Educación

Los errores más comunes del rincón para pensar

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Errores rincón pensar
Mª José Roldán

Mª José RoldánMaestra y Psicopedagoga

El tiempo dedicado a pensar también llamado: rincón de pensar, la silla de pensar, tiempo de espera… etc, es bastante utilizado tanto en centros educativos como en las familias. Realmente parece una solución brillante: el niño pasa un tiempo solo y se levanta tranquilo y con ganas de hacer las cosas bien. Pero, ¿realmente es así lo que ocurre? En muchas ocasiones los padres admiten que no funciona debido a que a largo plazo todo vuelve a ocurrir.

La silla o rincón de pensar puede parecer muy tentador para los padres, pero la realidad es que si no se utiliza bien tiene más efectos negativos que positivos. El niño que se envía solo a un rincón de pensar para que piense ‘él’ solo se sentirá abandonado emocionalmente y no sabrá qué es lo que tiene que mejorar para que la misma situación no se repita en el futuro. Además, solo verá que se han enfadado con él y que tiene que saber cómo comportarse (aunque nadie se lo explique…) pero nadie tiene en cuenta sus sentimientos.

Son muchos los padres que usan esta estrategia y que cometen errores. No es que la estrategia no sirva, es que si se hace mal no se consiguen resultados. Por ejemplo, si se dan demasiados avisos o se les amenaza durante el tiempo de pensar, los resultados también serán menos exitosos. Es necesario conocer los errores más comunes en la utilización de esta técnica para que pueda ser eficaz.

Los errores del rincón de pensar

Usarlo con demasiada frecuencia

A pesar de la creencia popular, los tiempos de espera o el rincón para pensar no sirve para que los niños aprendan a pensar por sí solos sobre lo que han hecho y que ellos de forma innata encuentren la solución al conflicto ocurrido. Un tiempo para pensar sin que el adulto intervenga o cuando se utiliza con demasiada frecuencia solo hará que las cosas empeoren.

Cuando a un niño se le envía solo a pensar y se le dice cosas como: ‘Ahora piensa en lo que has hecho’, solo pensará en la maldad de sus padres y en lo poco que le entienden. El aprendizaje real no se empieza usando esta estrategia a menudo, si no cuando los padres se involucran y entre todos se busca de forma respetuosa una solución y se tienen en cuenta las emociones de los pequeños.

Los errores del rincón de pensar

Dar demasiada atención a los niños durante el tiempo de pensar

Que estés a su lado en el tiempo de pensar no significa que debas pensar por él/ella. El tiempo para pensar es una consecuencia leve. Los niños pequeños quieren atención todo el tiempo e incluso les sirve la atención negativa. El tiempo para pensar solo debe ser un refuerzo positivo dejando de prestar atención a la mala conducta del niño para animarle a portarse mejor y averiguar a cómo conseguirlo.

No debe ser un castigo en una esquina de una habitación, solo es dejar de prestar atención al comportamiento para prestar atención a la buena conducta. El niño verá que la mala conducta no tiene atención por parte de sus padres, de esta manera se extinguirá… Siempre que se realice de forma respetuosa y con una buena orientación.

Utilizarlo sin pensar en una buena razón

Los tiempos para pensar funcionan mejor en los niños pequeños que son oposicionistas y desafiante, es decir, en los niños que suelen hacer lo contrario de lo que se les pide. Cuando a un niño se le envía al tiempo de pensar con demasiada frecuencia su comportamiento puede empeorar. Los niños pequeños en ocasiones pueden responder mejor a otras estrategias como negociar o buscar alternativas. La silla de pensar no siempre es buena idea utilizarla y menos si se hace demasiado a menudo.

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