No te preocupes, tu hijo…

No te preocupes hijo

Desde que una mujer se convierte en madre la vida le cambia para siempre. Las preocupaciones por el bien de los hijos aparecen desde el momento en que una mujer se queda embarazada y empieza a cuidar su salud más de lo habitual. No la cuida solo por ella misma, lo hace por el ser que está creciendo en su vientre. Lo mismo ocurre con la lactancia materna, una madre cuida mucho su alimentación y su salud para que la leche sea de calidad para su bebé…

Parece que todo lo que ocurre en las madres son preocupaciones. La cabeza de una madre siempre está funcionando, pensando en qué pasará…. ¿Por qué aún no ha dejado el chupete? ¿Por qué no ha empezado a hablar? ¿Y si tiene problemas en el colegio? ¿Y si tiene problemas de integración? ¿Y si no es el más listo de la clase? ¿y si…?

No te preocupes…

No te preocupes madre, porque tu hijo hablará antes o después. Quizá tenga dificultades pero lo hará… Será capaz de mantener una conversación contigo y te dolerá la cabeza porque no callará.

El chupete un día ya no lo querrá más y podrás tirarlos a la basura sin preocuparte más por el desarrollo de su dentadura. Si ahora le ayuda a calmarse, no tienes por qué quitárselo, aún es un bebé.

No te preocupes tanto por cuándo dejará los pañales, porque lo hará. ¿Has visto algún niño de 10 años que no tenga ningún tipo de discapacidad o enfermedad y que use pañales? No. Porque tu hijo cuando se sienta preparado, los dejará… Solo tienes que estar atento a sus señales y respetar su ritmo.

Tu hijo dejará la lactancia materna cuando menos te lo esperes y te sentirás mal por haber querido hacerlo tan pronto. Esas malas noches que te hacen estar tan cansada al día siguiente se acabarán de repente y tu hijo dormirá solo en su dormitorio la noche entera… Y echarás de menos cuando te buscaba en tu cama para acurrucarse a tu lado.

Preocupaciones madres

Crecerá y se hará su propio almuerzo para el cole, ya no llorará cuando se separe de ti y llegará un momento en que te dejará en paz. Entonces, recordarás todas esas veces que deseaste silencio y que no había manera de que callase. Esos días que te dolía la cabeza querrás que vuelvan porque eso significaría que tus hijos estarían más a tu lado y menos a su aire.

Crecerá y comenzará a tener comportamientos que quizá no estén dentro de tus valores pero no podrás sentarle en una silla a reflexionar por eso, porque será más mayor y tendrá su propio criterio y su pensamiento ante las cosas que le suceden. Te darás cuenta de que es capaz de amar a otras personas en su vida y eso, aunque disimules, te partirá el corazón. Te darás cuenta de que te pasa en altura y que ahora cuando te falta el sueño no es porque te despierta a mitad de la noche, es porque estás tú despierta a mitad de la noche esperando a que llegue a salvo a casa después de estar con sus amigos.

Un día tu hijo estará en la universidad o en su casa y necesitarás un abrazo pero entrarás a su dormitorio y no estará. Por eso, no tengas prisa en que crezca, no te preocupes por todo… llegará un día en que echarás de menos todo lo que hoy te pone nerviosa o te cansa. Disfruta de su amor más puro porque es el más sincero que hay en el mundo y es todo tuyo.

Disfruta de la vida tal y como la tienes hoy en día. Disfruta de tus hijos, porque aunque crezcan y quieran a otras personas, no querrán a nadie como te quieren a ti.

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