Familia

Cómo ser buen tío sin romper las normas

Ser un tío genial sin romper las normas es posible

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Cómo ser un buen tío
Mª José Roldán

Mª José RoldánMaestra y Psicopedagoga

Si eres tío o tía muy probablemente sientas que tus sobrinos son parte de ti mismo, sobre todo si tienes una relación cercana y un vínculo emocional fuerte. Los tíos y los sobrinos pueden tener una relación preciosa donde el respeto, la afinidad y la complicidad estén cogidos de la mano. Pero cuando se es tío se tiene también cierta autoridad flexible que en muchas ocasiones se utiliza, pero esto puede traer problemas con los padres de tus sobrinos.

Se puede ser un buen tío sin necesidad de interferir en las normas o en la educación que sus padres le están inculcando, y una forma de hacerlo es no malcriándoles o no haciendo cosas que quizá los padres no estarían de acuerdo. Por eso hoy, quiero darte algunos consejos para que puedas ser un buen tío pero sin necesidad de romper las normas.

No eres su padre/madre

El primer punto y muy importante para no romper normas y que no interfieras en su educación ni que tampoco tengas problemas con la relación con tu hermano o hermana, es que tengas muy claro que no eres su padre o su madre. No puedes establecer normas y límites sin haber hablado primero con sus padres y por supuesto, no puedes romper las normas que ya están establecidas sólo porque no estés de acuerdo o porque creas que son injustas.

En este sentido, siempre resulta primordial que hables con tu hermano o hermana acerca de las normas y límites que tienen impuestas para la educación de sus hijos en el caso que no estés de acuerdo con ellas, pero en ningún caso las rompas puesto que no eres su padre y nunca (¡nunca!) deberás debilitar la autoridad de tu hermano/a sobre sus hijos, porque ellos sí son sus padres.

Los tíos y los sobrinos

Ten en cuenta siempre la opinión de sus padres

Aunque tengas un gran deseo de comprarle un gran regalo a tu sobrino pero sabes que sus padres lo desaprueban, deberás controlar tus ganas de comprárselo y valorar con ellos una opción mejor. Por ejemplo, si quieres comprarle una estupenda bicicleta pero tu sobrino no ha sacado buenas notas en la escuela porque no se ha esforzado, resulta obvio que los padres no permitan que le compres una bicicleta en un momento que no se lo merece.

O también, si estás en casa de tus sobrinos y sus padres les dicen que se deben marchar a dormir a las diez aunque estés tu presente, no interfieras para que se queden más rato con vosotros si sabes que puede ser un conflicto. En muchas ocasiones los niños tienen unas rutinas y si se salen de ellas pueden tener problemas de comportamiento o irritabilidad.

Si no estás de acuerdo, respeta

En ocasiones, es posible que no estés de acuerdo con las normas que tu hermano/a le impone a sus hijos e incluso quizá las consideres injustas o demasiado estrictas. En ningún caso tendrás que mostrar tu desacuerdo delante de los niños puesto que podrían utilizar tu postura para intentar manipular a sus padres e incluso que se creen conflictos familiares que están fuera de lugar.

En todo caso, lo ideal es que hables con tu hermano/a sobre lo que piensas que no es adecuado poner como norma, pero siempre desde el respeto y la confianza. No es necesario que les presiones demasiado pero habla desde el respeto y la confianza sobre la reglas que tienen y que quizá ser un poco más flexible no es algo malo. Pero recuerda respetar siempre sus valores. Por ejemplo, si ellos son religiosos y están educando a sus hijos dentro de esto valores pero tú no lo eres, deberás respetar y comprender que son sus hijos y que son los valores que piensan que son mejores para ellos.

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