Síndrome del emperador o del niño tirano

Cómo es el niño con síndrome del emperador

Síndrome del emperador o del niño tirano

“No puedo con mi hijo”, ¿alguna vez has dicho esta frase? Entonces es posible que tengas un niño tirano en casa. Un niño tirano es un niño con cara de ángel experto manipulador para que los demás hagan lo que él quiera y si ve que no puede conseguirlo, es experto en crear un infierno en el hogar hasta salirse con la suya. No le importa hacer daño, no le importa que los demás sufran, su único objetivo es que él sea el rey de la casa… a toda costa.

Si tu hijo es el que impone la ley en casa y sus rabietas (o ataques de ira) agotan tu paciencia es posible que el Síndrome del emperador sea algo que debas conoces, puesto que es un fenómeno cada vez más frecuente en la que los niños dominan a los padres, los someten y son como esclavos para ellos.

El niño tirano

El niño tirano no nace así, se hace. Aunque no existe ningún cuadro clínico con el “Síndrome del emperador” como nombre, se utiliza esta expresión para referirse a aquellos niños que tienen unas características comunes en su comportamiento, así como:

  • Insensibilidad emocional
  • Poca o ninguna responsabilidad
  • Inmune a los castigos
  • Dificultades para desarrollar sentimientos de culpa
  • Falta de apego a los padres u otras personas
  • Culpa a los padres de cualquier cosa o de su comportamiento permisivo
  • Culpa a los padres de ser demasiado protector
  • Egoísta
  • Baja tolerancia a la frustración
  • Desobediente
  • No controla sus emociones

Estos niños viven en extremo la sociedad consumista, la sociedad individualista y querer las cosas de forma rápida e impulsiva. Si quieres algo, los demás deben conseguírselo en cuanto abren la boca para pedirlo.

Existen algunos investigadores que hacen hincapié en causas genéticas para explicar este síndrome, pero una de las causas más probables para que esto ocurra puede ser una predisposición genética, pero sobretodo, debido a los cambios en la sociedad y en la familia.

niño tirano

Por ejemplo, hoy en día y a causa de las exigencias de la sociedad, hay padres que no tiene tiempo ni ganas para poner límites a sus hijos. Estar mucho tiempo fuera de casa y las ausencias en la vida de los pequeños, hace que los padres tengan sentimientos de culpa y sean más permisivos o sobreprotectores con sus hijos, una actitud que no les beneficia en absoluto a los pequeños. Además, si todo esto se combina con una disminución del afecto, una pérdida de contacto corporal, un tiempo de calidad con los hijos que brilla por su ausencia, cuando se les hace todo o se les compra todo sólo por no escucharles… es todo una bomba de relojería que empieza a formar al niño tirano.

Cuando se va de las manos

Un niño tirano puede convertirse cuando la crianza no es flexible ni coherente. Por ejemplo:

  • Una crianza demasiado permisiva. Los padres permiten a los hijos todo y les hacen todo. Los niños crecen pensando que los demás están ahí para servirles y satisfacer sus necesidades, sean cuáles sean.
  • Una crianza demasiado autoritaria. Cuando existe una crianza demasiado autoritaria los niños pueden crear una coraza emocional para dejar de sufrir o para que no les hagan daño. Es cuando entra en juego las manipulaciones y las agresiones físicas y verbales. Las luchas de poder se vuelven una constante.
  • Una crianza dudosa. Cuando un padre quiere imponer disciplina pero no sabe hacerlo, cuando un día intenta ser autoritario pero al día siguiente es permisivo… esto sólo hará que el niño se sienta confundido y no sepa qué se espera de él. Esto también puede ser un factor de riesgo para que un niño desarrolle el síndrome del emperador.

En cualquiera de estos casos, los niños negociarán todos los límites a través de rabietas, agresiones o lo que sea necesario para conseguir lo que quieren y dejar claro que sus padres no son buenos y que no les quiere. A medida que el niño crece dejará de respetar a la figura adulta, algo que puede complicar la adolescencia. En este momento hay más peligro de que empiecen las agresiones físicas hacia los padres si no han comenzado antes, y éstos empezarán a cogerles miedo y a darles todo lo que piden sólo por no escucharles, algo que alimentará su conducta tirana.

4 comentarios sobre “Síndrome del emperador o del niño tirano

  1. Reme Gomez dice:

    Muchas gracias M Jose.
    Soy maestra de un centro de infantil y primaria y desde hace 8 años directora.
    Te puedo asegurar que cada vez son mas los niños y nińas que muestran estas actitudes.
    El problema es que los padres no quieren ser consecuentes con lo que estan haciendo .
    Y mucho menos de nuestras advertencias.
    Y lo peor:Si exponen estos casos a los pediatras de los niños no les expresan la realidad del problema porque,probablemente lo desconocen o no se teata con antibiotico.
    Gracias nuevamente y lo difundiré todo lo que pueda.

    • Mª José Roldán dice:

      Muchas gracias Reme por tu comentario. En breve hablaré sobre cómo lidiar con estos comportamientos en casa y bueno, hablar un poquito más para poder ayudar a las familias a darse cuenta de lo que ocurre y por qué ocurre. Entiendo perfectamente lo que comentas, porque como profesional también me he encontrado con situaciones así. Es importante que la información llegue a las familias para que puedan entender qué está ocurriendo. Muchas gracias por la difusión. Además, si conoces casos que necesitan orientación más específica, puedes comentarles que desde Etapa Infantil tenemos el servicio de Escuela de Padres, donde atendemos casos y damos pautas a los padres que así nos lo demandan. Muchas gracias de nuevo, Mª José :)

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Reglas para comentar en Etapa Infantil

Etapa Infantil es un blog plural abierto a los padres, educadores y todas las personas interesadas en la crianza y la educación de los niños. Nos gusta dialogar porque pensamos que el debate enriquece. No obstante, también es necesario mantener cierto orden en la web. Por eso, antes de escribir un comentario, te recomendamos que leas las siguientes normas:

  • No escribas comentarios ofensivos, difamadores, vulgares o que puedan considerarse como un ataque personal. Si vas a expresar una opinión diferente, que sea de forma respetuosa.
  • No envíes SPAM ni hagas comentarios con fines publicitarios. Si vas a incluir un enlace, cerciórate de que realmente aporta valor a la lectura.
  • Asegúrate de que el comentario se corresponde con el tema del artículo. Si no es así, busca el artículo correspondiente. En el blog hemos tratado muchísimas temáticas.
  • Sé breve, no escribas comentarios muy largos. Ten en cuenta que nuestro tiempo es limitado y nos resulta más fácil responder si eres conciso.
  • Utiliza adecuadamente el castellano, recuerda que todos los lectores deben entender lo que escribes.
  • No escribas en mayúsculas, es como si estuvieras gritando y resulta incómodo de leer.

¡Gracias por compartir tus opiniones y experiencias!