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Babymoon: ¿por qué deberías planificar uno?

Descubriendo el babymoon, una escapada romántica antes de la llegada del bebé

Babymoon
Jennifer Delgado

Jennifer DelgadoEducadora, psicóloga y psicopedagoga

La llegada de un bebé cambia considerablemente la vida de los padres, sobre todo durante los primeros meses. La dedicación y entrega es total, por lo que tomarse unas vacaciones en pareja o planificar una escapada antes de que llegue el bebé no es mala idea. De hecho, es una tendencia que se ha puesto de moda en los últimos tiempos.

¿Qué es el babymoon?

La palabra babymoon hace referencia a la llegada del bebé y la luna de miel. Es un anglicismo que se utiliza para indicar las últimas vacaciones, generalmente en pareja, antes de que nazca vuestro bebé. Son como una luna de miel antes de que llegue el pequeño, por lo que de cierta forma se convierten en una “despedida” a la vida antes del bebé y al mismo tiempo una manera para cargar las pilas y afrontar la nueva etapa.

El babymoon es una manera para reservar un poco de tiempo en pareja, a solas, antes de que llegue el miembro más pequeño y exigente de la familia. Es una ocasión para conectar, relajarse, vivir una aventura, tachar un punto de vuestra lista de deseos o simplemente para descansar del día a día. No obstante, también puedes planificar un babymoon con tus amigas.

¿Qué debes tener en cuenta para planificar un babymoon?

1. Elige bien el destino

Cualquier sitio puede convertirse en el destino de un babymoon, desde playas tropicales hasta pueblos medievales o apartados parques naturales. No obstante, aunque los destinos exóticos pueden ser emocionantes, debes tener en cuenta tu nivel de comodidad en un vuelo largo y la cantidad de energía que estás dispuesta a gastar. Quizá un destino más cercano sea más conveniente e igualmente memorable. 

En cualquier caso, si te apetece viajar a un sitio lejano, comprueba antes las advertencias sobre la salud o posibles enfermedades infecciosas. Considera además el clima pues si tu embarazo ha desequilibrado tu “termostato interno”, es posible que tengas calor y viajar a un destino tropical quizá no sea lo más adecuado ya que no lo disfrutarás mucho.

2. Escoge el momento del embarazo adecuado

La mayoría de las mujeres eligen el segundo trimestre para realizar el babymoon. Y lo hacen por varias razones. Una de ellas es que normalmente en esta fase del embarazo la fatiga y las náuseas matutinas desaparecen, por lo que es probable que te sientas mejor. Tu cuerpo también se está acostumbrando a los cambios que se están gestando en su interior, por lo que habrás recuperado un poco de energía. Además, la barriga todavía no ha crecido mucho, por lo que te sentirás más cómoda para explorar el destino que elijas.

En el tercer trimestre del embarazo también puedes disfrutar de un babymoon inolvidable, pero tendrás que tomarte el viaje con más calma. Además, considera que siempre existe el riesgo de que el bebé nazca antes de tiempo, por lo que no es recomendable estar lejos de casa durante las últimas semanas del embarazo. De hecho, muchas aerolíneas y cruceros solo permiten viajar hasta 36 semanas o 32 si es un embarazo múltiple. Por tanto, podrías planificar una escapada cerca de casa en coche.

3. Tómatelo con calma

Si vas a hacer un babymoon, es importante que no te sientas obligada a mantener el ritmo que tenías antes de que esa personita comenzará a crecer en tu interior. Eso significa que no debes exagerar. Lo ideal es elegir un destino relajante, pero si vas a visitar una ciudad muy turística, planifica con antelación lo que quieres hacer y cómo lo harás para que no te estreses hasta el punto de provocarte contracciones. Recuerda que no puedes exigirle tanto a tu cuerpo, reserva un espacio para el descanso y la relajación.

Asimismo, no olvides lo que comerás en tu destino, sobre todo si viajas a un país lejano con una gastronomía más exótica. Asegúrate de tener comidas nutritivas y saludables, así como snacks para esos momentos en los que te entre hambre y no encuentres nada adecuado cerca.

Babymoon qué es

¿Por qué es una buena idea planificar un babymoon?

  1. Te permitirá reconectar con tu pareja. A veces hay que alejarse del día a día para reencontrarse. Planificar una escapada en medio del embarazo te permitirá reconectar con tu pareja y pasar tiempo de calidad juntos. Incluso en las parejas más unidas, la relación suele cambiar cuando llega un bebé, por lo que el babymoon puede ser una oportunidad para afianzar el vínculo y sentar las bases para hacer esa transición al papel de padres. De hecho, es una ocasión para revivir el romance y acercarse emocional y físicamente, sobre todo si en los últimos tiempos tu pareja se ha sentido un poco apartada. El babymoon puede marcar el comienzo de nuevos hábitos de relación de cara a los años venideros ya que, como norma, las parejas que pasan tiempo juntas y priorizan su relación suelen superar mejor los desafíos y reportan una mayor satisfacción y felicidad.
  2. Es un espacio para dedicarte tiempo. La llegada de un bebé es uno de los cambios más importantes en la vida de una persona. Básicamente, es probable que todo tu día a día se ponga patas arribas, por lo que es importante que te prepares psicológicamente para adentrarte en esa nueva etapa. Los primeros meses suelen ser más duros y tendrás poco tiempo para ti, por lo que el babymoon servirá para reencontrarte contigo misma, cuidarte y mimarte. Es un esfuerzo consciente por aliviar el estrés y la tensión. Considera que un embarazo es muy exigente desde el punto de vista físico y emocional, por lo que ese viaje te ayudará a reequilibrar tu mundo interior para que puedas estar al 100% cuando llegue tu bebé.
  3. Es una oportunidad para planificar el futuro familiar. A veces, con las prisas cotidianas o los preparativos para la llegada del bebé, no hay mucho tiempo para hablar de temas importantes. El babymoon es una ocasión para hacer planes para la familia que estáis a punto de formar. Podéis hablar de lo que es importante para vosotros y la manera en que vais a abordar la crianza. La mentalidad vacacional os ayudará a hablar de temas serios de manera más distendida, por lo que podréis abordar cuestiones sobre la filosofía de crianza o los valores que deseáis transmitir a vuestro futuro hijo/a. Hablar de esas cosas cuando ambos os sentís felices y de buen humor es ideal ya que los acuerdos fluyen mejor que cuando estáis tensos y cansados.

En cualquier caso, recuerda escuchar a tu cuerpo durante el viaje. Mantente hidratada, descansa lo suficiente para evitar la fatiga y levántate cada cierto tiempo para favorecer el flujo sanguíneo. Pero, sobre todo, tómatelo con calma y disfruta. Esa es la idea.

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