Método Montessori: ¿Es realmente elitista?

Metodo Montessori elitista

Los alumnos Montessori se destacan por ser personas fuertes y capaces. Son modelos de iniciativa, independencia, dignidad, desinterés, buen juicio y capacidad para trabajar bien con los demás. Desde médicos hasta atletas, músicos, panaderos, maestros, artistas, políticos, empresarios, diseñadores de ropa y más, son personas cuya educación les ha ayudado a alimentar sus pasiones y perfeccionar sus habilidades para encontrar su lugar en la sociedad”, indicó la Sociedad Estadounidense Montessori.

También citó algunas de las personas más famosas que han sido educadas siguiendo este método. El fundador de Amazon Jeff Bezos, el escritor Gabriel García Márquez, los fundadores de Google Larry Page y Sergey Brin, la cantante Taylor Swift y la actriz Helen Hunt son algunas de las personalidades más conocidas que han estudiado según los principios Montessori.

El interés que ha generado este método de enseñanza en las últimas décadas también ha hecho que muchas personas famosas matriculen a sus hijos en colegios Montessori, por lo que se ha extendido la idea de que se trata de una pedagogía elitista a la que solo tienen acceso unos pocos privilegiados.

¿Los centros Montessori son realmente tan caros?

Este método pedagógico fue creado hace 100 años por María Montessori, con el objetivo de luchar contra la rígida estructura que seguía la escuela pública y proporcionar a los estudiantes nuevas oportunidades de aprendizaje que respetaran su ritmo de desarrollo e intereses, a la vez que despertaran su curiosidad y ganas de aprender.

De hecho, el objetivo de Montessori nunca fue crear genios, sino dar a cada niño la oportunidad de desarrollar sus capacidades e intereses, de manera autónoma y con la ayuda de los otros. Su principal misión era ayudar a los niños a convertirse en personas más plenas, equilibradas y autosuficientes.

Es cierto que en los últimos tiempos la pedagogía Montessori se ha relacionado con nombres famosos que hacen pensar que se trata de una metodología al alcance de unas pocas familias adineradas, pero en Estados Unidos, por ejemplo, un país donde existe un mayor interés y una apuesta más fuerte por este tipo de enseñanza, hay más de 300 escuelas públicas que siguen el método Montessori.

En España no se conoce exactamente el número de guarderías y colegios que aplican los principios Montessori ya que en muchos casos su integración queda en manos de los docentes y la dirección del centro. De hecho, una de las principales trabas para implantar el método Montessori consiste en que no compagina con el modelo curricular que se aplica en España, donde no se contempla la mezcla de edades en las aulas, entre otras diferencias a nivel curricular y logístico. Esos obstáculos hacen que sea muy difícil aplicar esta metodología en los colegios públicos o privados.

Otro aspecto que frena la creación de centros Montessori y que aumenta su costo es el proceso de “acreditación”, aunque en realidad cualquier profesional puede abrir una asociación montessoriana sin arriesgarse a una demanda ya que desde la propia Asociación Montessori Española (AME) indican que “en la actualidad, no existe ningún organismo que reconozca ni acredite colegios Montessori”, a pesar de que no se descarta que en los próximos años se ponga en marcha un proceso de acreditación a través de AMI-USA en diferentes países.

Sin embargo, por el momento los costes no se elevan por el método educativo en sí o un proceso de homologación/acreditación, sino más bien por la gestión y organización de la guardería o la escuela infantil. La aplicación del método Montessori demanda que los docentes desarrollen los conocimientos teóricos, prácticos y actitudinales sobre las cuestiones generales de educación, contenidos y didáctica. También es necesario que el centro adquiera los materiales característicos de este sistema de enseñanza y garantice las actividades y la ratio de alumnos adecuados por aula, lo cual puede encarecer los precios. Como resultado, el precio de un centro Montessori puede oscilar entre los 7.400 y 9.000 euros anuales, incluyendo media pensión.

Escuela Montessori precios caros

La educación Montessori no se limita al aula: ¿Qué pueden hacer los padres?

Es importante que los padres tengan presente que el hecho de que un niño asista a un colegio Montessori no significa que será “exitoso” – según los estándares sociales actuales. Asimismo, un niño puede convertirse en un adulto “exitoso” siguiendo otros modelos educativos. De hecho, la educación es un proceso complejo y multideterminado en el que la familia desempeña un papel protagónico.

El método Montessori no se aplica exclusivamente en las aulas, sino que también se puede adaptar a los hogares para potenciar la creatividad, la independencia, la autoestima, el espíritu crítico, el respeto hacia los demás y las ganas de aprender de los niños. De hecho, más que un sistema de enseñanza, es una actitud ante la formación y el aprendizaje cuyo objetivo principal es que el niño crezca feliz, gane en independencia y sea capaz de pensar por sí mismo. Eso significa que los padres pueden educar a sus hijos según los principios Montessori.

La esencia del método Montessori es que los niños puedan desplegar todo su potencial en un ambiente respetuoso que facilite su crecimiento. En este sentido, los padres se convierten en orientadores y facilitadores de ese aprendizaje. Son los principales responsables de potenciar las capacidades del niño, garantizándole un ambiente seguro para que pueda explorar sus intereses.

Uno de los detalles más importantes para aplicar el método Montessori en el hogar es que los espacios estén adaptados para los niños, de manera que puedan acceder a sus juguetes y sus pertenencias cuando deseen y sin la ayuda de los adultos. Eso les permite ganar autonomía, realizar las tareas a su ritmo y, sobre todo, responsabilizarse por sus cosas.

En lo que respecta a los materiales educativos, los padres solo tienen que poner a disposición de los pequeños juguetes que les permitan aprender. Muchos de los materiales Montessori son muy sencillos, por lo que se pueden fabricar en casa y no es necesario gastar demasiado en ellos. No se trata de comprar muchos juguetes sino de elegirlos inteligentemente para que estimulen los sentidos, la creatividad y la imaginación infantil.

En cualquier caso, este método educativo presta atención especial al amor y la comprensión de los padres hacia sus hijos. Es una crianza basada en el respeto, la libertad, la responsabilidad y el establecimiento de pocos límites, pero claros, donde la confianza, la paciencia y la empatía se convierten en protagonistas.

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