Ser padre de un niño altamente sensible

Disfrutar del don de la alta sensibilidad

Los niños altamente sensibles o PAS (Personas Altamente Sensibles) pueden reaccionar ante cualquier estímulo y suelen sentirse abrumados con facilidad. Para algunos padres la educación de sus hijos altamente sensibles o niños PAS puede parecer algo complicado. Ser padre o madre de un niño altamente sensible puede ser muy gratificante, pero también puede resultar bastante agotador.

Por ejemplo tu hijo puede llegar a casa con una herida en la rodilla porque se cayó corriendo en el patio de la escuela pero está bien, te lo cuenta y se ríe. En cambio, tu hijo altamente sensible se cayó en el patio pero se dio cuenta de que alguien se rió de él y no llora por el dolor de la rodilla sino porque su compañero se burló. La crianza de un niño altamente sensible sano y feliz es posible pero es necesario trabajar las habilidades de los padres para que entiendan no sólo lo que significa ser altamente sensible, sino también cómo tratarles cada día.

Recibir esa sensibilidad como un regalo

Aunque es posible que te sientas frustrado y enfadado con tu hijo/a porque llora continuamente, porque se retira a estar solo/a o porque se esconde de situaciones sociales normales, es necesario ver la sensibilidad como un regalo. En lugar de ver a tu hijo “demasiado” sensible y de percibir esto como un obstáculo para la vida, es más útil que veas a tu hijo a través del don especial que tiene. La sensibilidad es típico de los artistas creativos, de las personas innovadoras y de los niños que tienen gran talento en diferentes áreas.

Potenciar sus fortalezas

Aprender a recordar que tu hijo altamente sensible es un ser increíblemente talentoso. Es necesario ver el bosque en lugar de ver sólo árboles. Es necesario ver los puntos fuertes de los hijos en lugar de los “defectos”. La creatividad, la perspicacia o su inteligencia son importantes ayudas para aceptar los desafíos. En ocasiones los niños altamente sensibles también son altamente emocionales, introvertidos, exigentes, tímidos o demasiado activos mentalmente.

Evitar el conflicto

Los niños altamente sensibles responden mucho mejor cuando no hay conflictos de por medio, cuando la disciplina dura no está presente. Una fuerte disciplina puede provocar el comportamiento que se esté tratando de evitar. Los niños altamente sensibles pueden tener colapsos emocionales o estallidos de energía en forma de rabietas, lloros o gritos cuando se les trata con dureza. Es necesario que como padres de un niño altamente sensible se comprendan los factores desencadenantes como las multitudes, los gritos o las situaciones estresantes para poder evitarlas y/o darles herramientas a los niños para que cuando se sientan abrumados puedan hacer frente  a la situación, como por ejemplo con ejercicios de respiración.

Niño altamente sensible

Aceptar a tu hijo

Abraza a tu hijo altamente sensible y acéptale. Muchos padres intentan cambiar a sus hijos altamente sensibles para que se comporten de forma más tradicional o con menos sensibilidad, pero no se puede hacer eso, no se puede cambiar la naturaleza de estos niños. Es importante ver la sensibilidad de estos niños como un regalo y aceptarlos porque ellos te enseñarán a ver la vida de una forma muy diferente a la que estás acostumbrado/a.

Conectar con tu hijo

Crear espacios de calma (relajarse con auriculares, un rincón de lectura o cualquier espacio para que se sienta tranquilo), tener una disciplina suave en casa (con límites claros y normas pero siempre desde el respeto, la empatía, la confianza y la asertividad), enseñarles habilidades sociales (para que puedan relacionarse adecuadamente con los niños y adultos) y tener una conexión emocional son cosas necesarias para poder criar a un niño altamente sensible feliz.

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