Los hijos se tienen cuando se es feliz, no para serlo

Felicidad tener hijos

Desgraciadamente hay personas que piensan que encontrarán la felicidad al tener un hijo. Creen que todos sus problemas emocionales se esfumarán y que podrán centrar todo su amor en su hijo/a para que así, les devuelva la felicidad. Pero la felicidad no es algo que se encuentre de manera externa en el mundo, hay que encontrarla dentro del corazón.

No hay que tener hijos para encontrar esa felicidad o plenitud que tanto anhelas… Es fundamental encontrar todo eso antes de ser padres. Si no sabes por qué esto es así o pensabas tener hijos para culminar tu vida y tu felicidad, sigue leyendo porque esto te interesa.

Tener un hijo, ¿para ser feliz?

Hay parejas que ya sea porque llevan muchos años juntos o porque empiezan a sentir que su amor se está perdiendo y comienza a no tener sentido, deciden tener un hijo. Lo tienen para dar sentido a su vida en un momento en el que no saben muy bien qué camino seguir. También pueden tener hijos por presión social, para ampliar la familia porque era un deseo el tener un número de hijos concreto, etc.

Pueden ser muchos los motivos, pero cuando no se es feliz ni se siente plenitud existencial, entonces no nos va a hacer felices. De hecho, el verdadero sentido de ser padres, es otro y nada tiene que ver con buscar la felicidad propia a través de los demás.

Sentirte feliz para tener hijos

Por lo tanto, no hay que tener un hijo para ser feliz… ¡hay que sentirse feliz antes de pensar en tener hijos! No importa si eres hombre o mujer, es lo mismo para ti. Lo que realmente es necesario es que estés feliz contigo mismo/a y con la vida que llevas. De esta manera podrás compartir esa felicidad con tu hijo de forma verdadera. En caso contrario, compartirás con él unos sentimientos y una manera de ser algo más oscura… algo que ningún ser inocente merece.

Pensar que un hijo será el motivo completo para conseguir felicidad es absurdo, ya que no te harán tener una vida perfecta o idílica. Si tienes un hijo para sentirte feliz, llegará un momento en que sentirás emociones intensas y negativas que te harán cuestionar cosas sobre la vida e incluso sobre el amor que sientes por tus hijos. Te sentirás culpable y volverás, como el pez que se muerde la cola, al principio de tu tristeza.

Ser padres infelicidad

La felicidad antes de tener hijos

La felicidad no es un cofre del tesoro que puedas encontrar en un rincón del mundo, ni mucho menos. La felicidad, como te hemos comentado al principio, es algo que está dentro de ti y si la quieres encontrar solo tienes que disfrutar de la vida, de las pequeñas cosas, luchar por tus metas y sentirte bien contigo mismo y con las personas que te rodean.

A veces, hacer pequeñas cosas que te hagan sentir bien es suficiente, porque tu mente no sabe distinguir entre la felicidad que te da un chocolate o un paseo por la naturaleza de la que te da la llegada de un hijo. ¡Así es la mente! Por lo que, es fundamental que aprendas a disfrutar de esas pequeñas cosas para que cuando te sucedan las más grandes de la vida (como tener hijos), realmente puedas disfrutarlas y que tus hijos disfruten de ti toda su vida.

La felicidad es pasajera, va y viene… Esto significa que no vas a estar feliz las 24 horas los 365 días del año. Para poder sentir felicidad también hay que pasar por la tristeza. Así es la vida y hay que saber sacar la parte buena.

Ser padres, ¿felicidad o infelicidad?

Si quieres saber si ser padre o madre te traerá felicidad o no, la respuesta es que dependerá de ti. Hay personas a las que sí les aporta felicidad porque ya la tenían de antes, y a otras, que solo se estresan y lo pasan peor, porque no tenían una buena gestión emocional antes de serlo.

La felicidad individual no depende de tus hijos y tus hijos tampoco se merecen tener esa carga y responsabilidad sobre ti. Incluso hay personas que piensan que desde que tienen hijos son menos felices que cuando no los tenían por falta de tiempo, cansancio, la crianza, más gastos y responsabilidades, etc.

Hay una frase que es bueno que te repitas en la mente antes de tener hijos y si los tienes ya, trabaja en esto: Si los padres están felices, los hijos son felices.

Los hijos necesitan a sus padres fuertes, seguros de sí mismos, felices, sabiendo disfrutar de cada momento de la vida… Así podrán estar presentes en la vida de sus hijos y que éstos crezcan con una autoestima alta, seguros de sí mismos y siendo capaces de disfrutar de manera saludable del amor hacia sí mismos y hacia los demás.

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