictos

La vida no es un campo de flores, por eso, hay que enseñar a los hijos que dentro de la vida también hay problemas y que hay que estar preparados para cuando lleguen. En este sentido, enseñar a los hijos desde que son pequeños resolución de conflictos y el manejo de emociones intensas les permitirá estar preparados en la vida cuando lleguen las adversidades.

cómo romper patrones generacionales

Cuida una buena comunicación

La comunicación es fundamental en cualquier familia y es necesario para cuidar el vínculo afectivo que os une. Ten conversaciones profundas con tus hijos desde que son pequeños para que de esta manera, cuando necesiten tu consejo acudan a ti sabiendo que pueden confiar en tus palabras.

Permite que te corrijan

Tus hijos son tus verdaderos maestros de vida, así que no te enfades si en algún momento de la vida te corrigen. Acepta que puede que estén en lo cierto para que así, puedas tener un buen aprendizaje y por supuesto, dales las gracias por ver aquello que tú no te habías dado cuenta.

Sé su mejor ejemplo

Tus hijos necesitan que seas su mejor ejemplo, que hagas lo que quieres que aprendan… sé esa persona que querrías que en el futuro, cuando tú ya no estés, esté a su lado, es decir, que sepan escoger bien a la personas que formarán parte de su vida en el futuro. Sé esa persona que tus hijos necesitan que seas.

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