Hablar de sexo con tu hijo: ¿Cuándo y cómo hacerlo?

Hablar sobre sexualidad con mi hijo

Más temprano que tarde los padres deben enfrentarse a uno de los retos más difíciles en la educación de los hijos: hablar de sexo con los niños. Un desafío que algunos prefieren evitar a toda costa mientras que otros intentan retrasarlo el máximo tiempo posible. Sin embargo, si en realidad quieres educar a niños sexualmente responsables, es importante comenzar a hablar con ellos sobre este tema desde una edad temprana. De esta manera, no solo desarrollarán una sexualidad más sana y gozarán de una mayor autoestima, sino que probablemente también mantengan relaciones más saludables y responsables cuando crezcan.

¿Cuál es el mejor momento para hablar de sexualidad con tu hijo?

Alrededor de los 2 y 3 años los niños empiezan a desarrollar su identidad sexual. Esto significa que empiezan a ser conscientes de sus órganos sexuales, las sensaciones de su cuerpo y sus emociones, pero también de las del sexo opuesto. De hecho, es probable que descubran y empiecen a tocarse sus partes íntimas cuando están en el baño o presten especial atención al cuerpo de sus padres si los ven desnudos. A esta edad los niños ya empiezan a interesarse por la sexualidad, por lo que es un buen momento para comenzar a introducir el tema.

Lo ideal es aprovechar cualquier momento cotidiano para hacer referencia a la sexualidad. Por ejemplo, mientras los niños están en el baño puedes aprovechar para enseñarles las partes íntimas del cuerpo y transmitirles la importancia de que los demás respeten su derecho a la privacidad. También puedes apoyarte en cualquier película o cuento infantil para hablar abiertamente sobre el tema y mostrarte dispuesto a responder las dudas que los niños tengan al respecto. La idea es normalizar este tema y abordarlo con naturalidad para que los niños crezcan libres de estereotipos y tabúes sobre su sexualidad.

A medida que los niños crecen puedes empezar a hablar con ellos de temas más complejos, como las relaciones sexuales o la gestación. Por ejemplo, puedes aprovechar la noticia de un embarazo para explicarles cómo se forman los niños o utilizar el fragmento de un beso en una película para hablar sobre las relaciones amorosas. Eso sí, utilizando siempre un lenguaje adecuado al nivel de desarrollo infantil, de manera que puedan entender con facilidad lo que les quieres transmitir.

En cualquier caso, aunque los niños sean pequeños evita utilizar términos infantilizados y en su lugar recurre a los estandarizados para hacer referencia por ejemplo a la “vulva” o el “pene”. Es importante que los niños se familiaricen con estos términos desde una edad temprana y que los utilice con naturalidad si quieres que tengan una relación sana con su cuerpo y su sexualidad.

Cinco claves que debes tener en cuenta al hablar sobre la sexualidad con tu hijo

1. Toma la iniciativa

Muchos padres esperan que sean los niños quienes hagan las primeras preguntas sobre su sexualidad o el sexo para abordar este tema. Sin embargo, es importante tener en cuenta que no todos los niños son iguales y mientras que algunos son más atrevidos y se animan a preguntar más fácilmente, hay niños más tímidos a los que les resulta difícil hablar sobre estos temas.

Por eso, esta responsabilidad debería recaer en manos de los adultos, que deberían ser quienes den el primer paso y empiecen a educar sexualmente a sus hijos desde una edad temprana. Una manera sencilla de romper el hielo consiste en indagar en lo que los niños ya saben sobre la sexualidad y/o el sexo, así podrás conocer sus principales inquietudes e intereses al respecto.

2. Anticípate a cada etapa del desarrollo

A partir de los 8 o 10 años el cuerpo infantil cambia muy rápido. A las niñas les empiezan a crecer los pechos, sus caderas empiezan a ensancharse y un poco más adelante comienzan a menstruar mientras que los niños notan cómo van creciendo sus genitales, cómo algunas partes de su cuerpo se cubren de un fino vello y su voz se hace más aguda.

Ante estos y otros cambios físicos y psicológicos, los niños pueden asustarse o sentirse confundidos y no saber qué hacer o cómo reaccionar. De hecho, en algunos casos pueden experimentar vergüenza, llegando a sentir cierta sensación de rechazo o aversión ante esos cambios. Por eso, es importante que los padres se anticipen y hablen con sus hijos sobre las transformaciones que les aguardan en cada etapa del desarrollo, una manera de prepararlos para lo que está por venir.

3. Ofrece información sencilla y clara

A veces los padres creen que para hablar de sexo o sexualidad con los niños es preciso mantener una conversación seria y extensa al respecto. Sin embargo, la mayor parte de las ocasiones esto no es necesario. Hasta alrededor de los 10 años, a la mayoría de los niños les resulta difícil seguir un discurso demasiado largo o enrevesado ya que pierden la concentración con mucha facilidad, por lo que dedicar mucho tiempo a hablar de estos temas no solo sería improductivo sino también contraproducente.

La idea consiste en abordar la sexualidad de manera sencilla y clara, sin brindar demasiados detalles que puedan resultar incómodos para los niños o que no necesiten saber en ese momento. Por ejemplo, al explicarles de dónde vienen los niños, puedes decirles que los padres crean a sus hijos en un momento íntimo de amor en el que deciden juntar una parte de cada uno para crear a los niños. Es una manera sencilla de hacer referencia al acto sexual sin ofrecer demasiados detalles que los niños no deberían dominar a una edad tan temprana.

Hablar sexo hijo

4. Muéstrate abierto/a a responder sus dudas

Cuando se trata de hablar de sexo y sexualidad con los niños la actitud que asumen los padres cuenta más que la información que brindan. Evitar las preguntas de los niños con evasivas, impedirles que hablen sobre el sexo o la sexualidad en casa o responder a sus inquietudes con un lenguaje demasiado infantilizado puede transmitirles a los niños la idea de que el sexo o la sexualidad son temas tabúes.

En cambio, hablar de manera desenfadada sobre estos temas en casa, como si se tratase de cualquier otra temática cotidiana, utilizar los términos adecuados, llamando a cada cosa por su nombre, y mostrarse abierto a responder cualquier duda que tengan los niños al respecto, les ayudará a abrazar su sexualidad de manera natural y a mantener a raya los estereotipos.

5. Transmíteles a los niños valores sobre el sexo y la sexualidad

Cuando se trata del sexo no solo es importante educar a los niños para que desarrollen una sexualidad saludable y responsable, también es fundamental transmitir valores positivos al respecto. Por ejemplo, los niños deben aprender a aceptar las sensaciones y las emociones que experimentan a medida que crecen, incluso, aunque vayan en contra de la “norma social”. También deben aprender a aceptar a los demás tal como son, sin intentar cambiarles ni burlarse de ellos.

A medida que crecen, los padres deben enseñarles a sus hijos a hacer respetar sus preferencias y orientación sexual, pero también a respetar la de los demás. Deben aprender que no solo es importante lo que ellos quieren o sientan, sino también lo que las otras personas de su alrededor quieren. Solo así, estarás educando a niños respetuosos y responsables sexualmente.

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