Hijos que maltratan psicológicamente a sus padres: ¿Cómo reconocerlos y qué hacer?

Hijo maltrata psicológicamente padres

El maltrato psicológico de los hijos a sus padres es un fenómeno más común de lo que imaginamos. Se estima que el 14,2% de los padres sufre al menos 6 agresiones psicológicas al año, una cifra que aumenta al 93,8% si hablamos de una única agresión, según reveló un estudio realizado por la Sociedad Española para el Estudio de la Violencia Filio-Parental. El problema alcanza tales dimensiones que en algunas familias parece que los roles se han invertido y que son los hijos quienes controlan a sus padres.

Faltas de respeto, insultos, humillaciones o intimidación son algunas de las maneras en las que cobran vida el maltrato psicológico filio-parental, un problema que no solo afecta la dinámica familiar, sino que crea una gran tensión en los padres. Los padres han perdido la autoridad para establecer las normas en casa, tomar las riendas de la situación y castigar a sus hijos, se sienten menospreciados y empequeñecidos mientras los niños se hacen con el mando a golpe de maltratos y manipulaciones.

¿Cómo son los niños que maltratan psicológicamente a sus padres?

Antiguamente era muy fácil distinguir a los hijos que maltrataban a sus padres. Se trataba de niños rebeldes y con conductas violentas, a menudo con trastornos psiquiátricos o dependencia de sustancias. Sin embargo, cada vez son más los niños sin problemas de conducta evidentes que han sido educados bajo una crianza demasiado permisiva, abusan emocional o psicológicamente de sus padres para conseguir sus propósitos. Se trata de niños con un escaso desarrollo emocional, que han crecido teniendo todo lo que quieren y que, cuando no lo pueden obtener, cruzan cualquier línea con tal de conseguirlo. Por lo general, detrás de ese comportamiento se esconde:

Gran egoísmo

Una de las características que distinguen a los niños que maltratan a sus padres es su gran egoísmo. Suele tratarse de niños a quienes sus padres les han dado todos los gustos y que nunca han tenido que hacer sacrificios por los demás. Como resultado, crecen pensando que lo merecen todo y desarrollan una actitud egoísta que se refleja no solo en la dinámica familiar sino también en su relación con los amigos o personas de su entorno.

Escasa empatía

Los niños que acostumbran a maltratar psicológicamente a sus padres suelen distinguirse por tener una escasa empatía. Son niños incapaces de ponerse en el lugar de los demás y de conectar con los sentimientos de quienes les rodean, por lo que no reparan ni comprenden el impacto emocional que sus comportamientos negativos pueden tener en sus padres.

Inseguridad y baja autoestima

Muchos de los niños que maltratan psicológicamente a sus padres sufren una baja autoestima e inseguridad. De hecho, en algunos casos son incluso víctimas de acoso escolar. Culpan a sus padres por no saber protegerles o no haberles enseñado a enfrentarse a los problemas y por ello les maltratan.

Baja tolerancia a la frustración

Detrás de las humillaciones, los insultos o las faltas de respeto de los niños a sus padres, a menudo se esconde una baja tolerancia a la frustración. Estos niños no son capaces de regular sus emociones cuando no consiguen lo que quieren o las cosas no salen como esperaban y como resultado, terminan con un arrebato emocional que cobran con sus padres.

Incapacidad para reconocer su responsabilidad

La mayoría de los niños que maltratan psicológicamente a sus padres tiene una gran incapacidad para reconocer sus errores y asumir su grado de responsabilidad. Muchos de estos niños han crecido bajo la sombra sobreprotectora de sus padres, de manera que nunca han aprendido a aceptar las consecuencias por sus actos y cuando algo no sale como esperaban buscan en quien depositar la culpa que, por lo general, suele ser en sus padres.

Poderosa capacidad de manipulación

Solemos pensar que los niños que maltratan psicológicamente a sus padres se imponen a golpe de fuerza, pero en realidad esto no siempre es así. Muchos de estos niños recurren a menudo a sofisticadas tácticas de manipulación emocional ya que conocen los puntos débiles de sus padres y no tienen problemas en usarlos a su favor.

Hijos que maltratan a sus padres

¿Cómo actuar ante los niños que maltratan a sus padres? La importancia de una buena educación

Sin duda, la mejor manera de poner freno a los hijos que maltratan a sus padres es a través de una buena educación. Cuando educas a tus hijos con amor y respeto, estableces límites en casa y les enseñas a controlar sus emociones no solo estarás evitando que se conviertan en niños autoritarios, sino que les estarás animando a ser personas más plenas y felices. Sin embargo, educar a los niños es una tarea compleja en la que no bastan las mejores intenciones, sino que también es necesario informarse y poner manos a la obra. He aquí algunas claves que pueden ayudarte a prevenir este problema o ponerle coto cuanto antes.

1. Sigue un estilo educativo coherente

Al educar a tus hijos no solo es importante que evites sobreprotegerlos o ser demasiado autoritario sino también que seas coherente en todo momento. Si le castigas por su mal comportamiento, no le quites el castigo antes de tiempo, ten en cuenta que si el pequeño ve una brecha, la aprovechará. Asimismo, habla con tu pareja sobre las normas en casa, ambos progenitores deben estar de acuerdo y hacer valer las mismas normas con firmeza y amor.

2. Establece normas claras en casa

Los niños necesitan normas claras ya que contribuyen a darle un orden lógico a su mundo. Cuando tus hijos saben lo que esperas exactamente de ellos, no solo se sienten más seguros, sino que pueden regular mejor su comportamiento. Por tanto, establece normas y límites claros y asegúrate de que se cumplan.

3. Desarrolla su empatía desde una edad temprana

Desarrollar la empatía en tus hijos desde una edad temprana les ayudará a ponerse en tu lugar y entender cómo te sientes cuando te insultan o faltan el respeto. Por eso, en lugar de limitarte a castigarles cuando hacen algo mal, siéntate con ellos a reflexionar sobre lo que han hecho mal y sus consecuencias.

4. Enséñale a regular sus emociones

Enseñar a los niños a que controlen sus emociones y ganen en autocontrol es fundamental para su desarrollo. De esta manera no solo serán capaces de regular sus estallidos emocionales y poner freno a su ira, sino que aprenderán a gestionar mejor la frustración, una habilidad que les vendrá como anillo al dedo cuando se conviertan en personas adultas.

5. Educa con el ejemplo

Sin duda, no hay mejor manera de enseñar a los niños a respetar a sus padres que dándoles el ejemplo. Ten en cuenta que los niños aprenden viendo a sus padres, por tanto, edúcales con firmeza, pero también con amor y respeto. Cuando tengas que decirles algo, evita gritarles, humillarles o insultarles y bajo ningún concepto utilices la violencia en casa.

Por último, mantente atento a cualquier señal de agresividad o autoritarismo en tus hijos para que puedas ponerle coto cuanto antes. Y, si en algún momento, la situación va a más y sientes que no puedes controlarlo, busca ayuda de un profesional que pueda orientarte.

Referencias
Pereira, R. et. Al. (2017) Propuesta de definición de violencia filio-parental: consenso de la sociedad española para el estudio de la violencia filio-parental (SEVIFIP). Papeles del Psicólogo; 38(3): 216-223.
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