Hijos únicos: ni malcriados, ni egoístas

Hijos unicos

En esta sociedad se suele etiquetar rápidamente a las personas, se les juzga y se les critica… y en la mayoría de casos sin tan siquiera conocerlas… sean adultos, o niños. Desagraciadamente son muchas las personas que actúan de esta manera y sería buena idea que se hiciese una reflexión social sobre la mejor forma de relacionarnos entre las personas. Esto pasa con los hijos únicos, hay quienes opinan y creen que automáticamente se convertirán en niños malcriados y egoístas.

Son muchas las parejas que por circunstancias deciden tener solo un hijo y éstos, siguen enfrentándose a muchos estereotipos en la sociedad. Hasta no hace mucho lo normal era tener 3 hermanos o más, pero eso, actualmente está lejos de las posibilidades de muchas familias. En realidad, es triste como muchas parejas deben justificarse delante de otras personas el por qué han decidido tener solo un hijo. En realidad, es una decisión y punto; quizá no puedan… o quizá no quieran tener más.

La educación lo es todo

Como en otras muchas cosas, la educación lo es todo. Un niño puede tener hermanos y ser malcriado, egoísta y caprichoso… o no. Y un niño sin hermanos igual, puede serlo o no. Los niños cuando llegan al mundo son como libros en blanco y van desarrollándose según componentes genéticos, pero sobre todo, por su entorno y las personas de referencia.

Es por eso que resulta tan importante que los padres tengan en cuenta la educación que le dan a sus hijos, para que la crianza no se vuelva problemática. A un niño que se le permite de todo a través de una crianza permisiva, que se le da todo lo que pide por la boca, tendrá una actitud egoísta ante todos, será malcriado, caprichoso… y con el tiempo, se volverá tirano. Tener un mejor o peor comportamiento no influye el tener o no tener hermanos, sino la forma en que los padres tratan a sus hijos.

Hijos unicos malcriados

No tendrá problemas por el hecho de ser hijo único

Existen los pensamientos erróneos de que los niños que no tienen hermanos además de ser egoístas, también tendrán problemas para socializar y de personalidad. Antiguamente el tener más hermanos era una manera de prosperar en la vida. Cuando hubiesen problemas económicos o de cualquier otro tipo, el tener hermanos era una forma de poder seguir hacia adelante.

También, en España, al ser un país católico se le daba mucho valor a las familias, y más si eran grandes, entonces, a los hijos que eran únicos se les etiquetaba como egoístas y era una forma de estigmatizar a las familias que no cumplían con las necesidades sociales y religiosas de la época. Son creencias arraigadas que aún perviven hoy en día, aunque la sociedad haya cambiado y evolucionado considerablemente.

Los niños que no tienen hermanos no tienen por qué pasar por problemas emocionales o sociales de ningún tipo. Con una buena educación por parte de sus padres, los niños pueden desarrollarse como personas competentes y emocionalmente estables. Los hermanos no son necesariamente la panacea para todos los problemas emocionales y sociales, no son una garantía de nada y en muchos casos, también pueden traer complicaciones relacionales.

Tener más hijos para los padres

Tener un solo hijo también es beneficioso para los padres. Experimentan el qué es ser padres y tienen descendencia, no tienen que multiplicar los gastos mensuales al haber más hermanos, la relación de pareja no tiene que resentirse tanto por las malas noches o las decisiones de crianza, etc. Muchas personas creen que tener un solo hijo es una forma de aportar calidad de vida a su hijo y también a ellos, como padres.

En realidad lo que importa es el tipo de vida, la educación y el disfrutar en familia. Tanto si se tienen hermanos como si no se tienen, es necesario ser conscientes de la importancia del núcleo familiar y del tipo de crianza que se ofrece a los hijos.

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