Educación

¿Quieres saber si una persona es feliz? ¡Mira su forma de vestir!

La manera de vestir de una persona nos dice mucho sobre ella y las que son felices, tienen una tendencia en común.

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Nuria Capdevila

Nuria CapdevilaMaestra y pedagoga

No debemos mezclar nunca la elegancia con la humildad. No es necesario gastar una gran cantidad de dinero cada mes para renovar el armario, para intentar aparentar algo que no somos o que no tenemos. El buen gusto está relacionado con la sencillez y como dijo Coco Chanel, la simplicidad es la clave de la elegancia.

Soy feliz: mi ropa es secundaria, mis hijos son lo primero

A veces, nos olvidamos de que la esencia es mucho más importante que la presencia. Son muchísimas las personas que creen que ir siempre elegantes les hace ser mejores que otras personas. Sin embargo, la realidad dista mucho de ello.

Por ejemplo, las mamás tienen mucho menos tiempo para arreglarse, pues antes van las necesidades de sus hijos. Y esto no quiere decir que no se cuiden. Simplemente, indica que tienen otras tareas y responsabilidades que deben atender antes de poder dedicar horas a ir a la tintorería o a la peluquería. Sin embargo, esto no implica que no mantengan una apariencia pulcra y arreglada.

Por otro lado, no debemos olvidar que ir a la peluquería, comprar ropa cara, o mantenerla siempre planchada y libre de manchas implica gastos. Lo cierto es que cuando se tienen hijos, los gastos se multiplican y, una vez más, sus necesidades van siempre antes que los caprichos.

Con todo, la mayoría de las mamás se sienten orgullosas de dejar de lado la ropa cara y otros cuidados ante las necesidades de sus hijos. Y no solamente hablamos de dinero, sino que esto también les permite pasar más tiempo al lado de sus pequeños y disfrutar de la familia que han creado.

Me amo lo suficiente para no tener que aparentar

Las apariencias fingidas suelen provenir de una falta de autoestima y ante la necesidad de ir siempre de veintiún botones debemos preguntarnos si se debe a ello o, por el contrario, es nuestra filosofía de vida.

Una cosa es que el trabajo nos exija estar elegantes todo el tiempo, o que simplemente tengamos suficiente tiempo para ello y nos guste. Otra muy distinta es que lo hagamos pensando que, de este modo, vamos a dar una mejor impresión, que vamos a ser completamente diferentes o, incluso, mejores que los demás. Si alguien justifica el gasto y el tiempo necesarios para vestir siempre con ropa de marca o estar bien arreglados bajo esta premisa, es importante reconocer que esto es un error.

La sencillez no significa tener una vida inferior o ser una persona peor. Por el contrario, representa la posibilidad de enfocarse en otras cosas importantes y dedicar nuestros recursos a ellas.

Las ventajas de vestir de manera sencilla: disfrutar de la vida es una de ellas

Aunque no lo parezca, aquellas personas que han aprendido a vestir de forma sencilla son de las más felices con las que nos podemos encontrar. El hecho de no perder tiempo en ir de compras a tiendas selectas o invertir mucho tiempo en el cuidado de las prendas, nos ofrece muchísimas más horas para dedicarnos a lo que sí es valioso: cuidar nuestra salud, relaciones y familia.

Al ser capaces de desprendernos de esta necesidad y poder cultivar mejores relaciones, nos sentiremos mucho más plenos y, sin duda, estaremos mucho mejor de salud, como indican algunos estudios. La salud está en la felicidad y no en las posesiones: importante tenerlo en cuenta.

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Madres sencillas, niños felices

Una madre que lleva los niños a la escuela cada día, que los acompaña a las actividades extracurriculares, les ayuda en sus tareas y, además, se ocupa de la casa, no es una mujer que tenga mucho tiempo libre. Y aún menos, si trabaja.

Conciliación: ¿es posible en la actualidad?

La sociedad en la que vivimos no es de las que más facilidades ofrece a la hora de conciliar trabajo con familia y esto es un hecho. Pocas son las familias que tienen los recursos necesarios para que uno de los progenitores pueda quedarse en casa, y es esta necesidad de salir ambos a trabajar la que no permite una buena conciliación. Además, también es necesario destacar que no todos los recursos de las familias son los mismos, por lo que las opciones y posibilidades tampoco son las mismas. Entonces, ¿la felicidad de una familia depende de los recursos? En parte, sí. Pero no son lo único importante.

La ropa de marca y las vacaciones, ¿son imprescindibles?

Incluso las familias con menos recursos se las apañan para poder estar con sus hijos y darles una buena vida ajustando los otros gastos. Quizá no puedan permitirse ropa de marca o quizá no puedan irse de vacaciones. Pero seguramente pueden pasar tardes inolvidables en el parque o jugando con sus hijos en casa. Y aquí es donde se encuentra la felicidad, propia, la de la familia y, sobre todo, la de los niños.

Los juguetes y la ropa: ¿Determinantes en la felicidad de los niños?

¿Son los niños más felices por la ropa que llevan? ¿Les ayudará a ser mejores personas en el futuro mantener siempre una apariencia impecable? Lo cierto es que no. Lo que realmente necesitan los niños para crecer sanos y felices es el cuidado, la compañía y la guía de sus padres. No la ropa cara ni tener miles de juguetes. En el futuro, no recordarán lo que tuvieron, sino a las personas que estuvieron a su lado.

En definitiva, no existe una relación directa entre la ropa cara y una mejor calidad de vida. De hecho, reconocidos expertos en el estudio de la felicidad, como Martin Seligman o Daniel Goleman, recomiendan un estilo de vida tranquilo y placentero, alejado de las presiones sociales asociadas a las posesiones materiales y la ropa cara. No obstante, estos mismos expertos sí enfatizan la importancia de encontrar un trabajo que se adecúe a las necesidades y preferencias personales, así como la de cultivar relaciones sociales saludables y dedicarse tiempo a uno mismo.

Por tanto, en lugar de enfocarse en apariencias externas, debemos priorizar el tiempo de calidad, el cuidado personal y la felicidad de nuestra familia. Esos son los verdaderos componentes de una vida plena y significativa.

Para obtener más información sobre la importancia de vivir una vida simple y auténtica, ve este video en YouTube:

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