Ni la culpa, ni la humillación, ni el abuso educan

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Existen muchas técnicas de disciplina. Se conoce la disciplina positiva como la más adecuada para poder criar a niños felices desde el respeto, la confianza, el amor… También con normas y límites necesarios para un buen desarrollo infantil. En la otra cara de la moneda, nos encontramos con otro tipo de disciplina, una que los padres deben olvidar porque se trata de una disciplina destructiva que solo hará que los niños crezcan inseguros y con baja autoestima.

A continuación vamos a comentarte algunas técnicas destructivas que nunca debes utilizar en la educación de tus hijos, bajo ningún concepto.

¿Culpable de imponer la culpa?

Si bien hay un aspecto positivo de la culpa (aprender a sentirse culpable cuando estás haciendo algo mal es un aspecto importante del aprendizaje del autocontrol), imponerle culpa a tu hijo le hace sentir resentido y demasiado autocrítico.

Si tu hijo siempre recibe comentarios negativos al tener un mal comportamiento (en lugar de reflexionar), piénsalo bien porque no querrás que tu hijo se sienta mal para siempre y que su autoestima quede socavada por culpa de una herida emocional difícil de curar. Aunque estés enfadado con tu hijo, te podemos asegurar que las palabras hirientes no son nunca una buena idea para la educación de un hijo.

¿Por qué otros padres maravillosos sí utilizan la culpa para disciplinar a sus hijos? A veces los padres lo hacen porque es lo que hicieron sus padres con ellos. Es un intento de despertar empatía… pero te vamos a decir la realidad: no funciona.

La culpa es especialmente destructiva cuando se impone a los niños al comienzo de la adolescencia, cuando ya son profundamente autoconscientes y pueden sentirse despreciados.

humillar niño

La humillación duele

La humillación (y con esto me refiero a esas formas de castigo anticuadas como hacer que un niño se ponga de pie en un rincón con una gorra de burro, se baje los pantalones y lo azotes en público, se lave la boca con jabón o lo mandes a la cama sin cenar) desgasta la autoimagen y el respeto propio de un niño.

Le enseña a un niño que no le valoras. Respeta a tu hijo: su cuerpo, su mente y su honor. Nunca subestimes el daño que se puede hacer humillando a un niño. Uno de los desencadenantes más comunes del suicidio en niños y adolescentes es una experiencia humillante. Su sentido del yo es una flor muy delicada, fácilmente pisoteada… por lo que debes cuidarlo como tu más preciado tesoro.

El abuso es delito

Existen dos tipos de abuso, está el abuso físico y el verbal. El físico es delito y el verbal debería serlo. No corrijas ni regañes a tu hijo frente a sus amigos (a menos que lo estés riñendo a todos por mala conducta). Hacer que tu hijo se sienta mal frente a otras personas es vergonzoso y puede ser humillante. No lograrás tu objetivo de corregir el mal comportamiento de una manera positiva y respetuosa. Si tienes que decirle algo, que sea en privado.

Jamás le sacudas porque puede causarle daños permanente, nunca pongas la mano encima a un niño, no es justificable de ninguna manera. ¡Pórtate bien! Independientemente de cómo te sientas con respecto a la disciplina física, no hay duda de que nunca es aceptable golpear, sacudir, abofetear la cara o las manos, azotar, tirar del cabello, quemar, atar o cualquier otro ataque físico a los niños, sin importar lo que ocurra… no importa lo enfadado que estés.

No importa lo que pretendas: enseñarle a tu hijo una lección, corregirlo o vengarte de él. No importa cuál sea tu intención, el abuso físico causa un daño terrible. Los niños que han sufrido abuso físico pasan años lidiando contra la baja autoestima, problemas de salud mental y de comportamiento. A menudo se convierten en parte de un ciclo de violencia, ya que también comienzan a crear delincuencia y a tener patrones violentos como personas abusadoras y/o víctimas. Si tú o cualquier otra persona en la vida de tu hijo está recurriendo al abuso físico para manejar a tu hijo, necesitas cambiar estos patrones, y para hacer esto, necesitas ayuda y apoyo, de manera inmediata.

Un comentario
  1. Jesús
    Jesús dice:

    Buenas noches
    No soy partidario de los azotes e insultos.
    Ni tampoco de humillación hacia el niño/niña.
    Siempre dependerá de la situación y el enfoque que le demos segun nuestro criterio.
    Me ha gustado mucho.
    Gracias por hacerme ver que hay mejores maneras
    Un saludo

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