Educación, Salud

El adolescente con autismo se convierte en adulto, ¿cómo gestionar esta transición?

Cómo ayudar a los adolescentes y jóvenes con autismo en su transición a la adultez

Adolescente con autismo se convierte en adulto
Jennifer Delgado

Jennifer DelgadoEducadora, psicóloga y psicopedagoga

El sueño de todo adolescente es convertirse en adulto para tomar las riendas de su propia vida. Sin embargo, independizarse de los padres, buscar un trabajo e insertarse en la sociedad no es sencillo ya que requiere cierto grado de madurez, responsabilidad y sacrificio, más aún si se trata de un adolescente con autismo.

El hecho de que a los jóvenes con autismo les resulte más difícil socializar con las personas de su entorno, les cueste más entender cómo funcionan determinadas tareas en la práctica y cuenten con menos habilidades para desarrollar algunas actividades puede hacer que la transición a la adultez se les haga cuesta arriba.

Los retos a los que debe enfrentarse un adolescente o joven con autismo

Además de los desafíos que debe enfrentar cualquier joven al independizarse, los adolescentes con autismo deben aprender a insertarse en una sociedad que a menudo no está preparada para adaptarse y respetar sus necesidades, a la vez que deben asumir las normas y formas de comportarse que exigen los diferentes escenarios de la vida cotidiana. Si bien, unos lo tendrán más fácil que otros, casi siempre supone un reto enorme ya que tendrán que aprender a:

1. Tomar sus propias decisiones

Si bien muchos jóvenes con autismo son capaces de tomar pequeñas decisiones en su día a día y tomar partido en cuestiones importantes como con quién quieren vivir o qué quieren aprender, en realidad la mayoría de las decisiones significativas las toman sus padres o tutores legales. Sin embargo, cuando se convierten en adultos y deben hacer frente a la vida, deberán aprender a tener un rol más activo y tomar sus propias decisiones, eligiendo las opciones más convenientes para ellos. Un auténtico reto, sobre todo para los jóvenes más dependientes de su entorno.

2. Gestionar las responsabilidades cotidianas

Al llegar a la juventud, muchos adolescentes con autismo ya se encargan de algunas tareas domésticas, a la vez que solucionan algunos problemas por su cuenta o asumen algunas responsabilidades. No obstante, lo cierto es que la mayor carga suelen llevarla los padres, quienes se encargan de gestionar la casa, buscar el dinero para suplir las necesidades y resolver los problemas más serios. Sin embargo, si estos jóvenes quieren independizarse cuando se conviertan en adultos, tendrán que enfrentarse y asumir todas estas responsabilidades.

3. Cuidar de sí mismos

La mayoría de los jóvenes con autismo tienen una rutina de higiene y cuidado personal que han aprendido de sus padres, son capaces de elegir ellos mismos su vestimenta diaria y algunos hasta se atreven a cocinar sus platos preferidos o lavar la ropa sucia. Sin embargo, cuando se convierten en adultos y quieren independizarse, estas tareas, voluntarias hasta ese momento, se convertirán en una obligación. Serán ellos los encargados de preparar su menú semanal, cuidar su ropa, agendar las citas al dentista y el médico o velar por su distracción y salud mental.

4. Desarrollar sus habilidades sociales

Sin duda, uno de los mayores retos a los que se exponen los jóvenes adolescentes con autismo al convertirse en adultos es tener que desarrollar sus habilidades sociales para insertarse en la sociedad y desenvolverse en diferentes ámbitos. La transición a la adultez implica adaptarse a determinadas normas y comportamientos, relacionarse con diferentes tipos de personas y acudir a distintos espacios que les obliga a salir de su zona de confort.

5. Demostrar sus competencias y habilidades

La adultez no solo les exige a los jóvenes adquirir competencias para afrontar las responsabilidades laborales y personales sino también demostrarlas. Los jóvenes con autismo poseen habilidades y competencias que han desarrollado a lo largo de su infancia, pero la mayoría de ellos no se siente cómodo mostrándolas al mundo. Sin embargo, en su transición a la adultez no sólo tendrán que sacarlas a la luz sino aprender a aprovecharlas para su desarrollo.

