Mi familia ilumina mi vida

amor familiar

Sin la familia la vida no sería lo mismo… sería solitaria e insegura. La familia está (o debería estar) a tu lado tanto en los buenos momentos como en los no tan buenos. Hay quienes piensan que la sangre es la única con el valor suficiente para crear una familia, pero nada más lejos de la realidad. Lo que verdaderamente crea una familia y la mantiene unida y fuerte, es la lealtad y el amor entre unos y otros. Un amor real, incondicional y difícil de igualar.

La familia es tu sustento emocional

La familia ofrece cobijo y sustento tanto físico como emocional. Para que una familia se sienta unida es muy importante pasar tiempo de calidad juntos, vivir experiencias comunes, disfrutar de la risa, que haya una actitud de respeto, etc. Es necesario que exista complicidad y reciprocidad de sentimientos, lo que hace que las personas se unan emocionalmente aún más cada día.

Es más que probable que en algún momento de tu vida hayas sentido como una persona que no es de tu familia genética la sentías como de tu propia familia. Esto ocurre porque se gana un puesto muy importante en tu corazón. Porque en ocasiones, la sangre no hace familia, ni tampoco los genes… Hay veces que la familia se escoge y se forma a través de las amistades.  Aunque también existen seres peludos que se ganan un gran puesto en tu corazón y que por supuesto, también son parte de tu familia, nos referimos a tus mascotas.

No siempre es un camino de rosas

Como personas que somos, en una familia también ocurren conflictos. No hay ninguna familia “perfecta” en todo el mundo, pero lo que importa es que esos conflictos se sepan solucionar de la mejor manera posible, con unión y con la fuerza suficiente para poder vencer las adversidades que se vayan presentando.

¿Es el azar lo que permite que una familia de sangre pueda establecer un buen vínculo emocional? Todo el mundo conoce algún caso de familias que no se aguantan, que son conflictivas y que conviven con más sentimientos negativos que positivos dentro del hogar. No es cuestión de azar, es cuestión de actitud, educación y trabajo. Porque el amor no aparece de la nada, el amor se debe conseguir, trabajar y ser consistente para que se mantenga. El amor se construye a través de buenos deseos, buenas emociones, experiencias y vivencias. Cuando no hay amor en una familia o los comportamientos son tóxicos, entonces la familia puede hacer mucho daño en el corazón de las personas.

familia sustento emocional

Cuando existen conflictos familiares es primordial entender que hay situaciones que se pueden cambiar y que hay que entrar en acción para conseguirlo, pero que hay otras que es mejor aceptar porque por mucho que se intente, no cambiarán jamás. Si tienes un vínculo con un familiar atado al sufrimiento es mejor cortar ese vínculo para poder avanzar.

Si necesitas sanar el sufrimiento familiar que estás viviendo solo te queda aceptar esa realidad, entender que no todos somos iguales y que no tienes que alimentar ese vínculo emocional que solo te hace daño.

El amor familiar es como una planta

Para que el amor familiar (con sangre o sin ella de por medio) crezca, debe compararse con una planta a la que debes cuidar para que no se muera. A las plantas hay que regalarlas cada día la cantidad suficiente para que se mantengan saludables. Si las riegas mucho sus raíces se pudren y si no las riegas nada… se secan y se mueren.

Con el amor en la familia (y con cualquier relación interpersonal) pasa lo mismo. Se necesita “regar” teniendo en cuenta las cantidades adecuadas de: reciprocidad, comunicación, honestidad, paciencia, lealtad, tiempo y compromiso.

¡Permite que tu familia ilumine el camino de tu vida!

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