Niños pequeños que quieren hacer todo solos: ¿Por qué deberías dejarles?

Por qué debes apoyar a tus hijos cuando quieren hacer las cosas solos

Niños pequeños quieren hacer todo solos

Un niño dependiente no suele ser un niño feliz. Los niños necesitan tener cierta autonomía y hacer cosas por su cuenta. Necesitan descubrir el mundo que les rodea y desarrollar sus habilidades. Y cuando antes aprendan, mejor. Sin embargo, a menudo los padres se sorprenden cuando sus hijos pequeños rechazan su ayuda y quieren hacer las cosas solos. Aceptar que los niños crecen y empiezan a ganar independencia puede ser difícil para algunos progenitores, pero es un paso fundamental en el desarrollo infantil.

La ciencia lo confirma, los niños son independientes por naturaleza

La mayoría de los niños sienten curiosidad por lo que sucede en su entorno, por lo que más temprano que tarde intentan repetir por su cuenta y riesgo lo que ven hacer a los adultos o a los niños mayores. Se trata de una actitud completamente normal que forma parte del desarrollo infantil. Así lo demostró un estudio realizado en el Instituto Max Planck en el que se encontró que los niños se sienten motivados intrínsecamente a ayudar y hacer cosas solos ya que quieren sentirse útiles.

En gran parte, esto se debe a que están en pleno proceso de aprendizaje, de manera que actividades que a la mayoría de los adultos pueden resultarles monótonas y aburridas como doblar la ropa, quitar el polvo de los muebles o barrer la casa, a los niños les llaman especialmente la atención. A estas edades, experimentar nuevas vivencias y poner a prueba las habilidades cobra gran importancia pues no solo es una manera de sentirse capaces sino también de descubrir el mundo que les rodea.

¿Por qué deberías dejar que tus hijos pequeños sean independientes?

Muchos padres se resisten a dejar que sus hijos ganen autonomía por temor a que puedan hacerse daño. Otros sencillamente no tienen paciencia para esperar a que los niños hagan las cosas por su cuenta o prefieren hacerlo ellos mismos porque consideran que representa un esfuerzo mayor al trabajo que se ahorran. Es cierto que los niños suelen tener un ritmo más lento y que, al menos al inicio, pueden cometer muchos errores, pero esta es la única vía para que aprendan a hacer las cosas por sí solos y desarrollen sus habilidades.

Niños independientes

Que los niños sean capaces de hacer las cosas por su cuenta no solo les aliviará la carga a los padres, sino que también preparará a los pequeños para el futuro y les enseñará a adaptarse mejor a los problemas. A la larga, es un excelente entrenamiento para que los niños empiecen a formar su propia identidad y descubran su lugar en el mundo. Estimular la independencia y autonomía infantil desde una edad temprana también brinda otros beneficios:

Mejora la autoestima infantil

Tomar decisiones y hacer las cosas por sí mismos es una oportunidad excelente para que los niños consoliden su autoestima. Si los pequeños se sienten capaces de hacer lo que se propongan, se plantearán metas cada vez más ambiciosas y se mantendrán en constante desarrollo. Al final, se convertirán en adultos que no temen enfrentarse a la vida porque confían en sus capacidades y están seguros de lo que pueden conseguir con su esfuerzo y voluntad.

Fomenta la responsabilidad

Permitir que los niños hagan algunas cosas por su cuenta es una buena estrategia para involucrarlos en la dinámica familiar y hacerles partícipes de las tareas del hogar. De esta manera no solo desarrollan sus habilidades sino que ganan en responsabilidad y aprenden la importancia de colaborar y trabajar en equipo. A la larga, aprenderán a asumir responsabilidades y a no dejar en manos de los demás las cosas que podrían hacer por sí solos.

Aumenta sus probabilidades de éxito

Así lo demostró un experimento realizado por investigadores de la Universidad de Minnesota en el que se desveló que asumir pequeñas responsabilidades en la infancia puede tener un impacto positivo en el futuro. Esto se debe a que cuanto antes los niños aprenden a hacer cosas por su cuenta, antes ganarán confianza en sí mismos y más se esforzarán por alcanzar nuevos retos, la clave para tener éxito en la vida adulta.

Evita el miedo al fracaso

Los niños que desde pequeños se ponen manos a la obra se convierten en personas capaces de aceptar sus errores como parte de la vida y desarrollan la capacidad de aprender de sus equivocaciones. Esto se debe a que han aprendido que nada, o casi nada, sale a la primera, y que todo conocimiento o habilidad requiere un proceso de aprendizaje previo. Sin duda, se trata de una manera sencilla pero muy eficaz para hacerles perder el miedo al fracaso desde pequeños.

Responsabilidades niños

Las responsabilidades siempre deben ser acordes a la edad

A medida que los niños crezcan intentarán empezar a hacer cosas por su cuenta. Primero serán tareas sencillas como recoger los juguetes o vestirse solos, pero más adelante se atreverán con actividades más complicadas como poner sus pelis preferidas en la tele o fregar los platos. No solo no deberías impedírselo, sino que es importante que los animes a que lo hagan. Eso sí, siempre que las tareas sean acordes a su edad y nivel de desarrollo.

Hay niños que son más atrevidos y aprenden más rápido mientras que a otros les resulta más difícil afrontar nuevos retos y actividades. Para estos últimos, enfrascarse en tareas que no son adecuadas a su nivel de desarrollo podría resultar contraproducente ya que podrían sentirse demasiado presionados o frustrados al no cumplir con las exigencias. Para evitar que pierdan la confianza en sí mismos y dejen de intentar hacer las cosas por su cuenta, es importante que valores si realmente están preparados para las actividades que quieren realizar.

Si no quieren tu ayuda, respeta su decisión y recuérdales que si en algún momento necesitan tu colaboración pueden contar contigo. De esta manera les estarás transmitiendo el mensaje de que confías en ellos, pero también les haces saber que cuentan con tu apoyo si algo no sale como esperaban.

En cualquier caso, evita reñirles si cometen un error. Ten en cuenta que están aprendiendo y que es normal que al inicio no salgan las cosas perfectas. En cambio, reconoce aquello que les sale bien y destaca su esfuerzo, aunque los resultados no sean los esperados.

Referencias
Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Ver información legal y reglas de comentarios