Estimular la autonomía, clave para fomentar una transición exitosa

La transición a la vida adulta no suele ser sencilla para los jóvenes con autismo, pero si desde que son pequeños los padres los animan a tomar sus propias decisiones, asumir un rol más activo en su vida y desarrollar las habilidades que necesitan para insertarse en la sociedad, el cambio no les resultará tan brusco. La clave radica en educarles para que aprendan a ser más autónomos e independientes, de manera que puedan valerse por sí mismos cuando decidan alzar el vuelo o cuando los padres ya no estén para ayudarles.

Si bien es cierto que la mayoría de los programas de ayuda y orientación centran la mirada en el autismo durante la etapa infantil, los niños con autismo van creciendo y llega un momento en el que los padres o tutores deben enfocarse en ayudar a los jóvenes a convertirse en adultos. He aquí algunas claves que es importante tener en cuenta durante la crianza de un niño y/o adolescente con autismo para facilitarle su inclusión en la sociedad.

Autonomía en joven con autismo

1. Permíteles asumir responsabilidades

Sobreproteger a los jóvenes con autismo y limitar su libertad para tomar las riendas de su vida no es la mejor manera de prepararlos para la adultez. Si siempre haces todo por ellos, les impides asumir responsabilidades y les proteges ante los problemas, cuando deban enfrentarse solos a la vida adulta no estarán preparados para afrontar los retos que les aguardan. Por tanto, lo ideal es que les empieces a preparar desde mucho antes, permitiéndoles asumir responsabilidades, hacer tareas y solucionar conflictos por su cuenta. De esta manera, les estarás preparando para su transición a la vida adulta y ayudando a desarrollar las habilidades que necesitan.

2. Anímalos a insertarse en diferentes entornos

Evitar que los jóvenes con autismo se inserten en contextos diferentes para intentar protegerlos y mantenerlos “a salvo” en su zona de confort no hará sino aislarles más de su entorno y restringir sus habilidades sociales. Si en realidad quieres educar a adolescentes con autismo que sean capaces de integrarse a la sociedad cuando lleguen a la vida adulta es importante que desde que son pequeños los animes a conocer a personas nuevas, insertarse en entornos diferentes y descubrir el mundo que les rodea. Solo así estarán preparados para independizarse y tomar las riendas de su vida de la mejor manera posible.

3. Motívalos a desarrollar sus competencias

A los adolescentes con autismo les puede resultar más difícil comprender las normas de su entorno, entender el comportamiento de quienes les rodean o adquirir nuevos conocimientos y habilidades. Sin embargo, esto no significa que no sean capaces de conseguirlo. Por tanto, una buena manera de prepararlos para el futuro consiste en motivarlos a desarrollar algunas de sus competencias que le permitan integrarse mejor en la sociedad. Por ejemplo, puedes motivarlos a ir a terapia para aprender a gestionar mejor sus emociones, participar en sesiones de grupo para mejorar sus competencias sociales o inscribirse a cursos sobre temas de su interés para aprender un oficio o desarrollar una nueva habilidad.

4. Ayúdalos a entender el mundo

Todos vemos el mundo a través de nuestro prisma personal, pero en el caso de los jóvenes con autismo a veces ese prisma puede ser muy reducido, lo cual les impide comprender muchas de las cosas que suceden a su alrededor. Sin embargo, entender el mundo que les rodea, desde cómo funcionan los servicios de salud y las gestiones bancarias hasta el proceso de compra de una vivienda o los derechos de los ciudadanos es fundamental para que puedan integrarse en la sociedad y tomar las riendas de su vida. Solo cuando son conscientes de cómo funciona el mundo, estarán preparados para independizarse y asumir la responsabilidad y el control por lo que sucede en sus vidas.

5. Bríndales herramientas prácticas para enfrentarse a la sociedad

Para convertirse en adulto e insertarse en la sociedad no basta con entender el mundo que te rodea, también es esencial contar con herramientas que te permitan afrontar los problemas y buscar soluciones a los obstáculos de la vida. Por tanto, el mejor regalo que puedes hacerles a los adolescentes y jóvenes con autismo consiste en ofrecerles herramientas que les permitan solucionar los problemas que antes o después se encontrarán en el camino. En este sentido, es importante que les enseñes qué pueden hacer ante una discusión o cómo deben comportarse en una entrevista de trabajo, pero también que les brindes recursos para gestionar las críticas ajenas o trazarse objetivos personales.

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